Isnotú tiene santo: los retos de un pueblo que espera con ansias a los devotos de José Gregorio Hernández
Desde hace décadas el pueblo de Isnotú, en el estado Trujillo, esperó que el doctor José Gregorio Hernández fuera elevado a los altares. Tras cumplirse el sueño, la celebración inició en un pueblo que tiene el reto de reinventarse para atender a una feligresía que busque visitar la cuna del santo de Venezuela
El obispo de Trujillo, José Trinidad Fernández, en rueda de prensa describe a José Gregorio Hernández como un santo del mundo, que traspasa fronteras y no le pertenece a nadie, sino que le pertenece a todos. «No es solo el santo de Isnotú, es el santo de la iglesia universal», dijo. La afirmación venía después de preguntarle sobre cómo podría impactar la canonización del anterior doctor José Gregorio Hernández, ahora San José Gregorio, al pueblo que lo vio nacer, porque bueno, al fin, después de tanto tiempo, de tantos años, las campanas de la iglesia del pueblo sonaron para anunciar que el papa firmó, que se logró y que finalmente estará en los altares el hombre, ahora santo, a quien la mayoría de los venezolanos pide ayuda antes de entrar a una cirugía o en medio de un diagnóstico complejo de salud, como el que en este mismo momento está atravesando el papa Francisco.
La idea del San José Gregorio Hernández universal contenta al pueblo de Isnotú, pero en el fondo la mayoría siente que este santo les pertenece. «Tengo 65 años y toda mi vida hemos pedido a José Gregorio Hernández y esperado este momento», asegura José Luis Rondón, quien desde hace 20 años vendé estampitas y rosarios a las afueras del santuario del Niño Jesús, ubicado en el pueblo de Isnotú.
José Luis Rondón, vendedor en Isnotú. Foto. Ariana Briceño Rojas
Gran parte de la economía de este pequeño pueblo trujillano se mueve alrededor del ahora santo. La llegada los fines de semana de fieles que vienen de todas partes de Venezuela fue desde hace muchos años aprovechada por los lugareños para mejorar sus ingresos en ventas de comida, artesanías y reliqueas. Con la crisis económica las visitas bajaron, pero con la noticia de su canonización, muchos esperan que esto cambie, pero si cambia, los retos para que Isnotú se convierta en un lugar de acogida aún son grandes.
Solo un par de pequeñas posadas están disponibles en el pueblo y la posada principal frente a la plaza se encuentra cerrada. El santuario fue recientemente remodelado con una plaza más grande, aunque aún la iglesia sigue siendo pequeña, ideal para una comunidad como la de Isnotú, pero insuficiente para la enorme feligresía que todos esperan que llegue.
Sin embargo las expectativas son muchas. «Isnotú goza de la bendición de ser un lugar de peregrinación para los venezolanos y eso cambia la vida de los pueblos», asegura el obispo.
La firma del decreto del papa Francisco para llevar a los altares al doctor José Gregorio Hernández se esperaba desde hace días. Los sacerdotes de todo el estado Trujillo reunidos en la misa que se celebró en Isnotú decían que esperaban este anuncio en cualquier momento, pero ya no estaban seguros para cuando. La enfermedad del papa Francisco, quien aún se encuentra hospitalizado, detuvo el proceso, pero finalmente, y en medio de su convalecencia, el sumo pontífice firmó.
Lo que viene después también genera expectativas. ¿Cuándo se dará el acto de canonización? ¿Cuál será la losgística?. Sin fecha clara, el obispo de Trujillo aseguró que no pasaría de este año y los preparativos para eso se anunciarán cuando se tenga la certeza de una fecha.
«Este día de júbilo es un hito histórico para nuestra iglesia venezolana. Tenemos que aprovechar el año jubilar y el año de la esperanza para hacer las peregrinaciones a Isnotú. Nuestro papa conoce bien a José Gregorio Hernández y por eso un papa latinoamericano nos trajo esta gran noticia «.
El obispo de Trujillo, José Trinidad Fernández, en rueda de prensa
José Gregorio Hernández: el santo de los pobres
Una mujer en silla de ruedas se baja de una camioneta que llega temprano, antes de la misa, antes que el obispo y antes que los músicos. Con ayuda de algunas personas logra acercarse al busto de José Gregorio Hernández que se encuentra a las afueras de la iglesia. Sentada frente a la imagen comienza a llorar. Se queda allí por al menos una hora, mientras otras personas pasan a su lado para tocar los pies de la imagen de José Gregorio y continuar hasta la iglesia.
Aunque los milagros que llevaron al altar al doctor José Gregorio Hernández pueden parecer pocos, la enorme cantidad de placas en todas las paredes de la iglesia, del museo, de la casa parroquial y de los muros internos del santuario dan fe de que miles de personas confían en que, el ahora santo, les hizo un milagro.
En el Santuario Niño Jesús de Isnotú, miles de placas con agradecimientos por milagros concedidos de aglomeran en las paredes. Foto. Ariana Briceño
Los testimonios de milagros abundan.
Desde Boconó, la señora Alba Valera fue al santuario a celebrar el anuncio de la canonizacion. «Él me salvó», asegura. «En la pandemia yo pensé que no la iba a contar y le pedí con fe y lo vi una noche. Sé que él me salvó».
Las historias como la de la señora Alba se multiplican. Cientos de personas se acercan a celebrar que el doctor que «les hizo el milagro» ya es santo.
Fieles se acercaron a orar en Isnotú tras conocerse la canonización de José Gregorio Hernández. (Foto. Ariana Briceño)
Trompeta, tambor, charrasca y saxofón. Una banda entra a la iglesia y comienza una fiesta. Adentro la gente se agolpa en busca de puestos disponibles. La misa oficiada por el obispo empezará después de terminar el rosario. Afuera los curas de distintas parroquias llegan, se saludan, se abrazan, celebran.
Toldos y sillas se disponen fuera de la iglesia. Ya adentro no hay cupo para entrar, solo queda sentarse afuera y escuchar por las cornetas. La misa solemne inicia, con la música, con los curas, con el obispo. Le gente aplaude, celebra, baila. José Gregorio Hernández ya es santo.
Se celebró una misa solemne en el Santuario de Isnotú al conocerse la canonización del doctor José Gregorio Hernández
«Si lo viera el padre Baños»
Quienes viven en Isnotú asocian el nombre de José Gregorio Hernández con el del fallecido monseñor Prudencio Baños. «Padre si estuviera vivo el padre Baños estaría tan feliz», se acercaba una mujer a decirle al padre Magdaleno, parroco rector del Santuario de Isnotú.
«Acá hay que reconocer la gran labor del padre Baños. Él hizo todo esto para que se lograra lo que se vive hoy«, aseguraba otro feligres.
Santuario del Niño Jesús de Isnotú. Foto: Ariana Briceño
En Isnotú, la figura del monseñor Prudencio Baños y su asociación con el impulso de José Gregorio Hernández como santo de la iglesia católica está muy presente. Este cura español llegó a Isnotú en 1964 y permaneció allí por 45 años, hasta su muerte en 2011. Mientras estuvo como párroco se contruyó el santuario y se fundó y equipó el museo en honor al entonces venerable, ahora santo.
Su presencia sigue presente y un busto al lado de la iglesia es la manera en la que el pueblo de Isnotú aún lo recuerda.
Santuario del Niño Jesús de Isnotú. Foto: Ariana Briceño
Cumplir con el legado de José Gregorio
«A través de un papa latinoamericano nos llegó esta gran noticia de José Gregorio Hernández», aseguró el obispo de Trujillo, quien invitó a la población a seguir las virtudes de José Gregorio Hernández, como la fe, la bondad y la disposición de ayudar a los demás.
Para Isnotú también hizo un llamado. Es necesario «buscar nuevos horizontes», para generar mejores espacios para recibir a todos los fieles del ahora santo. «En todos los lugares de peregrinación hay buen hospedaje, buena comida, zonas de recreación para los niños, para que los fieles quieran volver, no solo por José Gregorio, sino para encontrarse con la cultura de un pueblo que está llamado a transformarse».
Santuario del Niño Jesús de Isnotú. Foto: Ariana Briceño
La primera fiesta litúrgica, del "médico de los pobres", coincidió con su natalicio 157. Entre cantos, aplausos y el agradecimiento de los presentes, se hicieron seis misas especiales y luego la primera procesión del beato que busca ser reconocido como santo
El martes 26 se celebrarán seis misas en honor al beato en la iglesia de Nuestra Señora de La Candelaria. El día antes habrá una caravana que culminará en el Mirador de la Cota Mil, con una bendición especial para Caracas y un espectáculo de fuegos artificiales
La iglesia católica venezolana busca que la santificación de José Gregorio Hernández se haga por la vía de excepción, sin necesidad del segundo milagro certificado. Su devoción global sería una de las bases para este pedido