Alejandro Grisanti: “El dólar no baja, se agacha para coger impulso”

A 15 millones de bolívares -de hoy- llegará el dólar al mes de diciembre, estima el economista Alejandro Grisanti. ¿A qué se debe el alza reciente que impulsó al paralelo por encima de los 4 millones? Para tener un poco de claridad sobre lo que sucede, hablamos con el director y fundador de Ecoanalítica

Alejandro Grisanti: “El dólar no baja, se agacha para coger impulso”

Indetenible. Parece que nada podrá frenar el alza del dólar paralelo. El pasado viernes 23 de julio, rebasó la barrera de los 4 millones de bolívares. Y desde entonces la cotización sigue en ese rango.

¿Qué está pasando? Alejandro Grisanti fue jefe de investigación y estrategia para América Latina de la compañía Barclays Capital Inc, y jefe de Estrategia en Knossos Asset Management. En 2000 fue economista jefe del Banco de Venezuela que para entonces pertenecía al Grupo Santander. En 2005 fundó la consultora Ecoanalítica, la cual ha sido una fuente importante de información para comprender la economía y la política de Venezuela. Consultamos sus criterios sobre esta alza tan acelerada del dólar paralelo.

-¿Por qué está subiendo tan rápido?

-El que tiene mayor control sobre los agregados monetarios, o sea, sobre la cantidad de bolívares que están en circulación, es el gobierno. El dólar brincó cuando hace dos o tres semanas se comenzó a dar una mayor concentración de gasto. El gobierno ha venido restringiendo el gasto al mínimo, no ha ajustado el salario mínimo, paga unas pensiones de hambre buscando limitar la expansión monetaria, pero hace dos o tres semanas hubo una expansión de gasto y eso se traduce –como se está financiando con la maquinita del BCV- en que se incremente el torrente de bolívares, y que tengas más bolívares para perseguir los mismos dólares. Eso es lo que ocurrió: hubo una concentración del gasto al final de junio, por el cierre del primer semestre, y eso siempre se termina reflejando en el dólar con algún rezago.

El otro punto de la subida del dólar es que durante mayo, junio y parte de julio el gobierno venía vendiendo dólares en efectivo a la banca. Eso incrementaba un poco la oferta, lo cual ayudó a mantener el dólar a raya. Nosotros casi nunca pensamos que el dólar baja, sino que se agacha para coger impulso. Esa oferta de dólares se detuvo y eso sumado al incremento del gasto, provocó el aumento del tipo de cambio.

-¿A cuánto estima usted que llegue el paralelo en diciembre? ¿Qué se puede hacer para desacelerar al alza?

-Hay que ver qué tan expansiva va a ser la liquidez con las regionales, pero calculamos que el paralelo puede llegar hasta 15 millones de bolívares. Prácticamente se multiplicaría por cuatro en lo que queda de año. Con la reconversión monetaria, los precios se multiplican entre 15 y 30 veces. Lo que vale 1 en enero en diciembre vale 15 o 30 lo que implica un factor de 4 semestral. Calculamos que en un escenario de electoral, de expansión de gasto y liquidez va a terminar en 15 millones de bolívares, y si le quitas los 6 ceros, serían 15 bolívares por dólar.

-¿Qué puede hacer el venezolano de a pie frente a esta realidad? El bolívar se deprecia a pasos agigantados e incluso algunos productos suben su precio en dólares de una semana a otra…

-Uno de los problemas es que hay dos realidades. Algo que ha venido pasando en los últimos tres años, y pasará mientras Maduro esté en el poder, es que se ha venido incrementando la desigualdad. Tiene muchas dimensiones. Una es la territorial. Han desatendido al interior para que Caracas esté mejor. Hay una desigualdad entre empleados públicos y privados, porque 95% de los empleados públicos cobran en bolívares. En el sector privado están teniendo acceso a dólares. Y luego están los venezolanos que mantuvieron un ahorro en dólares, o reciben remesas. Hay una dicotomía. Los venezolanos que tienen acceso a dólares son los que más o menos pueden vivir.

No es correcto decir inflación en dólares. Lo que ha pasado es que la inflación en bolívares ha sido muy superior a la devaluación. Eso es una tendencia que creemos que se debe revertir en lo que queda de año y principios del que viene. Antes de 2012 fue al revés. ¿Recomendación para quien gane en bolívares? Que los gaste tan pronto pueda y lo que le quede lo cambie a dólares.

-¿Qué está haciendo el régimen de Nicolás Maduro por estabilizar la situación con el dólar? El BCV ha inyectado 115 millones de dólares en la economía sin mayor éxito. ¿Cuál es su opinión al respecto? A la par, ¿se sigue imprimiendo dinero inorgánico?

-La cosa con el régimen de Maduro es muy complicada mientras no haya un acuerdo que reconozca a un solo gobierno. Porque se necesita financiamiento del FMI, del Banco Mundial, etcétera. Hasta que no tengamos un solo gobierno no vamos a salir de la crisis, porque hay que financiar al gobierno para que el gobierno deje de financiarse a través de la emisión monetaria, y ahí vas a detener la inflación. Con más oferta de dólares sales de este círculo vicioso para entrar en un círculo virtuoso. Para mí, no es probable que la misma gente que destruyó la economía pueda reconstruir al país. Mientras no salga Maduro soy muy pesimista.

-¿Cómo entender el alza del dólar en Venezuela en el contexto de la economía regional? Es decir, ¿cuál es la lógica de comercio internacional que subyace tras esta subida tan rápida del dólar paralelo?

-Efectivamente, una de las cosas que ha ocurrido en los últimos 2 o 3 años es que nos hemos convertido en una economía de puertos. Toda esa mercancía que tú ves en bodegones son productos importados que se transan en divisas. Hay que recordar que dos tercios de las transacciones comerciales que se hacen en Venezuela se hacen en divisas. Eso se va a estabilizar allí, según proyectamos. Esto es un promedio nacional. En las ciudades fronterizas es mucho mayor. En ciudades como San Cristóbal casi 95% de las transacciones son en dólares. Hoy es mucho más barato importar que producir.

La moneda tiene tres razones de ser: uno, como unidad de cuenta, dos para las transacciones, y tres, como reserva de valor. Al final el bolívar no sirve para ninguna de las tres cosas, por eso todo el mundo quiere dólares.

-¿Están influyendo las sanciones impuestas por Estados Unidos? ¿Cómo?

-Excelente pregunta. Yo sí creo que las sanciones no son inocuas. Han hecho mucho más difícil al gobierno seguir produciendo petróleo, y era nuestra principal fuente de divisas. Pero creo que hay que dividir esto en dos momentos. Las sanciones financieras arrancaron en 2017 e iban destinadas a parar el flujo de capitales hacia Venezuela, y fueron inocuas porque en Venezuela no había atracción de capitales desde 2015. Desde la caída de los precios petroleros no había entrada de capitales y desde que Maduro tomó el poder hubo una caída importante de la producción petrolera y una caída de la oferta de divisas. Pero desde 2019, cuando la OFAC sancionó a Pdvsa y se hizo más difícil que la estatal pueda producir y exportar, hubo menos producción de dólares y por tanto un alza. Pero ha sido mucho menor el efecto de las sanciones que la gestión de Maduro.

-El periodismo de investigación nacional e internacional ha identificado redes de blanqueo de dinero en Venezuela ¿Podría esto impulsar el alza del dólar paralelo?

-Una de las cosas que han estimulado las sanciones son estas actividades ilícitas. Tenemos narcotráfico, con Venezuela como puente para llevar droga a Europa y al norte de México. Luego la explotación del oro. Y el blanqueo de dinero. Uno de los mayores productores de corrupción son estos controles de cambio como el que tenemos en Venezuela. Sí tenemos una economía ilegal cada vez más cercana al venezolano de a pie. Pero paradójicamente, esto sube la oferta del dólar y más detiene su depreciación. Ayuda un poco al gobierno a que haya una menor depreciación, por supuesto insuficiente, y por eso estimamos que a fin de año el paralelo llegue a los 15 millones de bolívares, como ya dije antes.

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Michel Cofrades trabaja en un equipo de la Cuarta División de la estructura liguera de la USSoccer, el Miami Sun. Su sueño pasó de estar en el campo como jugador, a ser el mejor entrenador de guardametas posible: “Mi carrera realmente no era deslumbrante como arquero, así que pude retirarme y dedicarme a la formación que es algo que me apasiona y sigo ligado al fútbol"