En Vargas al chavismo se lo llevó la marea
El estado más rojo rojito del país se destiñe por las mismas razones que asolan al país: escasez, alto costo y diminución de la calidad de vida. Mientras en el PSUV sus miembros buscan culpables y calientan pugnas, en la calle aumentan el hambre y los reclamos en este estado arruinado por la falta de actividad aduanera, portuaria y aeroportuaria, principales sustentos de la economía local Margarita Méndez ha vivido desde siempre en Caraballeda. A sus 58 años, no tiene empacho en admitir su arraigo por el estado Vargas. La fachada caribe del Ávila le sienta bien, y nunca ha tenido deseos de mudarse a Caracas o siquiera tener que recorrerla. “A mí me gusta mi pueblo, por eso ni he aceptado trabajos allá ni me he querido mudar, ni siquiera luego del deslave cuando esto se puso feo”, dice. Pero ahora a la capital debe subir, al menos, dos veces por semana. “Aquí en Vargas no se consigue suficiente comida para todos. Son unas colas horribles. Todo el mundo sabe que allá arriba sí hay aunque sea un poquito más”.