Venezuela

Caraqueños hacen 5 horas de filas para poder comprar medicinas, agua potable y comida

Los venezolanos solo salieron a las calles a comprar medicinas, agua y comida. Los negocios se abarrotaron de consumidores desde tempranas horas de la madrugada

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Foto |daniel hernandez

Desde tempranas horas de la mañana del 3 de enero, incluso de la madrugada, los caraqueños se volcaron a supermercados y farmacias para comprar comida y medicinas, ante la incertidumbre de lo que pueda pasar en Venezuela, después del ataque militar de Estados Unidos y de la captura de Nicolás Maduro.

La espera para poder comprar en un solo local era de cuatro a cinco horas en la mayoría de los casos, a veces a pleno sol, como se puede constatar en las siguientes fotos:

«Vivo cerca, y al ver que la fila se movía muy lento, le pedí a una señora que me guardara el puesto y fui a la casa a buscar una sombrilla y agua. Hice bien porque estuve cinco horas en la cola», dijo una vecina de Los Chorros, al este de Caracas, que logró comprar medicinas en Farmatodo.

Una vecina de Prados del Este, que salía del Gama de Manzanares, en el sureste de la capital, afirmó que hizo cuatro horas de fila para poder entrar al supermercado. El nerviosismo entre quienes estaban en la cola era evidente, porque esa cadena de supermercados afirmó que cerraría a las 4 p.m. para permitir a sus trabajadores irse temprano a su casa.

En Lomas de la Alameda, también al sureste de Caracas, un vecino declaró que llevaba tres horas en cola en el Central Madeirense y «aún le faltaba».

Las largas filas se repetían en muchas zonas, como se puede ver en estas fotos captadas por el equipo de El Estímulo:

El agua potable: otro problema

Uno de los negocios que ha proliferado en Caracas en los últimos años son los «llenaderos» de agua potable, pues en la mayoría de zonas de la ciudad, el servicio de agua solo llega dos o tres días a la semana.

El temor a no poder surtirse de agua potable (porque, por ejemplo en el este de la ciudad, no hay servicio hidrológico los fines de semana) o de que se vaya la electricidad y las bombas de agua se apaguen, llevó a los caraqueños a formar largas filas en los negocios de llenado de botellones.

caraqueños filas
Negocio de agua potable en Los Dos Caminos. Foto cortesía de los vecinos

«Fui a buscar agua al centro de llenado de El Hatillo y estaba cerrado, tuve que buscar en otros lugares», afirmó una joven vecina de La Tahona.

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