De Caracas a un concierto de BTS: así compré mis entradas
Comprar entradas para conciertos hoy viene con una lista de pasos y reglas que debes seguir si quieres tener éxito. Esta fue mi experiencia con la gira de BTS. No fue suerte, fue preparación

Comprar entradas para conciertos hoy viene con una lista de pasos y reglas que debes seguir si quieres tener éxito. Esta fue mi experiencia con la gira de BTS. No fue suerte, fue preparación

Qué difícil es ser fan de un grupo de Kpop viviendo en Venezuela. En realidad, de cualquier artista internacional, porque sabemos que en sus giras de conciertos es casi imposible que incluyan a nuestro país en la lista.
Como muchos otros fans, esperé seis años a que BTS anunciara una nueva gira mundial. Este tour se hizo esperar por muchas razones, como la pandemia y el servicio militar obligatorio de Corea del Sur que los siete integrantes de la banda tuvieron que cumplir.
A pesar de sus compromisos y del hiatus en el que entró el grupo, en el que cada cual trabajó en música en solitario después de 10 años como agrupación, el fandom sabía que lo que venía era un nuevo álbum y una gira mundial enorme. Y no nos equivocamos.
Adquirir entradas para conciertos con alta demanda se convierte en una actividad de logística y organización. No es solo dinero. Aquí hay un proceso de comprar membresías y varios registros, evaluación de costos y ciudades a las que podríamos trasladarnos, considerar el huso horario para la venta de las entradas y lo más importante… cuadrar con amigas para intentarlo desde más de una cuenta y aumentar las posibilidades de conseguir oro en tiempos Gen Z: los boletos.
Estos seis años me sirvieron para ahorrar y organizarme, para que cuando llegara el momento, estar lo más lista posible para ver a BTS en vivo. Y lo estaba.
El primer paso a considerar es el anuncio: saber cuándo inicia la venta de entradas y si habrá preventa.
En este caso, la preventa era exclusiva para los miembros oficiales del club de fans. La membresía se adquiere a través de la plataforma oficial del grupo y tiene diferentes categorías: Global, USA para Norteamérica y la de Japón. Esto va a definir en qué regiones vas a poder comprar las entradas. La mía costó 19,60 dólares.
Una vez tienes tu membresía, debes registrarte para participar en la preventa con la posibilidad de seleccionar hasta tres ciudades en la región que te corresponde. Mis opciones eran Madrid, Londres y París.
Escogí estas ciudades porque las fechas del concierto coincidían con un viaje que ya tenía planeado para el mes de julio, pero también había opciones en Latinoamérica como Colombia, Brasil, Argentina, Perú, Chile y México.
Paso siguiente: el día de la preventa. Para comprar las entradas de BTS, el acceso a la preventa era a través de los links oficiales que se publican en la plataforma de la membresía. Había que entrar y esperar el inicio de la famosa fila de espera, que suele abrirse unos 30 minutos antes de la apertura oficial de la venta.


Aquí empieza la tensión. Tienes un contador que va hacia atrás y una vez terminado el tiempo indica en qué puesto de la fila de espera te encuentras. No se sabe con seguridad si hay algún tipo de algoritmo detrás de la cola o si premian al orden de llegada, pero parece ser completamente aleatorio.
Mi acompañante en este proceso fue mi prima. Nos conectamos al mismo tiempo y cuando llegó nuestro turno, yo tenía 23.432 personas delante de mí, ella tenía más de 85.000. Esta etapa era apenas la preventa de los que compramos membresía y el estadio donde será el concierto tiene capacidad máxima de 60.000 personas.
Las entradas están disponibles por orden de llegada y no están garantizadas aunque estés en la preventa.
Una vez adentro, tienes que actuar rápido. Nosotras ya sabíamos la distribución del estadio y los asientos ideales ubicados. No hay que pensar mucho: los eliges y en el proceso ya has rezado 20 padrenuestros para que no haya errores al procesar la compra.
Tenía el corazón a mil por hora y me temblaban las manos porque, mientras decides, la página refresca y puede que alguien ya se haya llevado los asientos que habías escogido.
¿Y qué pasó? no logramos conseguir los asientos exactos que queríamos, pero tenemos entradas para uno de los 79 conciertos agotados de BTS.
Los precios para los conciertos en Londres empezaban en 76 libras y llegaban hasta 477.95 libras. En Madrid, las entradas empezaban desde 79,70 euros hasta 561 euros para los paquetes VIP.
Según el diario El País, las entradas para los conciertos en México estaban entre 1.767 y 13.330 pesos mexicanos, que equivalen a 102 y 772 dólares.
Para nadie es un secreto que BTS mueve una cantidad masiva de personas. Unos datos sueltos: tienen más de 33 millones de miembros en su página oficial y han llegado a las 10 millones de visualizaciones en transmisiones en vivo.
Los días previos a la venta de entradas, sentí mucha ansiedad: ¿sí voy a conseguir los boletos? ¿La tarjeta pasará? ¿Y si cancelan más vuelos de aquí a la fecha del concierto? ¿Cuántas personas estarán en la cola?
Cuando te gusta un grupo por tantos años, sientes que has crecido con ellos y el momento cumbre de tu fanatismo es verlos en vivo. Pasó con Taylor Swift, pasa con BTS y ocurre, ahora mismo, con Harry Styles.
Incluso puedes pensar: ¿cómo te vas a quedar sin entradas para una gira que va a tomar meses y en la que se van a presentar 79 veces alrededor del mundo?Pero claro que puede pasar. Pregunten a su swiftie más cercana o un fan de Bad Bunny si no lo creen.
“La guerra de Ticketmaster” es un tema de discusión popular en internet y ha ido evolucionando con los años. Podemos decir que un punto clave en su historia fue la compra de entradas para “The Eras Tour” de Taylor Swift entre 2023 y 2024, cuando la plataforma de Ticketmaster simplemente colapsó por la cantidad de personas intentando conseguir entradas: filas virtuales que no avanzaban, códigos que no funcionaban y precios que subían en tiempo real.
Ante esta situación, los fanáticos de la cantante estadounidense comenzaron a describir la experiencia como una “guerra” por la supervivencia a la batalla entre velocidad, suerte y paciencia.
El término vuelve a estar presente con el anuncio de la gira de BTS, ya que se esperaba que fuese una de las más demandadas y difíciles de conseguir. Fue tanta la demanda por las entradas para su gira “Arirang” que se agregaron fechas adicionales en Tampa, Stanford y Las Vegas con hasta cuatro días seguidos de conciertos.
Eso de ser fangirl de hombres que cantan siempre ha estado en mí y en miles de chicas y chicos más. En 2010, cuando era adolescente y fanática de One Direction, no los pude ver en vivo. Y aunque Justin Bieber sí vino a Caracas, no pude ir al concierto.
Ahora que soy adulta y tengo esta oportunidad, les digo: la etapa de viajar para ver a sus artistas en vivo no se la salten.
El año pasado, por ejemplo, tuve la oportunidad de ir a un concierto de Stray Kids, otro grupo de Kpop que me encanta y siempre repito que me cambió la vida. Con BTS espero que sea igual e incluso mejor. Tengo confianza en eso porque estos años de espera solo son un aditivo para lo que será.
Al principio no sabía cómo iba a ir (costos, pedir permiso en el trabajo…), pero estaba segura de que, de una forma u otra, iría. Recuerden, delulu is the solulu.
Hacer este tipo de viajes implica organizarse con meses de antelación, tal como harías con unas vacaciones. Pasajes, conexiones si no son vuelos directos e incluso solicitar una visa, dependiendo a donde vayas.
Luego de que aseguraste cómo llegar a tu destino, te organizas para ir al concierto. Dónde queda el estadio, cómo puedo llegar y cuánto tiempo me toma, cuál es mi puerta de entrada y no menos importante, qué te vas a poner. Porque hoy los grupos y los conciertos tienen temáticas y parte de la diversión es vestirte para la experiencia.
Como fan, es un poco triste y frustrante que comprar entradas para conciertos se haya vuelto tan difícil, independientemente de en qué país estés. ¿Es algo que las plataformas como Ticketmaster puedan solucionar? No lo sé. Porque parece un tema de demanda y no de logística.
Pero en mi opinión, esta es la edad para madrugar y gastar tus ahorros en un viaje en el que además vas a ver a tus artistas favoritos.