El papa León XIV, ciudadano nacido en Estados Unidos, envió su voto por correo para las elecciones de medio término de ese país y se convirtió en el primer pontífice en participar en unos sufragios.
Este voto a distancia, que pudiera parecer normal para cualquier ciudadano estadounidense, se transforma en un hito histórico en el caso de León XIV, pues rompe con la «imparcialidad política» autoimpuesta por los pontífices de la era contemporánea, al asumir como jefes de otro Estado: el Vaticano.
En su comunicado de prensa, el Vaticano lo explica: «El santo padre expresa su convicción respecto al derecho y deber de los ciudadanos de participar en los procesos democráticos”.
Robert Prevost, el ciudadano estadounidense y peruano que ahora se llama León XIV, siempre ha votado en todos los sufragios convocados por cualquiera de sus dos países. Y así lo ratifica también el comunicado de su oficina de prensa.
Según un análisis hecho por Iñigo Domínguez en El País de España, «León XIV da así un giro totalmente nuevo a la implicación política de los papas en la era contemporánea y a la propia concepción de la figura del Pontífice, que con esta decisión es plenamente terrenal y mantiene su condición de ciudadano de su propio país, además de ser jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano. Lo hace, además, defendiendo los valores de la democracia».
Medios de comunicación afirman que las papeletas de votación las solicitó John Prevost, hermano del papa, y quien estuvo de visita la semana pasada con otros peregrinos de Chicago. Además, la dirección electoral en Estados Unidos de Robert es, precisamente, la casa de John.