Nana Ponceleon: "Toda película que entretenga y a la vez deje un mensaje, es importante"
La actriz venezolana radicada en Estados Unidos, Nana Ponceleon, participa en "Clika", largometraje de Sony Pictures México, que cuenta la historia de Chito, un cantante que persigue el sueño y la pesadilla de convertirse en estrella
La actriz venezolana Nana Ponceleon -así, sin acento- se dio a conocer en la escena del cine por su papel en la aclamada película “La hora cero”, del director Diego Velasco, producción que recibió múltiples premios internacionales, rompió récords de taquilla y fue transmitida por HBO. Como Rosa María Ponceleón protagoniza otra historia cercana para muchos: es la mamá de Daniela Barranco. Y como Nana, tiene noticias propias: el reciente estreno de “Clika” en las salas de Estados Unidos.
“Clika” es una historia sobre la búsqueda del sueño americano a través de la música. Dirigida por Michael Greene, esta producción de Sony Pictures y Rancho Humilde pronto será exhibida en México y también llegará a plataformas de streaming. En “Clika”, Nana Ponceleon encarna a Mari, la madre de Chito, el personaje protagonista interpretado por el cantante JayDee, líder de la agrupación de música regional mexicana Herencia de Patrones.
– ¿Cómo fue la preparación de su personaje Mari tanto en lo físico y emocional?
-El proceso no siempre es igual, ni es una línea recta. En el caso de Mari, me inspiré en mi abuela. Ella era una persona muy religiosa, tranquila, la reina de la casa y con quien todos querían sentarse a conversar. Siempre andaba con un rosario en la mano, echándole la bendición a todos. Cuando creé la historia de vida de Mari, tomé tanto cosas de la vida de mi abuela como de la mía propia. Y lo que no encajaba lo creaba desde la imaginación de cómo habría sido la vida de esta madre mexicana conservadora. Había momentos durante la grabación en los que no me funcionaba recordar mi propia vida, es decir, usar la memoria sensorial y emocional. Entonces tenía que usar otra técnica, que es simplemente estar en el presente con el personaje, con lo que le está pasando, y vivir ese momento como verdadero.
-¿De su experiencia como madre, ¿qué elementos utilizó para el personaje?
-Todo, en especial el amor hacia mis hijas. También la dolorosa separación cuando regresaron a vivir a Venezuela. Y bueno a esa madre con sus normas, reglas, creencias y protección que yo ejercí sobre ellas, no siempre estando en lo correcto o teniendo la razón.
– ¿Cómo ha sentido el hecho de ser latina en un mercado como Hollywood?
-Me he sentido bien siendo latina en Hollywood. Ahora existen muchas más oportunidades que las que había unas décadas atrás, cuando las personas de color estaban más ausentes de la televisión y el cine. Esto no quiere decir que no continuamos siendo minoría en Hollywood, sobre todo en papeles protagónicos, pero siento que, producto de la presión y de una mayor conciencia, ha mejorado. En mi caso en particular, me pasa algo curioso: mi perfil aquí en los Estados Unidos, a diferencia de Venezuela, es visto como algo exótico e interesante. Nosotros también tenemos un prototipo de cómo debe lucir la protagonista de la novela o la película, y esa mujer en Venezuela generalmente no luce como yo.
– ¿Por qué decidió desarrollar su carrera en Hollywood y no en el mercado latino?
-La razón de estar aquí tiene que ver con que llegué a Estados Unidos cuando tenía un año, regresé a Venezuela a los siete años, y luego volví para estudiar en la universidad en Nueva York, donde me gradué en Administración de Empresas y Computación, lo cual fue mi trabajo por muchos años antes de incursionar en la actuación. De manera que, cuando decidimos sacar a las niñas de Venezuela por un tema de seguridad y yo decido estudiar actuación, la primera opción en mi mente fue Nueva York. Primero, porque la conocía muy bien; segundo, porque es uno de los centros culturales más importantes de Estados Unidos. También ayudó el hecho de que hablé primero inglés que español, lo cual me permitiría actuar en ambos idiomas sin acento.
– ¿Qué aprendió de su trabajo con Diego Velasco y Michael Greene?
–Siento que aprendí cosas diferentes por varias razones. Los proyectos eran muy distintos en cuanto a historia y personaje. Ellos, como directores, tienen estilos diferentes. Y, además, yo no era la misma persona, y mucho menos con la misma experiencia como actriz, en ambos proyectos. Hay quince años de separación entre ambas películas. De Diego aprendí desde cosas muy básicas sobre un set, ángulos de cámara, y hasta a cómo actuar. Aprendí a confiar en mis instintos y a entender que la cámara y el equipo harán lo necesario para capturar el momento, sin que yo tenga que preocuparme de más, sino simplemente hacer lo que Karla haría en ese momento. “La hora cero” fue mi tercer casting en la vida y la segunda película en la que actuaba. Aprendí la importancia del trabajo previo sobre el guion, de tener claridad sobre toda la película, de ensayar hasta lograr conexión entre los actores y conocer profundamente al personaje. Y también aprendí lo importante que es que el director haga sentir seguro al actor en el set, no solo físicamente, sino en el proceso creativo y emocional.
Con Michael fue diferente. Ya tenía más experiencia, más estudio y más trabajo en set. Entonces fue más un proceso de colaboración. Me enseñó que mi trabajo es mucho más fácil cuando hay confianza y conexión entre director y actor. También reforzó la importancia de confiar en mis instintos. Michael fue un director muy abierto y dispuesto a escuchar mis propuestas. Y eso me enseñó a ser abierta a mí también, porque tenía que entender que no siempre lo que yo proponía funciona para la visión que Michael tenía sobre la escena y la película. Aprendí mucho de la colaboración entre el director y el director de fotografía. En nuestro caso, Ski-ter Jones fue clave para lograr la visión de Michael. También aprendí sobre la importancia de crear un set integrado, donde todo funciona mejor porque todos los que forman parte del equipo saben trabajar bien juntos.
–Una vez le preguntaron a Penélope Cruz si se llevaba los personajes a casa, ella respondió: “Siempre te afectan algo. Es difícil que no te afecten de alguna manera. Pero yo hago elesfuerzo consciente de intentar no llevármelos a casa, y sólo con intentarlo, parece que se te pegan menos”.En su caso, cómo ha sido la experiencia.
-Generalmente puedo dejar al personaje en el set y soltar lo suficiente para descansar y seguir al día siguiente con la mente fresca. Sin embargo, no siempre es posible. Muchas veces me los llevo porque la intensidad del personaje o la conexión con mi propia vida los hacen difíciles de soltar. Y otras veces me los llevo a propósito, porque siento que hay algo que todavía no entiendo o quiero descubrir, o trabajar más a profundidad, y necesito resolverlo para que el personaje sea natural y creíble.
-En sus estudios de actuación, ¿la marcó algún profesor? ¿Qué enseñanza le dejó?
-Varios. Quizás el más importante fue mi primer profesor en Venezuela, Antonio Cuevas. Él logró que me conectara con la niña que siempre soñó con estar en un escenario. En sus clases siempre me hacía sentir como en mi casa. Recuerdo a Elia Schneider, quien me enseñó profundidad y crudeza en la actuación. Me enseñó que el miedo puede ser gasolina para el trabajo actoral. Por su parte Susan Batson, quien es coach personal de actuación de actrices como Juliette Binoche, Nicole Kidman, Oprah Winfrey y Lady Gaga, me enseñó sobre la verdad. Me enseñó a enfrentarme a mis miedos y limitaciones, los cuales son súper poderes si se los sabes entregar al personaje. También, que si no hay vulnerabilidad e intensidad emocional se cae en lo que ella describe como ACT-uación (y ella pronunciaba el ACT con voz y gesto de repulsión), o sea lo que estaba haciendo era falso, no hay verdad. Con Susan aprendí también a ser fuerte para soportar las críticas y la presión. Y por último Marishka Phillips, quien también fue mi profesora en la academia de Susan Batson, me enseñó a confiar en mí. Sus clases están llenas de técnicas maravillosas y de un entendimiento del ser humano fabuloso. Marishka ha sido clave en la preparación de algunos de los personajes más complejos que he interpretado, como por ejemplo Ria en “Beautiful Women Live by Night”, una directora de cine cuyo personaje está basado en el director Pier Paolo Pasolini quien fue un hombre muy complejo. Y luego con el papel de “Mother” (Madre) en la obra “My Mother ‘s Severed Head” producida por Bruce Willis. Este personaje durante la mayoría de la obra es solo una cabeza, lo cual en teatro es un increíble reto tanto actoral como físico.
– ¿Cree que son necesarias películas como “Clika”?
-Por supuesto. Creo que toda película que entretenga y a la vez deje un mensaje es importante. Películas como “Clika” que valoran la familia, que nos muestran que el camino al éxito no se puede lograr sin esfuerzo y tomando atajos, que nunca debemos abandonar nuestros sueños porque todo es posible, son muy importantes. Y por supuesto creo que el cine ligero de mero entretenimiento, el que nos permite divertirnos, también tiene su valor.
-Para usted, ¿en qué se diferencia la vida de los actores del resto de las personas?
-En lo esencial, en nada. Todos vivimos la vida, la misma vida. Pero en lo profesional, es diferente. El actor vive de exponerse, de ser vulnerable, de manejar el rechazo constante y de estar en permanente incertidumbre. Tiene que aprender a sobrevivir y a prosperar en esa incertidumbre o se hunde emocional y físicamente. El actor es un gran observador y estudioso de la condición humana y de los seres humanos. Y en esa observación, si lo hace conscientemente analizando su propia condición humana, crece personalmente.
-Usted cambió su vida corporativa por la actuación, ¿cuál es el balance de ese cambio?
-El balance es definitivamente positivo. Estoy haciendo algo que me apasiona y me hace feliz. Me ha obligado a crecer, a entender más sobre mí, y a observar la vida con más conciencia. Me ha enseñado que soy más resiliente de lo que pensaba. Y eso es algo que agradezco profundamente.
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Jeska es comunicadora social, actriz, locutora y modelo de amplia trayectoria en cine, teatro y televisión. De lunes a viernes, de cinco a siete de la noche, se le puede escuchar junto a Junior Show y Oriana García, en su programa Digital Radio Show, en la Cadena Digital FM
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