¿Por qué razones el FMI rechazó la solicitud de Maduro?

Para la mayoría, las razones del FMI para desestimar la solicitud de Maduro se basaría en su rechazo continúo al organismo. Sin embargo, la negativa obedece a la falta de respuestas económicas durante años y el desconocimiento de la legítima autoridad venezolana

El Fondo Monetario Internacional (FMI) desestimó el martes la solicitud de Maduro por 5000 millones de dólares para atender la crisis sanitaria por la pandemia de coronavirus que crece en el país. 

La carta que Jorge Arreaza, canciller de Maduro, publicó dice: «Estos recursos contribuirán significativamente para robustecer nuestros sistemas de detección y respuesta (…) por la agresividad y alto nivel de contagio de la enfermedad».

Sin embargo, en vista de las frecuentes condenas de Maduro y su gobierno contra la institución, la respuesta para muchos parecía obvia: las autoridades del FMI contestarían que no. 

La mayor parte de las opiniones distaban de los fundamentos reales de la negativa del organismo, pero algunos dieron con un punto clave: Aunque la solicitud debe ser respaldada por la Asamblea Nacional -actualmente deslegitimada por el régimen-, Nicolás Maduro sí podía requerir el préstamo. 

Un pedido posible

Aunque ciertamente el pedido del gobierno de Maduro fue irónico y contradictorio, era válido. El motivo de la solicitud fue la crisis sanitaria por covid-19, una pandemia que en Venezuela se agudiza por la recesión económica y las políticas públicas fallidas del líder chavista. 

En la carta, Maduro recurre al fondo de emergencia del FMI por medio del Instrumento de Financiamiento Rápido (IFR). Este tipo de ayuda económica, según explica el organismo en su sitio web, es una opción disponible para países miembros de la institución que requieren urgente asistencia financiera.

Las condiciones de urgencia financiera que el FMI considera para este préstamo son: shocks de precios de las materias primas, catástrofes naturales, situaciones de conflicto y posconflicto, y emergencias debidas a situaciones de fragilidad.

De estas circunstancias, como se ve, Venezuela cumplía con dos. Y la primera es que, pese a los esfuerzos de Hugo Chávez por retirar al país del FMI, Venezuela continúa siendo miembro.

En 2007, aunque el expresidente solicitó la salida, nunca logró oficializarla. Sólo limitó el respaldo y apoyo que el organismo podría dar al país. Situación que empeoró aún más por el conflicto de poderes venezolano. 

El motivo de la respuesta del FMI

A través de un portavoz, la institución contestó que el Fondo Monetario Internacional no estaba en condiciones de considerar la solicitud.

«El compromiso del FMI con los países miembros se basa en el reconocimiento oficial del Gobierno por parte de la comunidad internacional. Ello se refleja en la membresía del FMI. No hay claridad sobre el reconocimiento en ese momento», señaló a EFE.

Esto significa que el FMI no valida como presidente a Nicolás Maduro o Juan Guaidó. Esta es una posición que el bloque mantiene desde 2019, cuando Guaidó fue reconocido como presidente interino de Venezuela por más de 50 naciones.

De hecho, el argumento del FMI ha salido a flote en distintas oportunidades cuando se les pregunta por el país.

La antigua directora del Fondo, Christine Lagarde, dijo el año anterior tras una reunión: “A la hora de decidir cuál es la legítima autoridad en Venezuela, nuestros socios tienen que adoptar una decisión”.

Sin embargo, los 184 países que conforman la comunidad del FMI, continúan sin dar una respuesta.

Venezuela no reporta al FMI desde hace años

De acuerdo con la página web del FMI, algunas cosas que se consideran para aprobar cualquier financiamiento son: «la balanza de pagos, la solidez de sus políticas macroeconómicas, la capacidad de reembolso al FMI, el monto del crédito pendiente del FMI y el historial del país de uso del crédito del FMI». Reportes que Venezuela no ha entregado desde hace más de 15 años.

Tanto en el mandato de Chávez como en el de Maduro, las acciones económicas del país no se reportan al FMI. Los argumentos de los mandatarios son que el organismo sirve a los intereses de Estados Unidos.

Además, la deuda externa venezolana no se pagó en 2018, cuando las estimaciones, según el economista Luis Vicente León, era de 125 millones de dólares.

El FMI afirma también que el país debe: «resolver dificultades de la balanza de pagos y describir las políticas económicas generales que se propone aplicar». Elementos que el documento del gobierno de Maduro eludió.

¿Qué otras condiciones aplican para obtener IFR?

En su plataforma, el FMI también señala que: «el acceso está limitado a 37,5% de la cuota cada año y 75% en forma acumulada. El nivel de acceso en cada caso depende de las necesidades de balanza de pagos del país. La asistencia financiera proporcionada como parte del IFR está sujeta a las mismas condiciones de financiamiento que la Línea de Crédito Flexible (LCF), la Línea de Liquidez Precautoria (LLP) y los Acuerdos de Derecho de Giro, y debe reembolsarse en 3¼ a 5 años».

La mirada de un experto

Asdrúbal Oliveros, economista y director de Ecoanalítica, dio su perspectiva justo después de que se hiciera pública la solicitud. El experto aseguró que: «existe un grave problema de flujo de caja externo».

«Maduro no pretende aplicar un plan de reformas sino acceder a los recursos externos. Una vía rápida pero fácil políticamente y se apalanca en la grave situación que existe actualmente ven los mercados internacionales», agregó.

El acceso al IFR para Oliveros era una viable, pero tenía un complicación: «Amerita rendición de cuentas, construcción de acuerdos políticos -con la AN- y mecanismos transparentes de administración de recursos. Es el meollo del asunto».

Los bandos políticos tras la negativa

Hasta ahora, no hay un pronunciamiento contundente de las autoridades chavistas con respecto a la negativa.

Por otro lado, y para sorpresa de muchos, Juan Guaidó insistió el jueves en que «es necesario acudir a préstamos al FMI». El líder opositor manifestó que incluso con las diferencias políticas, Venezuela tiene una emergencia humanitaria que fue reconocida a través de la solicitud.

“Hoy más que nunca es imperativo la ayuda humanitaria”, dijo en rueda de prensa.

Aun así, el presidente interino aseveró que no iba a deponer en ningún momento las banderas de lucha.