Shamima Begum, de 15 años, Kadiza Sultana, de 16, y Amira Abase, de 15, tres compañeras de escuela, viajaron solas de Londres a Estambul el 17 de febrero y de ahí a Siria sin que nadie las detuviera.
Las tres pagaron más de 1.000 libras en efectivo a un agente de viajes, dijo la policía en una audiencia del comité parlamentario dedicada a la fuga de las muchachas, a la que asistieron sus familias.
Cuando se le preguntó como reunieron el dinero, Mark Rowley, el principal responsable de contraterrorismo de la policía británica, respondió: «Creemos que está relacionado con un robo a sus familias».
«Creemos que está relacionado con el robo de joyas a uno de los miembros de sus familias», agregó.
Las familias han acusado a las autoridades de no haber interceptado a las muchachas y reclamaron una disculpa después de saberse que la policía les había entregado, a ellas y otras cuatro compañeras de escuela, una carta sobre otra chica que había huido a Siria, sin decir nada a las familias.
Turquía es el principal punto de entrada a Siria de miles de yihadistas venidos del mundo entero y especialmente, desde Europa, con la intención de unirse al EI en territorio sirio.
Se teme que las muchachas hayan pasado a engrosar la lista de «novias yihadistas», casadas con miembros de Estado Islámico y expuestas a una cruenta guerra.
La hermana de Shamima Begun dijo en el comité que nada permitía presagiar que tuviera simpatías hacia los yihadistas o se hubiera radicalizado.
«Mi hermana andaba con cosas normales de adolescentes. Solía ver el programa ‘Keeping up with the Kardashian'» dijo, mencionando un famoso programa estadounidense de telerrealidad protagonizado por la familia Kardashian.