José domingo Blanco

Por todos los medios

Reencontrarme con mi esencia. Así es como me siento desde el pasado lunes cuando, gracias a Radio Caracas Radio regresé a lo que me gusta hacer. Transcurrió año y medio, quién lo diría. Ese fue el lapso que estuve alejado de la radiodifusión. Y si bien, al principio, el silencio me lo impuso Conatel, con el paso de los meses, decidí, voluntariamente, tomar un tiempo más para evaluar y repensar. Un año y medio “sabático” en el que me ocupé de otras cosas. Pero, sobre todo, me dispuse a descubrir qué quería hacer, cómo lo quería hacer y cuándo lo quería hacer. Un día, me sentí listo. Preparado para volver a mis raíces profesionales: la radio, un medio del que me enamoré siendo un niño y fue a los 18 años cuando me senté por primera vez frente a un micrófono. Un medio en el que trabajé, ininterrumpidamente, hasta el 25 de agosto de 2017, cuando el régimen cerró La Nueva Mágica.

La revolución del pernil

Es casi obligatorio en diciembre, el último mes del almanaque, hacer un recuento de lo más trascendente del año que casi termina. 2018 está a muy pocos días de finalizar y, en resumen, el grado de putrefacción del Estado -aunado al retroceso, deterioro y pobreza que han venido arrastrando- no se detuvo. Este desgobierno no metió reversa, ni enmendó sus errores porque, lo que para nosotros son aberraciones con consecuencias nefastas; para ellos, son la garantía de perpetuidad y control.

Celebrando la miseria

El régimen invirtió tiempo y recursos para hacer de la pobreza su mejor herramienta de dominación y control. No en vano llevamos dos décadas bajo este sistema “exitoso” que reinventaron los neocomunistas que nos desgobiernan. El deterioro y la destrucción han sido los signos más evidentes de sus nefastos años en el poder.

Oscurana, sequía e incomunicación

La situación político-económica del país, está sazonada con un ingrediente que le aporta una buena ración de caos a la arruinada calidad de vida de los venezolanos: el deterioro progresivo y acelerado de los servicios públicos.

El Tiranodifunto y sus Chavistas Originarios

Con mucho interés, he venido siguiendo las actuaciones y comentarios de este “nuevo” apostolado –inmaculado- que se gestó en torno al legado de Chávez, el difunto intergaláctico. Ese grupo que, de pronto, decidió apretarse el botón de Reset para vaciar el archivo que contenía sus aportes a la miserable situación actual, eliminar los cargos de conciencia y erradicar las responsabilidades –que muchos las tienen- de que la situación de nuestro país haya llegado a los niveles caóticos en los que estamos.

Un dictador en New York

Tenes que ocupar unas líneas, analizando algo en lo que los venezolanos no deberíamos malgastar nuestro tiempo, ideas y esfuerzos es, a primera vista, muy contradictorio.