La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) publicó su más reciente informe sobre las perspectivas económicas mundiales para el 2025 en el que se estima que el crecimiento de la economía global se desacelere en un 2,3% este año.
Esto implica la entrada en una fase recesiva, que usualmente comienza cuando el crecimiento cae al 2,5%, la estimación para este año se sitúa por debajo de ese porcentaje. “Esto supone una marcada desaceleración en comparación con las tasas de crecimiento anual promedio del período prepandemia, que ya eran bajas”, reza el informe.
Algunos de los factores que conducen a esta estimación son las recientes tensiones comerciales entre los países potencia, la implementación de aranceles por parte de Estados Unidos, las turbulencias financieras, la demanda moderada y la actual fragmentación geo-económica.
El informe destaca también los niveles de preocupación e incertidumbre que se percibe entre los inversores y empresarios debido a las políticas comerciales recientes.
Asimismo, se observa una caída de la Asistencia Oficial para el Desarrollo (AOD), lo que conlleva a una disminución de la ayuda a países en desarrollo, para quienes se traduce en empeoramiento de las condiciones externas y debilitamiento interno.
Reina la incertidumbre en la economía del 2025
Según los estudios de la UNCTAD, el Índice de Incertidumbre de la Política Económica alcanzó sus niveles más altos del siglo a principios de este año.
El porcentaje promedio de preocupación por los cambios en la política económica llegó a 460,2%. Un promedio más alto que el alcanzado en temporada de pandemia por el Covid-19, cuando llegó a 436%.
Este índice se calcula mensualmente con base en la cobertura periodística de la incertidumbre económica relacionada con las políticas, los datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso y los datos de la Encuesta de Pronosticadores Profesionales del Banco de la Reserva Federal de Filadelfia.
El miedo se apodera de los inversores mundiales
En abril de este año la preocupación por la economía se intensificó debido a los recientes cambios en las políticas comerciales, los mercados tuvieron grandes pérdidas y hubo una mayor turbulencia financiera, lo que aumentó el miedo entre los inversores.
El “Índice del miedo”, que mide la volatilidad del mercado bursátil estadounidense con base en las opciones del índice S&P 500, alcanzó su tercer nivel más alto con un 52,33, luego de los picos obtenidos en 2020 (de 82,69 por la temporada de pandemia) y 2008 (de 80,86 por la crisis financiera mundial).
Por otro lado, la incertidumbre sobre la política comercial también se encuentra en niveles máximos históricos. El índice mensual de incertidumbre de la política comercial alcanzó los 603 puntos en marzo de 2025.
“La incertidumbre sobre la política comercial, que se encuentra actualmente en máximos históricos, está lastrando considerablemente la confianza empresarial, la planificación a largo plazo y la reconfiguración de los patrones comerciales globales”, alerta el informe.
Venezuela con posible caída en el PIB en 2025
En el caso de Venezuela, el Informe de Coyuntura Venezuela de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), correspondiente al mes de abril, proyecta que el Producto Interno Bruto (PIB) petrolero caerá 12% y el no petrolero se reducirá al menos 1%, debido a la merma en los ingresos que experimentará el país por la restitución de las sanciones petroleras y financieras.
“En consecuencia, el PIB total, es decir el volumen de la actividad de ambos sectores, podría experimentar una contracción mayor a 2% en 2025”, aclara el informe, realizado por expertos del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la UCAB.
Asimismo, el economista y director de la asesora Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, coincidió con las proyecciones del informe anterior. Asegurando que la estimación de Ecoanalítica muestra una caída entre 2% y 3% en el PIB y una inflación de 189% para este año.
Además, según el informe de proyecciones de la consultora se esperan varios escenarios:
- Reducción del PIB petrolero a 20%.
- Descuento de unos USD 1.286 millones por comercializar el crudo en mercados más opacos.
- Caída del 18,5% en la importación de bienes.
El comercio mundial de mercancías desaparece
De acuerdo con el informe de la UNCTAD, entre enero y marzo de 2025, el Índice de Exportación de Shanghái cayó un 40 % y alcanzó niveles similares a los del periodo pre-pandémico, lo que reflejó una desaceleración significativa en la actividad comercial global.
El repunte observado entre finales de 2024 y principios de 2025 se debió a pedidos anticipados por temor a los nuevos aranceles, pero se prevé que este efecto desaparezca o incluso se revierta durante el año.
Menos asistencia a países desarrollados
Otro punto clave y preocupante abordado por el informe de la UNCTAD es la disminución de la Asistencia Oficial para el Desarrollo, cuyas estimaciones indican una caída de 18%.
Este indicador ya venía en declive desde el 2020. La organización advierte que estos cambios podrían socavar el progreso hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible y podría empeorar la situación de muchos países.
“Muchos países de bajos ingresos se enfrentan a una tormenta perfecta de empeoramiento de las condiciones externas, pesadas cargas de deuda y debilitamiento del crecimiento interno”, alerta la UNCTAD.
Pasos a seguir según la ONU
Finalmente, ante el aumento de las tensiones comerciales y la desaceleración económica global, el informe advierte sobre los riesgos de una fragmentación económica y recomienda:
- Mejorar la coordinación regional e internacional para garantizar la estabilidad de los flujos comerciales y financieros.
- Impulsar la cooperación multilateral para estabilizar mercados y apoyar a las economías más frágiles.
- Potenciar las relaciones económicas entre países en desarrollo como estrategia de resistencia ante crisis globales.
- Redirigir el gasto público, reduciendo el presupuesto militar en favor de inversiones en infraestructura sostenible, protección social y lucha contra el cambio climático.
- Alinear políticas fiscales con metas de desarrollo sostenible.