El grupo de juristas, que trabaja documentando las violaciones de los derechos humanos en el conflicto sirio desde finales de 2011, dijo que más allá de los enfrentamientos armados se registra una «violencia masiva y sistematizada» en las prisiones, sean oficiales o informales.
Sobre los centros de detención controlados por grupos rebeldes, la comisión denuncia malos tratos y ejecuciones de soldados capturados, y acusa de forma específica a los grupos terroristas Al Nusra y Estado Islámico de «crímenes de guerra».
«Prisioneros (…) fueron golpeados a muerte o murieron por sus heridas o actos de tortura», sostienen los expertos del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en su último informe, en el que asimilan la política de «exterminio» de prisioneros a un «crimen contra la humanidad».