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2019: Un año trascendental para las selecciones nacionales

El año que arranca viene cargado de competencias para nuestras selecciones nacionales. Un 2019 que tendrá un cargado color Vinotinto y en el que muchas conclusiones podrán sacarse luego de períodos de preparación y alistamiento en el que se han podido efectuar los ajustes necesarios.

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Tal como ocurriera en 2015, hace cuatro años, la carga de compromisos en las diversas categorías será enorme. A continuación, analizaremos cómo se vislumbra el panorama.

Catar es la obsesión

La selección absoluta tendrá muy poco tiempo para probar en 2019, año en el que ya la pelea por los puntos llega. Con seis partidos en 2018, las dudas siguen abiertas sobre el funcionamiento colectivo del equipo y algunos nombres para determinadas posiciones. Si bien la doble fecha asiática de noviembre ya mostró visos de lo que Rafael Dudamel quiere, seguramente el técnico yaracuyano aprovechará las dobles fechas FIFA (marzo y junio, justo antes de la Copa América) para mostrar cuál será el equipo y el funcionamiento para el primer objetivo: la Copa de Brasil.
Se ha ventilado que Perú podría ser rival en marzo, pero seguramente en estos tres meses se concreten las selecciones contra las que se enfrentará Venezuela en cuatro partidos antes que comiencen la lucha por los puntos. No hay que dejar pasar estas fechas para consolidar ese planteamiento que ha mostrado el seleccionador: 4-1-4-1, entendiendo las variables propias de cada necesidad.
En cuanto a nombres, será el escenario para dilucidar cuál será la pareja de centrales definitiva (Ángel – Chancellor – Osorio parecen disputarse los dos puestos), la oportunidad para que Luis Mago siga adaptándose al lateral izquierdo con minutos de fogueo, encontrar el tercer volante que acompañe en la media a Rincón y Yangel Herrera y descubrir quién será el titular en el centro del ataque nacional: Salomón Rondón o Josef Martínez, entendiendo que de acuerdo a lo últimamente mostrado, alguno quedará en el banquillo desde el vamos.
Sin embargo, se ha dejado ver que el real interés de la absoluta es tomar el torneo de Brasil como una plataforma de preparación de cara a las eliminatorias mundialistas que comenzarán en septiembre con una doble fecha y continuarán en octubre y noviembre. Con Catar como obsesiva meta, la Copa América debe ser aprovechada al máximo y superar los tres partidos iniciales debe ser la premisa en la casa nacional. De acuerdo a lo que futbolísticamente muestre la Vinotinto en marzo y junio, se sabrá realmente cuáles son las aspiraciones en la cita brasileña y las posibilidades en el comienzo de la carrera al mundial de fútbol.
Por eso, llegar lo más lejos posible en la Copa será el aliento que necesita el grupo y la afición para convencerse que hay posibilidades de acudir a la próxima cita mundialista. Luego vendrán seis fechas de premundial en lo que resta de 2019, suficientes para llegar a diciembre sabiendo si existe o no madera suficiente para vestirse de gala en 2022 y acudir a la península arábica.

Con la vara altísima

Para las selecciones menores, el 2019 también se muestra, como cada dos años, con una exigencia alta, pero este caso es mucho más, es tremenda. Para la Sub 20, el compromiso es muchísimo mayor, porque la vara ha quedado altísima luego del proceso 2017. Un subcampeonato del mundo es un logro realmente difícil de superar, pero convierte como en objetivo obligatorio el clasificar al mundial de Polonia.
¿Serán los Olses, Makoun, Cásseres, Sosa, Palmezano, Hurtado y compañía capaces de demostrar que hay nivel para clasificarse a la cita de Europa del Este? De momento, muchas dudas han quedado tras los últimos amistosos, pero la preparación decembrina y los choques de fogueo en Cali son escenarios suficientes para terminar de pulir los detalles de un plantel que si bien no tiene el mismo recorrido internacional que la generación subcampeona del mundo, sí tiene suficiente talento, futbolistas capaces de cumplir con la meta. Hay en el grupo tres jugadores que estuvieron en el exitosísimo anterior proceso, por lo que su experiencia es un elemento intangible realmente necesario para lo que se planteen.
Además, en la Sub 20 también habrá cambios en el banquillo. Si Venezuela clasifica al mundial de Polonia, Dudamel tendrá que dejar el testigo una vez que termine este evento para sumarse a la absoluta, que comienza la Copa América. Ha dejado ya claro el seleccionador que cederá su cargo como entrenador de la Sub 20 para dedicarse de cabeza en el objetivo de Catar 2022, y ya maneja nombres para su sucesor.
Si bien José Hernández, seleccionador Sub 17, había perdido números como natural sucesor de Dudamel en la Sub 20, las dudas de Leo González sobre si seguir al frente de un Lara que volverá a la fase de grupos de la Libertadores o tomar las riendas de la Vinotinto juvenil, han abierto de nuevo las puertas de Hernández como próximo técnico. Al experimentado técnico caraqueño le toca guiar al equipo Sub 17 a un nuevo objetivo: la clasificación mundialista, un logro que a punto estuvo de alcanzar en 2017 y que ahora, con un grupo más modesto, tratará de conquistar. De hacerlo, Perú espera como sede del mundial de la categoría. Hay algo que sí ha dejado claro el seleccionador Sub 17: no continuará dirigiendo esa categoría.
Así se vislumbra el 2019 cargado de actividad Vinotinto. De momento serán seguros nueve partidos para la selección absoluta (tres de Copa América y seis de eliminatorias mundialistas), cuatro para la Sub 20 y mismo número para la Sub 17. 16 partidos oficiales mínimos en que el color Vinotinto volverá al panorama continental y la lucha por los puntos. Un año que apenas comienza pero que al terminar en diciembre permitirá sacar conclusiones de procesos que han llevado mucho tiempo de preparación.
Viene mucho fútbol. 2019 nos devolverá muchas ilusiones Vinotinto. Ojalá que se esté a la altura de las expectativas que se generan.]]>

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