María Gabriela de Faría: "Siempre he tenido sueños salvajes"
La actriz venezolana María Gabriela de Faría habla aquí sobre su balance de vida, lo que viene después de "Superman" y su capacidad de soñar en grande | Por: Revista Asuntos de Mujeres

La actriz venezolana María Gabriela de Faría habla aquí sobre su balance de vida, lo que viene después de "Superman" y su capacidad de soñar en grande | Por: Revista Asuntos de Mujeres

Actriz desde los cinco años, María Gabriela de Faría ha crecido frente a las cámaras y ha sabido reinventarse en cada etapa de su vida. De las producciones infantiles en Venezuela a los sets de Hollywood, hoy forma parte de “Superman” en la pantalla grande, pero sigue hablando con la misma cercanía y honestidad que cuando empezó.
–Hace poco estuviste de cumpleaños. ¿Cuál es tu balance del año que pasó?
-Mira, este año ha sido realmente salvaje. Ha sido de las altas más altas y de los bajos más bajos; y lo que me quedó clarísimo es que lo único que realmente importa es ese momento de soplar la vela con tus amigos, que estén ahí, que haya salud, que estemos todos juntos y que estemos contentos.
Antes yo pedía cosas más tangibles, proyectos de carrera, oportunidades específicas, pero ahora siento que mientras pasa el tiempo se trata más de agradecer. Y también creo que es un tema de la edad, ¿sabes? Me he dado cuenta de lo fugaz que es la vida y de que se puede ir en cualquier momento. Entonces, mi balance es que me siento muy feliz de poder estar aquí, ver las bendiciones que tengo y agradecerlas sin enfocarme en lo que me falta.
-Cuando dices que agradeces cosas, dame ejemplos. ¿Por qué cosas agradeces?
-Por muchas cosas. Agradezco por mi salud, por la de mi esposo, por mis dos gatos y mi perrita de siete meses que me está volviendo loca, pero que amo con locura. Agradezco porque mis papás, aunque no están físicamente conmigo, siempre se hacen muy presentes. Agradezco tener a mi hermano en la ciudad.
Y algo muy especial: poder recibir a 80 personas en mi casa. Eso nunca lo había podido hacer y ahora sí. Eso es lo que más me llena, porque me encanta tener abundancia suficiente para compartirla con mis amigos y con la gente que quiero. También agradezco tener más claridad sobre lo que quiero como profesional, como mujer y como esposa.
-¿Qué significa para ti esa claridad como esposa?
-Con Christian (McGaffney) llevo 12 años. Empezamos cuando yo tenía 20 y, claro, hemos cambiado muchísimo. Lo bonito es que hemos crecido juntos y no separados, que también puede pasar. Como empezamos tan jóvenes, creo que recién ahora estamos asumiendo que ya no somos noviecitos, que somos esposos, y que eso significa responsabilidades dentro del hogar y también un equipo. Es algo que aún estoy aprendiendo a aterrizar, pero que me hace muy feliz.

-Siempre hablas de salud mental y ansiedad. ¿Cómo las manejas en tu vida?
-La salud mental es un trabajo a tiempo completo. Voy a terapia todas las semanas, hablo con Christian y con mis amigos cada vez que siento ansiedad o miedo, porque decirlo en voz alta me ayuda a no cargarlo sola.
El ejercicio también es vital, me saca de la cabeza y me trae al cuerpo. Y lo más importante: mi relación con Dios. A Él le entrego mi ansiedad, y hablo con Él todo el día, hasta mientras lavo platos. Eso me da paz
-Hablas mucho de Dios, ¿qué papel juega la espiritualidad en tu vida?
-Muchísimo. Aunque crecí en un colegio religioso, nunca conecté con la religión. Tenía un rechazo fuerte, no sé si por rebeldía, porque yo no es que tuve una experiencia maluca con la religión, de ninguna forma.
Con los años empecé a buscar espiritualidad en otras prácticas, probé de todo, pero nada me llenaba.
Hace como tres años me acerqué a la Biblia. Empecé a leerla yo sola en mi casa, en las mañanas, y eso me transformó.
-¿Qué encontraste en la Biblia?
-Una vez leí en redes una frase que decía algo como que Dios era “la paz que sobrepasa todo entendimiento”. Y yo me preguntaba cómo era eso posible, porque para yo tener paz necesito pasarla por la cabeza y entender que la casa está cerrada, que tengo seguridad financiera, que mi familia está sana, etc.
Entonces, empecé yo como a buscar esa paz que sobrepasa todo entendimiento por mí misma. Y se ha vuelto parte de mi vida.
-Estás frente a las cámaras de televisión desde que tienes 5 años, ¿tuviste tiempo de soñar con otra profesión?
-Desde chiquitica yo veía series en la tele y decía “quiero hacer eso”, pero no sabía que se podía actuar siendo niña. Hasta que lo hice y fue lo mejor del planeta.
Eso sí, he tenido momentos en los que sentí que la llama se apagaba, que quería renunciar, que ya no podía seguir. No porque no quisiera, sino porque estaba desconectada de mí misma, agotada. Supongo que, en efecto, no tuve tiempo de explorar otras formas de vivir, porque no he parado de trabajar desde que tengo 5 años.
En esos momentos pensé en ser profesora de yoga, agricultora, mil cosas. Pero gracias a Dios siempre vuelvo a agradecer y a amar lo que hago.

-Siempre hablas de que tienes sueños grandes, ¿alguna vez soñaste con llegar a Hollywood o pensabas en otros caminos?
-Sí, yo siempre he tenido sueños salvajes. No sé si Los Ángeles y Hollywood era como mi meta. Creo que me veía más trabajando en México, en Colombia, en Argentina. La primera vez que pensé en Los Ángeles fue porque un novio mío quería mudarse, y yo dije: bueno, ok, vámonos.
Yo quería aprender inglés, estudiar actuación, porque nunca había estudiado, solo trabajado. Llegué aquí, empecé a hacer castings, me empezó a ir bien y entonces dije: ok, esta sí es mi meta. Y además siento que es igual de difícil hacer carrera en Hollywood que en México como inmigrante, así que dije: me lanzo a Hollywood, fuck it.
-¿Cómo seleccionas tus proyectos?
-Sería increíble poder escoger siempre, pero la carrera tiene altos y bajos. Hay momentos en los que puedes ser exquisita y decir que no, y otros en los que no se puede. Ahorita estoy siendo más selectiva.
Me preguntan mucho qué tipo de historia quiero contar, y siento que esa pregunta es rara porque lo que me gusta de ser actriz es hacer cosas distintas todo el tiempo. No quiero encasillarme en drama o comedia, quiero explorar.

-¿Qué hay después de “Superman”?
No sé. Estar en una película de superhéroes nunca fue una meta para mí, básicamente porque no pensé que fuera posible. Me hace feliz poder contar esta historia por muchos años, amo el personaje y lo que hace James (Gunn). Pero también quiero hacer cosas distintas: dramas más naturalistas, historias más aterrizadas. Y además quiero producir mi propio contenido y eventualmente dirigir. Estoy en esa búsqueda ahora mismo.
-Has entrado en el selecto grupo de venezolanas en Hollywood: María Conchita Alonso, Patricia Velázquez y ahora tú. ¿Cómo llevas eso?
-No lo dimensiono todavía. Me emociona cuando la gente me escribe, cuando mis papás me cuentan cosas desde Venezuela. He llorado mucho leyendo mensajes. Pero no quiero quedarme pegada ahí, prefiero bajar la cabeza, seguir trabajando y mejorando, porque mañana todo puede cambiar.
Ahora mismo yo estoy acá, pero yo no sé dónde voy a estar mañana. Por eso para mí ha sido tan importante disfrutar del proceso y del momento, porque yo no sé qué va a pasar mañana.

-Para alguien que quiere seguir tus pasos e ir a Hollywood, ¿qué le recomendarías?
-Hay una frase de Saramago que me encanta que, por cierto, es la frase con la que Christian hizo que me mudara con él: “Quien sabe lo que tiene y lo que quiere, se arriesga a perder lo que tiene y a fallar en lo que pueda querer”.
Tienes que ser brutalmente honesto contigo mismo y preguntarte: ¿estoy dispuesto a perderlo todo por este sueño? ¿Estoy dispuesto a fallar mil veces y reinventarme? Y si la respuesta es sí, lánzate.
Si decides irte a Hollywood, tienes que comprometerte con lo que implica: mudarte, aprender inglés, reinventarte muchas veces.
Y si decides quedarte en Caracas, también está bien, pero comprométete con esa vida y celébrala. Lo importante es la honestidad y el compromiso. -Por: Revista Asuntos de Mujeres
*Asuntos de Mujeres es una revista digital sobre temas del universo femenino y con foco especial en la salud mental, que recientemente dio el salto a la versión impresa. Esta entrevista con la actriz venezolana María Gabriela de Faría -de la cual reproducimos una parte con autorización de las editoras- fue publicada en su segunda edición. Si quieres leerla completa, entra aquí.