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Alemania rechaza injerencia de EEUU a favor de la extrema derecha en elecciones legislativas

El vicepresidente estadounidense J.D. Vance abogó a favor de los partidos de extrema derecha de Alemania y el canciller Olaf Scholz le advirtió que no tolerarán ese tipo de intervenciones de cara a las legislativas del 23 de febrero

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AFP

El canciller Olaf Scholz rechazó este sábado enérgicamente cualquier interferencia «exterior» en las legislativas alemanas del 23 de febrero, después de que el vicepresidente norteamericano, J.D. Vance, criticara la víspera en Múnich el cordón sanitario en torno a los partidos de extrema derecha.

Desde el estrado de la Conferencia de Seguridad de Múnich, Scholz defendió la doctrina alemana de no colaborar con la extrema derecha.

«No aceptaremos que intervengan actores exteriores en nuestra democracia, en nuestras elecciones», dijo el mandatario alemán.

«La dirección que tomará nuestra democracia la decidimos nosotros. ¡Nosotros y nadie más!», insistió.

Las declaraciones de J.D. Vance la víspera se vivieron en Alemania como una nueva injerencia de la administración estadounidense en la campaña electoral.

En las últimas semanas, Elon Musk, hombre de confianza del presidente norteamericano Donald Trump, expresó reiteradamente su apoyo al partido alemán de extrema derecha AfD.

La formación, hostil a los migrantes, figura en segunda posición en las encuestas para las legislativas del 23 de febrero con 20%, después de los conservadores de la CDU/CSU, que cuentan con cerca de 30% de las intenciones de voto.

«A lo que la democracia alemana», como todas las demás, «no puede sobrevivir», es el hecho de «decirle a millones de votantes que sus pensamientos y preocupaciones (…) ni siquiera merecen que se les tome en cuenta», declaró J.D. Vance en Múnich.

El candidato conservador Friedrich Merz, favorito en los sondeos, reafirmó en los últimos días que su partido, la CDU, nunca formará una alianza con AfD.

J.D. Vance se reunió en Múnich con la candidata ultraderechista, Alice Weidel, en un hotel, informó un responsable de su equipo.

El vicepresidente estadounidense también «se reunió con todos los dirigentes de los principales partidos políticos alemanes», en Múnich y en París, indicó la misma fuente.

En un país marcado históricamente por el nazismo, los principales partidos alemanes han mantenido desde hace tiempo una postura de rechazo a la extrema derecha y dicen que no colaborarán con AfD.

Scholz reafirmó que «nunca más» es un mandato histórico que Alemania debe y quiere mantener: nunca más fascismo, racismo o guerra de agresión. Criticó duramente a la AfD, señalando que algunos miembros del partido se habían referido a los crímenes nazis como una mera «cagada de pájaro» en la historia. Dejó claro que el principio de nunca más es incompatible con el apoyo o la alineación con la AfD.

«Realmente rechazamos cualquier idea de cooperación entre partidos, otros partidos y estos partidos de extrema derecha», comentó Scholz. En alusión a las normas que en Alemania restringen la incitación al odio, dijo que «la libertad de expresión en Europa significa que no se ataca a los demás de formas que van en contra de la legislación y las leyes que tenemos en nuestro país».

Francia también responde a EEUU

El ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, también defendió las posiciones europeas tras el discurso de Vance.

«La libertad de expresión está garantizada en Europa», escribió Barrot en la red social X, al día siguiente de que Vance dijera en Múnich que esta se encuentra «en retroceso» en el continente.

«Nadie está obligado a adoptar nuestro modelo, pero nadie puede imponernos tampoco el suyo», abundó el ministro francés.

A pesar de las declaraciones de J.D. Vance, Alemania, que hizo de la asociación transatlántica el pilar de su política exterior y de defensa desde la posguerra, no está dispuesta a dar la espalda a los estadounidenses.

En Múnich, Scholz aseveró que Alemania «seguirá comprando» material militar estadounidense y subrayó la necesidad de «una industria europea de armamento fuerte».

«No renunciamos a la integración transatlántica de nuestras industrias de defensa», insistió.

Con información de AFP y EuroNews

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