Venezuela

Ilegalizado y sin norte claro: así celebró Primero Justicia su mayoría de edad

Celebrar la mayoría de edad es motivo de alegría para cualquiera. Incluso, si hablamos de un partido político que tampoco escapa de la crisis que puede generar cumplir 18 años.

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El 2 de marzo, el Movimiento Primero Justicia o, simplemente Primero Justicia (PJ), cumplió la mayoría de edad. Atrás quedaron los años en los que eran una simple asociación civil; en los que su coordinador impartía justicia en televisión bajo el lema “Justicia para todos” o en los que dos de sus principales representantes eran jóvenes “anónimos”.
Mucha agua ha corrido por ese puente. Tanta, que hoy esa asociación hecha partido, ya no lo es. Su coordinador esta fuera del país, en un exilio que, aunque no es público, se percibe como tal y de esos dos representantes que en su momento lideraban dos de los municipios más importantes de la capital, uno montó tienda aparte y fundo su partido y el otro, en lo que parece también un secreto a voces, pareciera estar en un proceso de distanciamiento con la tolda aurinegra.
Así las cosas, Primero Justicia, la primera fuerza política a raíz de las elecciones parlamentarias de 2015, hoy, celebra sus 18 años ilegalizado por el gobierno de Nicolás Maduro.
El politólogo Luis Salamanca, califica de “dramática” la situación del partido. Y sí, podría serlo.
Salamanca retrocede la película y recuerda el año 1998 , “clave para entender la ruptura de los venezolanos con los partidos”. Aunque en ese año PJ no existía, el camino que cimentó Hugo Chávez, los marcó. A todos.
Chávez, quien propició y logró, de cierta forma, el fin del bipartidismo, también se encargo de constitucionalizar la dificultad de que los viejos partidos-y los nuevos- se recuperaran.
La prohibición del financiamiento es parte de ese camino que derivó en el antipartidismo, señala Salamanca quien también recuerda que costó 15 años para que la sociedad hiciera las paces con sus representantes o con quienes aspiran serlo.
Decisiones desacertadas como no participar en las elecciones parlamentarias de 2005 costaron sangre, sudor y lágrimas. Y aun, esa herida sigue sangrando.
El año 2015 fue un pico para los opositores congregados en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), esa alianza de partidos que fue un portaaviones electoral. Y sí, por ahora lo conjugamos en pasado: fue. Las elecciones parlamentarias de ese año le permitieron a PJ acumular más de 30 diputados y convertirse individualmente en el partido con mayor representantes.
Salamanca señala que, a pesar de ese resultado, hay que recordar que a PJ le ha costado convertirse en un partido nacional. Y eso, explicaría en laguna medida, el resultado del proceso de validación al que tuvo que someterse y del que no salió airoso.
Claro esta que este nuevo proceso, ilegal y arbitrario, como lo califican desde el partido, no solo fue sobrevenido y desigual. PJ había decidido validar la tarjeta de la MUD, decisión que a ultimo momento fue frustrada por el Tribunal Supremo de Justicia. En menos de 24 horas, el partido tuvo que cambiar la estrategia.
Pero hay muchos otros detalles. Por ejemplo, el partido con más diputados desde hace tres años, solo pudo validar en tres estados. Contando con un proceso de reparo que nunca llegó y que el Consejo Nacional Electoral les arrebató, terminó ilegalizado.
Para Salamanca, es un reflejo de los problemas de movilización interna del partido. PJ tuvo que volver a someterse a este proceso, por decisión de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), junto a Acción Democrática (AD) y eso permitió comparar la capacidad de movilizar maquinarias partidistas.
Para Salamanca, el crecimiento de PJ, de ser un partido local a uno nacional, no ha sido firme. Más bien coyuntural. Lo que también explicaría los problemas de movilización cuyo origen sería la inexistencia de “identificación política”, para el politólogo.
Otro reto reciente para el partido cumpleañero, fueron las elecciones regionales de 2017. Juan Pablo Guanipa resultó electo como gobernador del estado Zulia y ante su decisión de no juramentarse ante la ANC, el gobierno decidió repetirlas. Una decisión que al día de hoy continúa levantando polémica. Lo cierto es que, las movilizaciones organizadas por el partido no fueron contundentes. Guanipa, se trasladó a Caracas para “centralizar” su lucha y la alianza “portaviones” quedó en deuda.
Desde PJ, el panorama es distinto. Ante esta mayoría de edad, el balance no es negativo. Para su coordinador nacional, ex presidente de la Asamblea Nacional y jefe de la delegación opositora durante las negociaciones con el gobierno en República Dominicana, Julio Borges, el cumpleaños se recibe con “orgullo” ya que pasaron de una asociación civil de derechos humanos y jueces de paz, al partido que son hoy.
Borges, quien actualmente se encuentra fuera del país, tras el fracaso de República Dominicana, en una gira que lo ha llevado por varios países y de la que muchos creen, no volverá, destaca que en estos 18 años PJ “ha sembrado nuevos lideres a distintos niveles: nacionales, regionales y locales”.
Recuerda el trabajo de Leopoldo López, Henrique Capriles, Carlos Ocariz, Gerardo Blyde y Liliana Hernández, entre otros y destaca que el partido es “expresión de una política de lucha y resistencia democrática”.
Para Borges es importante hacer referencia a los “valores y doctrina” del partido. “PJ tiene una visión muy clara de cómo enfrentar la realidad de injusticia que vive el país. Es un partido humanista que quiere colocar al ciudadano en el centro de la política y que la dignidad de las personas se materialice en un país donde los derechos humanos sean tangibles y haya progreso”, señala.
Ante la ilegalización, Borges asegura que no hay nada que los haga sentir mas orgullos que haber sido ilegalizados por una dictadura y sabe que al final, lograran devolverle la libertad al país.
En este punto difiere Salamanca quien pone en duda el hecho de que PJ o Voluntad Popular-escisión de PJ- , otro de los partidos ilegalizados, vuelvan a serlo después de las elecciones presidenciales previstas para el 20 de mayo y ante la decisión de estos partidos y otros de la alianza, de no participar. “la ilegalización es un camino muy duro”, sostiene.

Es o no es

Henrique Capriles es otra pieza clave. Militante de PJ desde sus inicios, tuvo la responsabilidad de ser dos veces candidato presidencial y gobernador del estado Miranda durante dos períodos. Hoy, Capriles aunque sigue militando en el partido formalmente, es percibido como ente aparte.
El fracaso del referendo revocatorio en 2016, proceso que se convirtió en proyecto personal, pareciera haber sido el desencadenante para que el ex gobernador bajara el perfil.
En situaciones importantes del partido, la ausencia del dirigente ha sido palpable. El día que fueron ilegalizados, Capriles no acudió a un acto organizado para repudiar la decisión.
La “estela” de Dominicana fueron una serie de reuniones con Delcy y Jorge Rodríguez y varios representantes opositores. Reuniones que fueron filtradas y en las que estuvo presente Capriles quien a la fecha no se ha pronunciado ni de las reuniones ni de su asistencia.
¿Fue como representante de PJ o a titulo personal? Un pregunta que él no ha respondido y que diversos dirigentes del partido también se niegan a responder.
En el país del “secreto a voces”, las diferencias entre Capriles y la alta dirigencia del partido son evidentes. El último roce pudiese tener su origen en la decisión de no participar en las elecciones. Salamanca considera que Capriles “no ha sido claro” en si está o no de acuerdo y que, internamente se mandan señales distintas.
Cree también que una posible salida de quien fuera el líder opositor hasta hace unos años, lo ve improbable pues, ¿a dónde se iría? Sentencia Salamanca que Capriles ha demostrado ser “un líder electoral pero no un líder político”.]]>

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