Maduro rechaza que extranjeros certifiquen elecciones en Venezuela

En un tono elevado aún para sus tradicionales estándares verbales, Maduro calificó como "acto de soberbia y pretensión" que delegaciones extranjeras quieran imponer "sus modelos de monitoreo de dominación y hegemonismo" en procesos electorales.

Maduro rechaza que extranjeros certifiquen elecciones en Venezuela

Nicolás Maduro enfrentó este sábado con todo desafiante a un importante grupo de observadores internacionales presentes en Venezuela con motivo de las elecciones de alcaldes y gobernadores de este domingo 21. Reivindicó la soberanía del país y dijo que nadie aparte del Consejo Nacional Electoral (CNE) puede determinar la validez de unos comicios aquí ni dar veredictos.

“¿Puede algún veedor internacional en cualquier país del mundo dar un veredicto sobre la validez de un proceso genuinamente nacional de una nación soberana?. ¡Claro que no!”, exclamó Maduro, citado por el canal de propaganda e ideología oficial VTV.

“Así que se bajan de esa nube, comisión de la Unión Europea, se ponen mejor bien humildes y respetan la legalidad nacional de Venezuela. No pueden estar dando veredictos. Esos son complejos de superioridad colonialista”, repudió el presidente.

Encuentro en palacio

Maduro teóricamente no es reconocido como presidente por los países de la Unión Europea entre un total de cerca de 60 naciones donde rigen democracias de corte occidental. Pero aceptó el ingreso al país de un grupo de observadores del bloque, tras complejas negociaciones con una parte de la oposición.

Según analistas políticos, al heredero de Hugo Chávez le interesa legitimar su mandato ante la comunidad internacional, en medio de una severa crisis económica y social. En este cuadro, Venezuela demanda fondos extranjeros para levantar una economía que atraviesa ocho años de depresión profunda.

“A nadie, vengan de donde vengan. Somos iguales en el mundo, iguales entre iguales, si me respetas te respeto, si me quieres te quiero y si pretendes traer veredictos, violar la soberanía y exponer tus complejos de superioridad e inmiscuirte en los asuntos internos de Venezuela, tendrás la respuesta contundente que el país sabrá dar en su momento”, dijo los visitantes.

Están convocados a votar 21 millones de electores para elegir entre 70.000 candidatos a 23 gobernaciones y 335 alcaldías, además de legislaciones regionales y municipales. Se espera una alta tasa de abstención, algo que le conviene mucho al régimen chavista, que cuenta con una sólida base electoral minoritaria.

Proceso complejo

En todo este proceso electoral, como en los anteriores, ha sido evidente el ventajismo oficial expresado en el uso de los medios de comunicación del Estado a favor de los candidatos chavistas; el uso de bienes públicos como autobuses y equipos para caravanas y concentraciones de candidatos; la compra de votos y los ataques personales verbales contra candidatos opositores.

El CNE (Consejo Nacional Electoral) desde hace décadas sigue los designios del chavismo y del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Tres de los cinco rectores principales son abiertamente chavistas, y los dos representantes de la oposición, aceptados por el régimen en un maquillaje a comienzos de año, no suelen tener ningún peso en la ejecución de decisiones concretas.

Partidos importantes están inhabilitados y sus tarjetas y siglas entregadas a grupos políticos afectos al chavismo.

Una oposición dividida y fracturada aceptó ir a estas elecciones a regañadientes entendiendo que la vía del voto es la única forma de enfrentar a un régimen autoritario y fuertemente armado y decidido a permanecer en el  poder.

Mirones de palo

Según la versión oficial, Maduro recibió “una gran delegación de los más de 300 visitantes extranjeros que se encuentran en el país para acompañar al Consejo Nacional Electoral (CNE), como veedores del proceso democrático, sin injerencia ni pretensiones de dar “veredictos” sobre “legalidad de los comicios”.

Maduro afirmó que en Venezuela existe un Poder Electoral “autónomo e independiente”, que se suma a los cuatro otros Poderes Públicos soberanos, para constituirse en un Estado Democrático e Independiente que no se somete a intereses ni hegemonía extranjera.

Calificó como obra de “la mediática occidental y de derecha” pretender afirmar que la delegación de la Unión Europea (UE), enviada después de negociaciones con  Josep Borrel (Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores) , dará el “veredicto” sobre la presunta legitimidad de las elecciones venezolanas.

En octubre Borrell, afirmó que lo que «legitimará o deslegitimará» al Ejecutivo de Nicolás Maduro, será el informe de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea.

Confrontación

Dijo que eso pretende ser una suerte de poder supremacista sobre la soberanía venezolana. Se pretende “desconocer al resto de los veedores internacionales y pasar por encima de la libertad e independencia de los venezolanos y venezolanas”, afirmó sobre sus invitados a ver las elecciones.

En un tono elevado aún para sus tradicionales estándares verbales, Maduro repudió “este acto de soberbia y pretensión, de imponerse sobre los países, humillarlos, querer ordenar por la vía del chantaje directo o indirecto, chantaje mediático, diplomático, político o económico, sus modelos de monitoreo de dominación y hegemonismo”.

“Mañana, domingo 21N, con su participación están avalando al CNE electo por la Asamblea Nacional vigente y presidida por el doctor Jorge Rodríguez. Más claro, imposible”, sentenció Maduro.

De esta manera rebatió que haya una dualidad de poderes en Venezuela. La comunidad democrática de América y Europa reconoce al líder opositor Juan Guaidó como supuesto presidente encargado hasta tanto haya elecciones libres, transparentes, democráticas y verificables en Venezuela.

Es reconocimiento en realidad es simbólico, pues el poder real lo ejerce Maduro con sus aliados chavistas y controlan la Fuerza Armada, todas las instituciones del país, las empresas públicas, los medios de comunicación y el territorio nacional.

Ómicron se extiende rápidamente por Europa y Asia

La nueva variante de coronavirus se ha detectado en países como Japón, España, Holanda, Reino Unido, Australia, Suiza, Austria y República Checa. En Portugal, 13 futbolistas de un mismo equipo están contagiados. Sin embargo, aún no ha causado muertes ni se han conocido complicaciones graves en pacientes vacunados