Daniela Solano y sus sándwiches de esperanza: lleva 30.000 y sigue haciendo
Comenzó el 25 de junio, junto con su hija adolescente, y en días se armó un equipo de voluntarios que no ha parado de trabajar. Gracias a aportes puntuales corporativos y a buscar precios al mayor, con solo 1 dólar que le donen se financian tres sándwiches. Cada día hacen 300 y los distribuyen en La Guaira, que aún necesita ayuda
En el amanecer de aquel 25 de junio, cuando todos los venezolanos estaban estremecidos por la destrucción del doble terremoto del día anterior, Daniela Solano despertó pensando qué podía hacer para ayudar. «Tenía claro que no podía sacar escombros ni curar personas. Yo lo que sé hacer es cocinar», recuerda. Y este pensamiento se transformó en una decisión: hacer sándwiches para quienes los necesitaran.
Lo extraordinario es que, más de dos meses después de la tragedia, cuando la ayuda masiva del principio se ha venido a menos, esta chef sigue haciendo y repartiendo cerca de 300 sándwiches al día.
Ximena, su hija de 15 años, fue su primera voluntaria. «Le dije: vámonos al súper a comprar ingredientes y hagamos sándwiches». Daniela le escribió a su mejor amiga, que vive en España, y entre las dos financiaron los primeros 300 sándwiches que donaron.
El grupo de voluntarios. Al centro están Daniela y Ximena, las pioneras del proyecto, y de negro, José Eduardo Militello. Foto Hugo Londoño / @huguito
Los sándwiches son hechos como para su propia familia. Llevan queso Facilistas (los originales), jamón de primera, suaves panes que no se desmoronan y van envueltos en bolsas selladas tipo Ziploc.
Lo que empezó como un trabajo de Daniela y Ximena, con la ayuda a distancia de su amiga, terminó siendo algo mucho más grande. Después de subir unas historias en Instagram, llegaron espontáneamente personas de distintas edades que querían ayudar. Y lo que comenzó en la cocina de la casa familiar, se trasladó a una especie de centro de producción en el salón de fiestas de su edificio. Todos estos meses han estado haciendo sándwiches a diario.
Foto Hugo Londoño / @huguitoFoto Hugo Londoño / @huguito
«Decidí hacer sándwiches porque es algo sencillo, práctico y que los rescatistas y los familiares de las víctimas podían comer rápidamente para recuperar un poco de energía», explica.
– ¿Cuántos sándwiches llevan hechos desde el 25 de junio hasta hoy?
– Unos 30.000 sándwiches. Al principio, hacíamos entre 500 y 800 diarios porque la demanda era mucho mayor. Actualmente nuestra meta es hacer 300 al día, que enviamos a distintos lugares de La Guaira, dependiendo de las necesidades y de las posibilidades de traslado.
– Eres de las pocas que no ha dejado de hacer comida para donar. ¿Qué te sostiene? ¿Cómo te las has arreglado?
– Yo siento un compromiso muy grande con alimentar a las personas. Supongo que tiene mucho que ver con que soy chef de profesión. Para mí, cocinar siempre ha sido una forma de cuidar a los demás.
Al principio el proyecto lo financié yo junto con algunos amigos cercanos. Cuando las donaciones de mis amigos comenzaron a disminuir, me senté con mi hija a sacar cuentas. Pasamos varios días buscando proveedores y comparando precios para encontrar la manera de continuar, porque simplemente no queríamos parar.
Foto Hugo Londoño / @huguito
De ahí surgió la idea de hacer la campaña de “$1 por 3 sándwiches”, es decir, buscando que la gente nos donara aunque sea un dólar. Gracias a ella hemos podido mantener el proyecto durante este último mes y seguir llevando comida todos los días. Dependemos de las donaciones que recibimos para poder comprar los ingredientes, así que cuando podemos hacer más, se nos alegra el alma.
– ¿Cómo es la logística de entrega de los sándwiches?
-Cuando comenzamos, buscamos personas que bajaran diariamente a La Guaira y pudieran ayudarnos a llevar los sándwiches. Muchas de esas personas ya no están yendo, pero actualmente todavía contamos con tres grupos de voluntarios que nos ayudan con la logística del traslado.
Mi grupo de voluntarias y yo nos encargamos de preparar los sándwiches y entregárselos, en bolsas selladas, a las personas que van hacia distintos lugares de La Guaira.
Foto Hugo Londoño / @huguito
Siempre nos envían videos de las entregas, y eso es una de las cosas que más nos motivan a seguir. Hemos armado un equipo maravilloso con personas que al principio ni siquiera conocía y que hoy siento como amigas.
Ya somos tan rápidas trabajando juntas que podemos preparar los 300 sándwiches en aproximadamente una hora. Tenemos una dinámica de trabajo muy organizada y cada persona sabe qué tiene que hacer. Lo más bonito es ver cómo un grupo de personas que inicialmente no se conocían terminó convirtiéndose en un equipo.
-¿Qué apoyos has tenido?
-El apoyo más grande, sin duda, han sido las personas que, sin conocerme, comenzaron a venir todos los días a tenderme una mano. Para mí eso ha sido invaluable.
También hemos recibido apoyo de empresas y personas que han hecho donaciones importantes. Uno de ellos fue Iván Puerta (presidente de la Cámara Nacional de Restaurantes) quien, por medio de mi esposo (el también chef José Eduardo Militello) nos hizo una donación muy grande de Facilistas de Parmalat. Gracias a esa donación pudimos hacer los primeros 9.000 sándwiches utilizando este queso, que seguimos utilizando actualmente, aunque ahora lo compramos directamente a buenos proveedores con precios accesibles.
Foto Hugo Londoño / @huguitoFoto Hugo Londoño / @huguito
Cada aporte, grande o pequeño, ha sido importante para que esto pueda continuar.
-¿Cuál ha sido el aprendizaje en estos dos meses?
-Creo que si algo he aprendido en estos dos meses es que la solidaridad no necesita presentaciones.
Yo comencé simplemente compartiendo en mi cuenta de Instagram lo que estaba haciendo. Las personas que están hoy a mi lado son quienes siguieron la historia, decidieron unirse y nunca más se fueron. Me han apoyado, me han dado ideas y me han ayudado a encontrar maneras de continuar.
Hay algo que me conmueve especialmente: varias me han dicho que este proyecto también las ayudó a ellas. Que estaban tristes porque sentían que no podían hacer nada para ayudar y que, al encontrar una manera de participar, pudieron transformar un poquito esa tristeza en acción y creo que eso es lo más bonito de todo. Porque al final no se trata solamente de los sándwiches. Se trata de que cada persona que puso sus manos aquí sintió que podía hacer algo.
Yo solo sabía cocinar, pero descubrí que, cuando muchas personas ponen sus manos juntas, un simple sándwich puede convertirse en una forma de acompañar y dar esperanza.
Coordenadas de Daniela Solano
Instagram. @danielasolano
Aportes. Actualmente tiene la campaña de «$1 para 3 sándwiches». Se le puede contactar por mensaje directo a travès de su cuenta en Instagram.
Daniela también elabora toda clase de postres por encargo.
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