Eduardo Simon: "Los centros comerciales se están transformando"
Capitanea El Recreo y es director de la Cámara Venezolana de Centros Comerciales: Eduardo Simon Nucete explica las tendencias del negocio que conoce casi desde siempre
Capitanea El Recreo y es director de la Cámara Venezolana de Centros Comerciales: Eduardo Simon Nucete explica las tendencias del negocio que conoce casi desde siempre
En Venezuela miles de casas y apartamentos se quedan sin habitantes en medio del éxodo de más de 7,7 millones de personas que en los últimos años se fueron del país. Sus dueños no las pueden alquilar porque se las quitan, no las quieren vender porque están depreciadas por la abundante oferta secundaria y por la crisis económica. Mientras, surge el oficio de cuidador de viviendas vacías. (Por Humberto Márquez/IPS)
Cerca del 20% de la población del país emigró, pero otros han decidido quedarse y enfrentan la crisis reinventándose. Algunos aprovechan oportunidades de inversión en el sector inmobiliario: compran viviendas a precios de gallina flaca, las remodelan para agregarles valor y luego las venden hasta por el doble de lo que pagaron
La construcción de Doral Greco, en Macaracuay, Caracas, comenzó en 2014. Desde ese año justo arreció en Venezuela la inflación galopante y el derrumbe sostenido de la economía. Hoy, con los cambios en marcha en la economía del país, el Grupo Sambil saca al mercado estos apartamentos por valor de entre $1.300 y $1.600 el metro cuadrado.
El deprimido negocio de venta de viviendas y oficinas está a la espera de las señales de los tiempos. Los angustiados propietarios, dentro y fuera del país, sueñan con un rebote de precios que los ayude a atenuar las enormes perdidas acumuladas. ¿Puede este incipiente diálogo entre el chavismo y la oposición ayudar a levantar la economía y el valor del patrimonio de empresas, personas y familias?
Nadie se atreve a asegurar si es un rumor, una distracción o un plan que de verdad ejecutará el régimen chavista de Nicolás Maduro; lo que sí es cierto es que escuchar hablar sobre “Ubica tu casa” le está robando el sueño a parte de los 4 millones de migrantes venezolanos que cerraron con llave su vivienda con la esperanza de algún día volver a ella, cuando todo pase.
La sola expectativa de un cambio político en Venezuela ya ha ilusionado al muy deprimido sector inmobiliario. De repente, entusiasmados por el “efecto Guaidó”, propietarios han elevado sus precios de ventas y alquiler o paralizado negociaciones, pero todavía no hay razones de fondo para este ánimo irracional, advierten expertos.
El diario New York Times realizó un reportaje sobre cómo el mercado de bienes raíces de Madrid (España) se ha convertido en un refugio para el dinero venezolano, tanto de inversionistas opositores ricos como de individuos ligados a la administración de Nicolás Maduro
El mercado inmobiliario en Nueva Esparta reúne los elementos que conforman la crisis nacional. Los corredores afirman que el sector está contraído y “totalmente devaluado” porque sufre la inflación, la escasez, la pérdida del poder adquisitivo, la caída en las ventas y la inestabilidad política del país.
La fiebre del bitcoin se contagió al mercado inmobiliario estadounidense, sobre todo el de Florida, ofreciendo a los inversores extranjeros, en especial para los venezolanos, una escapatoria a los controles de cambio en sus países y a las sanciones económicas de Estados Unidos.
Desde hace tres años el dólar paralelo sirve para fijar los precios de los bienes y servicios de la economía. No obstante, el mercado inmobiliario ya no aguanta esa referencia, dice Carlos Alberto González, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela (CIV).
El especialista en avalúos y consultoría inmobiliaria, Antonio Facchin, indicó que el venezolano necesita en promedio 890 salarios mínimos (36 millones de bolívares) para adquirir una vivienda de 60 o 70 metros cuadrados.
La migración venezolana no solo ha dejado huecos sentimentales. Apartamentos en zonas de alto y mediano poder adquisitivo se vacían progresivamente en Caracas. Hay quienes optan dejar sus viviendas bajo llave por el tiempo que sea necesario. Otros prefieren vender pese al descenso de los precios, incluso en dólares
El mercado inmobiliario de Venezuela se ha desplomado en los últimos meses, con una caída superior al 30% en los precios de las propiedades en dólares y mucho más pronunciada en bolívares, en medio de una profunda depresión económica y una hiperinflación que han pulverizado el valor real de todos los activos en moneda local, según datos del sector.
Decir que un inmueble está sobre o subvalorado perdió sentido en el mercado venezolano de viviendas. Los asesores en la materia saben que el precio de una propiedad se determina, no por su tamaño, lujo o ubicación, sino por lo que un cúmulo de demandantes, escasos y presos de la incertidumbre, está dispuesto a pagar.
Decir que un inmueble está sobre o subvalorado perdió sentido en el mercado venezolano de viviendas. Los asesores en la materia saben que el precio de una propiedad se determina, no por su tamaño, lujo o ubicación, sino por lo que un cúmulo de demandantes, escasos y presos de la incertidumbre, está dispuesto a pagar.
Ante la crisis económica que vive el país, los venezolanos amplían su visor y apuestan por el sector inmobiliario de Colombia y Costa Rica.
Ante la crisis económica que vive el país, los venezolanos amplían su visor y apuestan por el sector inmobiliario de Colombia y Costa Rica.