España empeora el índice de corrupción pese a la reacción política

La percepción de la corrupción en España empeoró dos puntos en 2015, un retroceso notable que se produce pese a las medidas adoptadas para incrementar la transparencia, según el índice anual publicado por la organización Transparencia Internacional.
Según la ONG, el Estado español se encuentra entre los países que experimentaron descenso en sus posiciones durante los últimos cuatro años, junto con Libia, Turquía y Brasil.
España, tras caer diez puestos en 2013, experimentó una leve mejora en 2014. «Se preveía que continuara la mejora, pero los datos de 2015 no lo expresan», explica el informe. El país europeo está en la posición número 36 de 168. La lista la encabeza en Dinamarca como el país con menos corrupcción.
El empeoramiento de la percepción de la corrupción en España se produce después de que en 2015 llegaran a los tribunales numerosos escándalos revelados a finales de 2014, como la operación Púnica que afecta al antiguo gobierno regional de Madrid del Partido Popular o el caso de las «tarjetas black», en el que está implicado Rodrigo Rato, el exdirector del Fondo Monetario Internacional (FMI).
«La percepción que tienen los ciudadanos de la corrupción es enorme y brutal. Los ciudadanos entienden que la respuesta oficial está siendo injusta», explicó durante la presentación del estudio en Madrid Jesús Sánchez Lambás, consejero directivo de Transparencia Internacional España.
El gobierno español ha adoptado recientemente numerosas medidas buscando mayor transparencia, con el objetivo de reducir la corrupción y apaciguar la creciente indignación ciudadana, pero muchas de ellas aún no están siendo aplicadas. Según denunció Transparencia Internacional, la mayoría de los municipios y regiones «no cumplen la obligación legal de publicar sus contratos y licitaciones de obra pública».
El incremento se reportó específicamente en diciembre, y ubicó al país como el cuarto mejor cliente de Rusia
15% de los venezolanos contemplan la migración como una alternativa de escape a los problemas socioeconómicos y políticos de Venezuela. 78% aun no han pensado esta posibilidad.
España está comprando al día 70.000 barriles de crudo venezolano, una cantidad relativamente pequeña si se compara con los 1,237 millones de barriles que importa cada día, pero le podrpian salir muy casro si esa compra encarece sus exportaciones a EEUU