Cinemanía

“Hamnet”: un susurro que se convirtió en huracán

Basada en la maravillosa novela "Hamnet", de Maggie O'Farrell, la película protagonizada por Jessie Buckley y Paul Mescal llega a los cines el 22 de enero. Aquí la directora Chloé Zhao ofrece su testimonio sobre la historia

Hamnet
Publicidad

Inglaterra, año 1580. El empobrecido profesor de latín William Shakespeare conoce a la independiente Agnes, y ambos, cautivados el uno por el otro, inician una tórrida aventura que culmina en matrimonio y tres hijos. Sin embargo, mientras Will emprende una prometedora carrera teatral en la lejana Londres, Agnes se queda sola al frente del hogar. Cuando ocurre la tragedia, el vínculo que antes era inquebrantable entre la pareja se pone a prueba, pero su experiencia compartida sienta las bases para la creación de la obra maestra atemporal de Shakespeare, Hamlet.

De Focus Features y la cineasta ganadora del Oscar, Chloé Zhao (Nomadland, The Rider) llega una historia con gran sensibilidad y magníficamente elaborada sobre las complejidades del amor y el poder sanador del arte y la creatividad. Basada en la galardonada novela Hamnet, de Maggie O’Farrell, y adaptada para la gran pantalla por Zhao y O’Farrell, la película la protagonizan Jessie Buckley, Paul Mescal, Emily Watson y Joe Alwyn.

Esto escribió Chloé Zaro sobre «Hamnet»:

“Hamnet” trata del amor y de la muerte, y de cómo estas dos experiencias humanas fundamentales pueden alquimizarnos y transformarnos unos a otros, a través del arte y la narración.

Es una historia sobre la metamorfosis.

No suelo tener palabras para describir por qué elijo un proyecto. A menudo me guío por el instinto, por una fuerza que me aprieta el corazón. Las historias aparecen en mi vida como si me hubieran elegido y no tuviera más remedio que rendirme ante ellas. “Hamnet” llegó a mi vida como un susurro que se convirtió en un huracán. Al final del viaje, me sentí más ligera. Había experimentado verdaderamente lo que se siente al vivir con el corazón abierto en el ojo de la tormenta -la belleza, el dolor, la emoción al borde de la aniquilación, y el silencio.

Desde el agujero negro en el suelo primaveral del viejo bosque hasta la oscura puerta del escenario del Globe Theatre empapado por la lluvia, descendí con un grupo de almas valientes y juntos nos abrazamos unos con otros, y dejamos que las corrientes subterráneas de nuestro inconsciente nos llevaran.

En medio del caos, pedimos a Agnes y William que nos guiaran. Pedimos a todas las mujeres del pasado y del presente que sufrieron un gran dolor y una gran pérdida, y a los hombres que reprimieron sus sentimientos y huyeron de sí mismos, que nos guiaran. Le pedimos al bosque, al río, a la tierra, que nos guiaran, y le pedimos a nuestros propios corazones salvajes, que anhelan desesperadamente la libertad y la paz, que nos guiaran.

Al final, mientras bailábamos dentro y fuera del escenario del Globe Theatre, los velos entre la realidad y la ficción, el pasado y el presente, lo visible y lo invisible, el amor y la muerte, se disolvieron. No había separación. Éramos uno en esos preciosos momentos. Sentí en mi cuerpo, en mis huesos, que el amor no muere, se transforma.

Le he tenido miedo a la muerte toda mi vida y como consecuencia, también le he tenido miedo al amor. No sabía cómo mantener mi corazón abierto ante la impermanencia de la vida. He hecho cuatro películas sobre personajes que experimentan una gran pérdida y se encuentran a sí mismos a través de la aceptación. “Hamnet” es la acumulación de ese viaje. Con el contenedor sagrado de Hamlet de Shakespeare, me adentré más profundamente en el inframundo para recuperar lo que se había perdido, lo que me hacía tener tanto miedo de experimentar tanto el amor como la muerte. Maggie había abierto un portal con su libro, un puente para que nos conectáramos con Will de una manera que no habíamos logrado antes.

“Todo en la vida debe morir, pasando de la naturaleza a la eternidad”.

“Ser o no ser, esa es la cuestión”.

“El resto es silencio”.

Will había escrito una historia acerca del amor y la muerte, y me sentí honrada y afortunada de poder transmitir sus mensajes al público de la actualidad. Sabíamos, sentíamos, que él estaba con nosotros.

hamnet

En nuestra historia, Agnes y William se enamoran y tienen una hermosa familia hasta que ambos se encontraron en un punto de inflexión tras la muerte de su hijo. No podían volver al pasado ni seguir adelante. Están paralizados en un lugar liminal, atraídos hacia direcciones opuestas, pero incapaces de moverse ni un centímetro.

Es en medio de esa tensión donde surge la ALQUIMIA. En física, cuando las fuerzas tiran o empujan en direcciones opuestas, crean tensión. Cuando esa tensión es demasiado fuerte, da lugar a un movimiento y a un nuevo estado de equilibrio: en el momento exacto en que Will se encuentra entre la tierra y el mar, entre la vida y la muerte, nace una de las mayores obras literarias.

Nuestro mundo se encuentra en un punto de inflexión. Todos sentimos una tensión y una presión inmensas. Podemos percibir que se acerca un nuevo estado de equilibrio. Muchos de nosotros estamos paralizados en un lugar liminal, con miedo a movernos. Veo los miedos que me atormentan en los ojos de los demás. El miedo a lo que vendrá. El miedo a no tener control sobre nuestras propias vidas. El miedo a ya no estar a salvo en este mundo. El miedo a no conocer nunca el amor incondicional. Y, en última instancia, el miedo a la muerte, una muerte sin sentido.

La razón más profunda para hacer esta película es desilusionar ese miedo mostrando el poder de metamorfosis que tenemos dentro de nosotros como seres humanos y nuestra capacidad para alquimizar nuestras experiencias, sin importar cuán dolorosas sean.

Todos llegamos a este mundo sintiendo la tensión del vacío. Debemos tomar la decisión de mantener nuestros corazones abiertos y caminar entre las llamas.

El amor no muere, se transforma. Es la mayor metamorfosis de este universo, y espero que nuestra película sirva como un humilde recordatorio de ello.

Publicidad
Publicidad