Decirlo es fácil, pero hizo falta una preparación concienzuda para minimizar el riesgo de los parlamentarios que asistirían al evento en el Paque Deportivo Mesuca. La actividad estaba prevista que se iniciara a las 10:30 de la mañana. ¿Uno de los temores? Que sectores oficialistas hicieran algún tipo de sabotaje a la sesión. Se extremaron las medidas de seguridad en las instalaciones de la comunidad, ya que PoliSucre tuvo una fuerte presencia en el lugar para el resguardo de los asistentes. Incluso, se instaló un detector de metales en la entrada y se colocaron brazaletes identificativos para darle orden y protección a los que participaron.


Cercano a la hora de inicio, aún estaban trabajando en acomodar todo para iniciar la sesión para discutir la llamada «Ley de Barrios», tras 10 años de estar «engavetada», según dijo Julio Borges cuando inició el acto.
Pero antes de eso, los diputados opositores (porque los de la bancada del Gran Polo Patriótico no asistieron, una vez más) se prepararon para ir al Barrio Mesuca. ¿Cómo? de una forma muy singular. Alquilaron varias camioneticas para subir a la humilde comunidad. Dentro de las unidades, los diputados conversaban amenamente e incluso, bromeaban sobre diversas cosas como la situación del país o de los resultados del béisbol, quién sabe. Lo que sí es que su tranquilidad se debía a que una caravana de no menos de 100 motorizados los escoltaban hasta el lugar donde se llevaría a cabo la sesión.


Varios improperios fueron lanzados a la comitiva parlamentaria mientras ascendían por el serpenteante camino a través de los llamados «ranchitos» para llegar al Parque Deportivo, al tiempo que el presidente del Parlamento, Julio Borges, se colocaba la corbata para tan importante acto, bajo la mirada de su esposa y sus cuatro hijos.
Quizás el Inameh se equivocó en el pronóstico del tiempo, ya que se había dicho que haría frío como hasta el mes de abril. Sin embargo, en el caso de este jueves no fue así porque el calor también se hizo presente. Las frentes perladas de los parlamentarios, así como la iniciativa de dar agua a los asistentes, fue fiel testimonio de que hasta el astro rey quería estar presente en ese evento, calificado por algunos como «histórico».


Lo que se temía, ocurrió. Un grupo de oficialistas sí apareció en las inmediaciones de la sesión, aunque después de un tiempo, fueron despejados por los funcionarios policiales y todo quedó en santa paz.
Al terminar el acto, los diputados volvieron a tomar su camionetica para llegar a Los Dos Caminos con la satisfacción de haber cumplido con su deber cívico, a pesar de estar «en desacato».
