España eliminará en junio el permiso de residencia exprés para refugiados venezolanos
A diferencia de otras nacionalidades, los venezolanos que migraban alegando razones humanitarias recibían trato especial que les permitía vivir y trabajar sin pasar por un largo proceso. A partir de junio, esto cambia por completo
migrantes venezolanos en españa durante una concentración en la puerta del sol de madrid |archivo
El gobierno de España decidió eliminar el mecanismo exprés que existía desde 2018 para regularizar a los venezolanos que migraban alegando razones humanitarias.
Hasta junio, los venezolanos podrán aprovechar este beneficio que permite obtener, casi de forma automática, permisos de residencia por motivos humanitarios. Entre 2018 y 2026, más de un cuarto de millón de migrantes venezolanos pudo regularizarse por esta vía, lo que representó cerca de 95 % de los asilos concedidos por ese país a refugiados de cualquier nacionalidad. En promedio, cada año se concedieron 40.000 permisos a venezolanos. En 2025 esta cifra aumentó a 50.000.
Según el diario español El País, durante años, las autoridades han debatido qué hacer con los venezolanos que «coparon» el sistema de asilo. Ya lo decidieron: deberán solicitar su permiso de residencia por las vías normales, igual que cualquier otro migrante. Esto significa un proceso lento, y en el que es necesario demostrar sólidamente que necesitan vivir en España.
Sin embargo, para los migrantes que llegaron a España en 2025, la cosa es distinta. Si se acreditaron antes del 31 de diciembre, llevan más de 5 meses en el país y no tienen antecedentes penales, podrán regularizar su situación de manera extraordinaria, según un plan que el gobierno del PSOE acordó con el partido Podemos.
¿Cómo funcionaba el mecanismo exprés?
Todo migrante que alega razones humanitarias debe solicitar asilo para entrar en el sistema de protección internacional. Eso debían hacerlo también los venezolanos, pero enseguida había una diferencia: mientras otras nacionalidades recibían el estatus de «refugiado» que los limita bastante para su vida diaria, los venezolanos recibían de inmediato un permiso de trabajo y residencia, válido por un año y renovable por otro año más.
Después de esos dos años, podían solicitar un estatus de residencia permanente y, con el tiempo, la nacionalidad española.
Manifestación en La Puerta del Sol. Fotos cortesía
¿Qué pasó? Que decenas de miles de venezolanos se acogieron a este mecanismo y no había tanto funcionario para procesar las solicitudes. Esto retrasó todo el sistema de refugio y asilo a nivel nacional y afectó a los demás migrantes.
«El principal problema es que lo que comenzó como una excepción para miles de personas, justificada por el Gobierno en el deterioro de la situación que se estaba produciendo en Venezuela, terminó convirtiéndose en un canal estructural. Y acabó colapsando», reseña El País.
En 2018, cuando comenzó este mecanismo exprés de residencia, había 255 mil venezolanos viviendo en España. Ahora hay 700.000 y ya 250.000 obtuvieron la nacionalidad española. De ellos, más de 35.000 la recibieron en 2024.
«En el Ministerio del Interior están convencidos de que una parte importante de las solicitudes de la mayoría de las nacionalidades no respondía a persecución real, sino a una vía de entrada para la regularización. Y, bajo esa premisa, el departamento de Fernando Grande-Marlaska llevaba tiempo buscando cómo hacer menos atractiva la vía del asilo para descongestionarla», escribe El País.
Y hay dos factores más. Primero, que toda Europa ha decidido hacer un poco más restrictivos los asilos concedidos, y eso comienza en junio de 2026. Lo segundo es que la situación en Venezuela parece estar cambiando desde el 3 de enero, cuando Estados Unidos propició un cambio de presidente. Aunque Delcy Rodríguez pertenece también al madurismo, y los problemas sociales y económicos continúan, se están tomando algunas medidas para mejorar la situación del país en general.
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