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De Harvey Weinstein a Plácido Domingo

La ola de denuncias de abuso sexual se desató con el juicio al influyente productor de Hollywood y la que ahora se emprende contra el cantante español promete tener el mismo despliegue mediático

De Harvey Weinstein a Plácido Domingo

Harvey Weinstein comenzó en la industria del cine en 1979, cuando fundó la y productora distribuidora Miramax. El extraordinario éxito de la compañía lo hizo erigirse en un hombre que podía construir y destruir carreras. Fue ese poder el que empleó contra las mujeres. Durante años se pensó intocable, envuelto en la impunidad total. Aunque en el mundo del cine su proceder era un secreto a voces.

Durante tres décadas muchos lo calificaban como el rey de Hollywood y ahora es el recluso 06581138Z de la prisión Rikers, en Nueva York. Al hombre detrás de clásicos como Pulp Fiction, El paciente inglés y El discurso del rey, un juzgado de Manhattan lo declaró finalmente culpable de abuso sexual, a sus 67 años, además de tener otro juicio pendiente en Los Ángeles, por lo cual es más que probable que pase el resto de sus días entre rejas.

Un camino por trazar

La sentencia, emitida hace una semana, marca un antes y un después en la justicia estadounidense y la celebraron en todo el país, desde las organizaciones feministas hasta multitud de voces del mundo del cine. “Estos episodios ya no serán más la normalidad en Estados Unidos. Esta es la era del empoderamiento de la mujer. Las mujeres ya no serán silenciadas nunca más”, asegura Gloria Allred, abogada de Miriam Haley, una de las mujeres que acusó a Weinstein.

“Por una vez no estará sentado cómodamente; por una vez sabrá lo que es tener el poder envuelto alrededor de su cuello”, señaló por su parte la actriz Rose McGowan, otra de las denunciantes, quien ofreció una rueda de prensa telefónica junto a 17 mujeres, también víctimas de los abusos y violaciones del productor.

En octubre de 2017, incluso el niño bonito de los Weinstein, Quentin Tarantino, admitió: “Yo supe lo suficiente como para hacer más de lo que hice. Sabía más que los rumores normales, que los chismes habituales. No era información de segunda mano: yo sabía que hizo un par de esas cosas”. Las declaraciones de Tarantino se produjeron durante el mismo otoño de 2017, justo cuando explotó todo. El New York Times y el New Yorker publicaron historias que documentaban años de abusos, acosos y violaciones, que dieron inicio a lo que se convertiría en el movimiento #MeToo en Estados Unidos.

El fiscal del distrito de Manhattan, Cy Vance, certificó la importancia de la sentencia con estas palabras: “Estas mujeres han cambiado el curso de la historia en la lucha contra la violencia sexual y metido a nuestro sistema judicial en el siglo XXI. Un abuso sexual es un abuso sexual, y una violación es una violación, y punto. Independientemente de si el agresor es un desconocido en una calle oscura o un compañero de trabajo en el entorno laboral”.

Actrices jubilosas

El desenlace de este caso “es un testimonio de la valentía y una victoria para las supervivientes de todo el mundo. Esto es sólo el comienzo”, escribió en su cuenta de Twitter la actriz Reese Witherspoon, mientras que Annabella Sciorra, quien denunció a Weinstein por agresión sexual, afirmó que la sentencia “allana el camino hacia una cultura más justa. Mi testimonio (en el juicio) fue doloroso pero necesario”. Y añadió: “Hablé por mí misma y con la fuerza de las más de ochenta víctimas de Harvey Weinstein en mi corazón”.

Por otra parte, Mira Sorvino dijo en su Twitter que el productor “ha dañado muchas de nuestras vidas. Finalmente hemos recuperado ese poder. Y hemos expuesto su maldad y las de otros como él. Se pudrirá en la cárcel como se merece. Juntas hemos hecho y seguiremos haciendo cambios en la ley y la cultura, y esto es sólo una gota en la ola de justicia que vendrá para los depredadores en todas partes”.

Rosanna Arquette, otra de las más de 80 mujeres promotoras de la acusación, aseguró: “Cambiaremos las leyes en el futuro para que las víctimas de violación sean escuchadas y no desacreditadas, y para que sea más fácil para la gente denunciar violaciones”.

Con todo, la abogada del productor, Donna Rotunno, recurrirá la sentencia. “Esta batalla no ha terminado”, destacó. Aun así, Weinstein tendrá que enfrentarse al otro caso en Los Ángeles, donde lo acusan de violar a una mujer y abusar de otra, en dos incidentes separados por apenas dos días en 2013. En cuanto al veredicto de hace siete días, hay que esperar a que se dicte la sentencia final, que el juez del caso, James Burke, fechó para el 11 de marzo. Weinstein puede ser condenado a un máximo de 29 años de cárcel.

Un horizonte no tan plácido

Como para reafirmar el indetenible tsunami de acusaciones de acoso sexual contra luminarias del espectáculo, desatado a raíz del caso Weinstein, acaba de detonar uno de los más recientes, el que involucra a una de las grandes figuras de la ópera en el mundo, el cantante español Plácido Domingo.

En agosto del año pasado, el artista fue acusado por varias mujeres de acoso sexual a lo largo de unas tres décadas. Ocho cantantes y una bailarina afirmaron ser víctimas del comportamiento inapropiado de Domingo desde finales de la década de 1980. Los supuestos incidentes habrían ocurrido en lugares diversos, incluyendo un vestuario, una habitación de hotel, durante una reunión y en compañías de opera en las que Domingo tenía posiciones gerenciales.

El ahora barítono calificó los señalamientos como “profundamente preocupantes y, como han sido presentados, inexactos”. Y añadió: “Aun así, es doloroso saber que yo pueda haber molestado a alguien o haberlo hecho sentir incómodo sin importar hace cuánto tiempo ocurrió y pese a mis mejores intenciones”.

En la misma declaración, puntualizó que consideraba que las relaciones que había tenido fueron producto del consentimiento mutuo. “Yo pensaba que todas mis interacciones y relaciones siempre fueron bienvenidas y consensuales. La gente que me conoce o que ha trabajado conmigo sabe que no soy una persona que haría daño, ofendería o avergonzaría a nadie de forma intencional”.

Voces solidarias

Al explotar el escándalo, hubo artistas que se solidarizaron con él, brindándole su respaldo. La soprano Ainhoa Arteta expresó que se trata de “un caballero al que le pueden gustar las mujeres, pero en eso no hay nada malo”.

La cantante Paloma San Basilio hizo inclusive un comunicado en el cual dijo: “Solo puedo afirmar que el señor Domingo siempre fue un caballero conmigo, un gran compañero y un generoso artista, de los que no abundan, y con el que tuve el privilegio de compartir escenario”; y aseguraba que hacía esas declaraciones, tras “las numerosas llamadas recibidas” para que fijara posición sobre el particular.

La presidenta del Festival de Salzburgo, Helga Rabl-Stadler, no se quedó atrás: “Conozco a Plácido Domingo desde hace más de 25 años. Desde el principio me han impresionado, junto con su capacidad artística, sus modos respetuosos con todos los trabajadores y trabajadoras del Festival”.

Brusco golpe de timón

Sorpresivamente, y “tras varios meses de reflexión”, el pasado 24 de febrero, el cantante asumió “toda la responsabilidad” ante las denuncias de acoso sexual y pidió perdón a través de un comunicado.

“Me he tomado un tiempo durante los últimos meses para reflexionar sobre las acusaciones que varias compañeras han hecho en mi contra. Respeto que estas mujeres finalmente se sintieran lo suficientemente cómodas para hablar y quiero que sepan que realmente lamento el dolor que les causé. Acepto toda la responsabilidad de mis acciones”, manifestó el artista en su escrito.

Vale destacar que su brusco cambio de posición se produce a raíz de las conclusiones de un informe encargado por el Sindicato de Músicos de Ópera de Estados Unidos (Agma, por sus siglas en inglés), que se hizo público previamente por una filtración de la agencia de noticias AP, la misma que emprendió la investigación que dio a conocer las denuncias contra el artista. Allí se menciona que las acusaciones de acoso sexual son ciertas y van desde “el flirteo hasta proposiciones sexuales, dentro y fuera del ámbito de trabajo”.

Citando fuentes cercanas a la investigación, AP reveló que el sindicato encontró testimonios creíbles de 27 personas anónimas, entre las que hay mujeres que fueron acosadas o han sido testigos de situaciones de acoso durante dos décadas. El sindicato aclaró que “por ahora” no tiene intención de hacer públicos los detalles de su investigación, pues antes tomará medidas “para resolver las cuestiones sistémicas que permitieron que ocurriera el acoso en el trabajo y se quedara sin denunciar”.

¿El final de una carrera?

Cabe recordar, según lo reseña el diario madrileño ABC, “que, ante las primeras acusaciones, solo los teatros estadounidenses reaccionaron cerrándole la puerta al tenor. En Europa se mantenían las actuaciones previstas; en España, cantó a principios de diciembre de 2019 Nabucco en el Palau de les Arts de Valencia. Sin embargo, ahora, el antiplácido virus se ha contagiado en Europa. Y precisamente ha sido España -el propio Palau, el Teatro de la Zarzuela, el Teatro Real y el Festival de Úbeda- donde han tirado las primeras fichas del dominó de lo que muchos creen es el final de una gloriosa carrera musical, una de las más gloriosas de la historia de la ópera”.

Muchos se preguntan qué horizonte se le presenta a Plácido Domingo. La cita más inmediata es la Ópera de Hamburgo, donde está previsto que cante Simon Boccanegra los días 22 y 26 de marzo y 2 de abril. Sus responsables han dicho que tomarán una decisión después de hablar con otros teatros europeos. “Nos tomamos este asunto muy en serio. La Ópera de Hamburgo está estrechamente involucrada en los últimos desarrollos del caso y se mantiene informada. También intercambiará información con otras instituciones en Europa y después se hará público el resultado”.

El calendario de Plácido Domingo incluye este año funciones operáticas en el Bolshoi de Moscú, la Ópera de Viena, la Arena de Verona, el Covent Garden de Londres, el Maggio Musicale Fiorentino, la Ópera de Múnich, Salzburgo y la Scala de Milán, además de conciertos en Lucerna, Minsk, Moscú, Viena, Verona y Colonia. Todos ellos mantienen en sus respectivas páginas web las actuaciones de Domingo, pero la decisión de la Ópera de Hamburgo puede marcar el paso a los demás.