Siguen llegando casos de desaparición y detención forzada a Zona 7: estos son los testimonios
Mientras el Foro Penal confirma 302 excarcelaciones de presos políticos desde el 8 de enero, más familiares siguen llegando a Zona 7 a reportar casos de desaparición y detención forzada. Aunque ahora pueden visitar a sus seres queridos, aseguran que seguirán en las calles hasta conseguir su libertad
El campamento de familiares de los presos políticos de la sede de la Policía Nacional en Zona 7 continúa recibiendo casos de desaparición y detención forzada. Este viernes 30 de enero, llegó a este centro de reclusión Shirley Rincón, una mujer del estado Zulia que confirmó que tres familiares estaban allí, tras revisar una lista de nombres antes de entrar a la visita.
Los familiares de Shirley son Nassar Yunis (yerno), Yusse Yunis (hermano de su yerno) y su esposa Aura Andreína Briceño, quienes fueron detenidos el 26 de noviembre de 2025 en Maracaibo, estado Zulia.
Shirley Rincón llegó de Maracaibo este 30 de enero. Fue la primera persona de su familia en encontrar a sus seres queridos, que estaban detenidos en Zona 7 y vivos. Foto: Daniel Hernández.
«Fueron detenidos y llevados a una comisaría en Maracaibo y nos dijeron que los iban a traer para presentarlos y que esa misma noche regresaban y nunca regresaron. Nunca volvieron. Ellos son comerciantes y llegando a los locales, unas comisiones los privaron de libertad. Eso fue en la noche», cuenta Shirley Rincón, tras varias horas de viaje.
Shirley se motivó a viajar por el campamento de madres que vio en Zona 7 a través de redes sociales. Foto: Daniel Hernández.
Shirley y su hija no se atrevieron a denunciar antes por miedo: «Ella pensaba que si lo hacíamos, sería un riesgo para los niños que estamos cuidando. Son sus hijos y los hijos del hermano de su esposo. Son seis. Sentíamos que venir era un riesgo».
En Zona 7 están dejando entrar a las familiares con cualquier tipo de alimentos. Ellas compran lo que pueden: empanadas, pan o alguna comida casera donada. Foto: Daniel Hernández.
Por primera vez, desde hace dos meses, Rincón y su familia pudieron confirmar que los hermanos Yunis y Andreína Briceño están vivos: «Yo les traje tres libros. Como van a dejar pasar hasta las cuatro, voy a ir a dejar mis cosas para regresar con comida».
«Yo vine para que ellos sepan que hay alguien afuera, una familia completa que los ama y los está esperando. Vine por este ejemplo, ellos duermen en carpas y yo llegué esta mañana, pero dan una vida completa por su gente buena. Para estar muriendo en casa esperándolos, es preferible estar aquí», expresa Shirley.
Fanny Lozada llegó a la Zona 7 la tarde del 29 de enero para retomar públicamente la búsqueda de su hija, Alianis Araujo Lozada de 31 años, quien fue vinculada en el presunto intento de atentado de Plaza Venezuela reportado el 3 de agosto de 2025 por Diosdado Cabello, ministro de Interior y Justicia.
«A ella la implicaron en eso. Digo la implicaron porque yo no vi, no sé, no me han dicho nada. No tiene expediente. No tiene nada», dice Fanny, quien tiene seis meses buscándola.
Fanny Lozada viajó desde Los Valles del Tuy para confirmar si su hija Alianis está en Zona 7. Aún no lo sabe. Foto: Daniel Hernández.
Hasta ahora, Fanny solo sabe dos cosas: que la captura de Alianis la reportaron el 6 de agosto de 2025 y que el operativo ocurrió en Araya, estado Sucre, el lugar de sus orígenes familiares.
De todo esto se enteró casi 15 días después, pues ella fue detenida junto con otra de sus hijas y su nieto, hijo de Alianis, lo que les impidió buscarla de inmediato. «A nosotros nos buscaron en la casa el 4 de agosto de 2025 y nos torturaron», relata a El Estímulo.
Fanny había mantenido el caso de su hija en resguardo por miedo: «He averiguado en todos lados. Llegué ayer y estoy averiguando a ver si está aquí. Tengo seis meses buscándola. No sé dónde está ni cómo me la tienen«.
Shirley cuenta que llegó sin carpa y una mujer, madre de preso político, la dejó dormir con ella. «Aquí todos se ayudan. Se siente la solidaridad». Foto: Daniel Hernández.
«Nosotros duramos 12 días detenidos. Cuatro días en la PTJ de La Urdaneta (actualmente CICPC). Fueron 38 unidades, dos tanquetas y un carro fúnebre. A mí me dijeron que estaba detenida porque mi hija no aparecía», cuenta.
Agrega: «Mi hija era comerciante informal. Vendía ropa. Ella trabajó con ellos (el gobierno). Era dirigente de trabajos sociales en la comunidad de Santa Teresa del Tuy (…) de donde se retiró porque no le gustó. No me dijo qué no le gustó. Ella se retiró en el año en que ganó Edmundo».
Las madres y esposas pasan en grupos. Muchas piden permiso en el trabajo para poder asistir. Foto: Daniel Hernández.
«Yo soñé que mi hija me decía ‘Mamá, levántate’ y salí a buscarla», dice Fanny mientras espera por su turno de visita. Sin embargo, hasta la 1:00 pm del viernes 30 de enero todavía no confirmaba si Alianis estaba recluida en este centro penitenciario.
No acostumbrarse al régimen de visitas
El 27 de enero los familiares pudieron visitar por primera vez a los presos políticos. Ese día les indicaron que podrían visitarlos nuevamente el viernes 30 de enero y el domingo 1 de febrero. El Estímulo confirmó que los encuentros se concretaron y que duraron hasta una hora. Las visitas del martes duraron entre 10 y 15 minutos.
Tras la visita, Evelis Cano, madre del preso político Jack Tantak, exigió nuevamente la liberación de todos los presos políticos recluidos en esta sede de la PNB.
«Nosotros no nos vamos a acostumbrar a un régimen de visitas. La orden no es que nosotros estemos visitándoles y llevándoles comida, la orden es una excarcelación total de Zona 7«, expresa Evelis, quien pernocta a las afueras de este centro de reclusión desde el anuncio de excarcelaciones masivas el pasado 8 de enero.
Evelis Cano, madre del preso político Jack Tantak, dice que se van a mantener en las calles hasta conseguir la libertad de todos sus seres queridos. Foto: Daniel Hernández.
Cano recuerda que todavía no ha salido el primer grupo de excarcelados, algo que sí ha ocurrido en otras cárceles con presos políticos.
Desde el pasado 8 de enero, el Foro Penal venezolano ha confirmado la excarcelación de 302 presos políticos. Sin embargo, la cifra de detenidos continúa aumentando porque familiares que antes no denunciaron ahora sí lo hacen. La cifra de encarcelados de esta ONG es de 711 personas.
Familiares exigieron al Alto Comisionado de la ONU una intervención urgente y verificable para poner fin a las detenciones arbitrarias en Venezuela. Denunciaron desapariciones forzadas, torturas, falta de garantías judiciales y reclamaron visitas a centros de reclusión y la liberación inmediata de más de 800 personas que permanecen detenidas
Madres y esposas de presos políticos finalmente tuvieron acceso a las visitas y confirmaron que están vivos. Casi todas cumplían esta semana dos meses sin saber de ellos. Les prometieron una visita entre el viernes y el domingo mientras la espera por la libertad continúa
Las organizaciones exigen listas de excarcelaciones transparentes, advierten sobre la negación del carácter político de las detenciones y alertan sobre nuevas denuncias de arrestos y desapariciones forzadas