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Lisa Montgomery: finalmente la ejecutaron esta madrugada con una inyección letal

Lisa quería un hijo y no podía tenerlo. La solución que encontró fue ganarse la confianza de una embarazada a la que conoció por Internet, matarla, abrirle el vientre y llevarse a la bebé. Para eso manejó 18 horas entre ida y vuelta. Fue sentenciada a pena de muerte federal, que finalmente se cumplió hoy 13 de enero a la 1 de la madrugada, después de haber sido suspendida ayer a última hora

Lisa Montgomery: finalmente la ejecutaron esta madrugada con una inyección letal

Finalmente mataron a Lisa Montgomery  hoy miércoles 13 de diciembre a la 1.31 de la madrugada, después de decisiones y contradecisiones que mantuvieron la ejecución en vilo. Con una inyección letal terminó la vida de esta mujer que en 2004 cometió un asesinato que planificó durante meses y que implicó varios estados y varios delitos.

El 16 de diciembre de 2004, Lisa Montgomery condujo 8 horas y 46 minutos para cometer un crimen. Salió de su casa en Kansas con destino a Missouri. El objetivo de tan largo viaje era, supuestamente, comprar un perro. Pero el verdadero plan era cometer un crimen atroz. Lisa mató a la vendedora, Bobbie Jo Stinnett, embarazada a pocas semanas de dar a luz, le cortó el vientre, sacó a la bebé y pretendió hacerla pasar como suya.

Se suponía que la fecha definitiva de esta pena de muerte federal era el martes 12 de enero, es decir, ayer, pero a última hora, el juez de Indiana, James Hanlon, ordenó la suspensión de la pena de muerte hasta que no se le realizara un correcto examen mental a la acusada como habían pedido los defensores de Lisa. De inmediato, el Ministerio de Justicia apeló la decisión y la Corte de Apelaciones sentenció también rápidamente, a pesar del voto en contra de tres magistrados progresistas.

La ejecución se realizó hoy miércoles 13 de enero, muy rápidamente y en medio de la noche, en el patíbulo de la penitenciaría federal de Terre Haute, en Indiana, Estados Unidos.

«Nuestra Constitución prohíbe la ejecución de una persona que no pueda comprender racionalmente su ejecución. La administración actual lo sabe. Y la mataron de todos modos», denunció su abogada Kelley Henry. «Todos los que participaron en la ejecución de Lisa Montgomery deberían sentir vergüenza», añadió.

La familia y sus abogados pedían la conmutación de la sentencia a cadena perpetua porque, aunque no negaban los hechos, aseguraban que es una persona mentalmente inestable, producto de alcoholismo fetal y una vida llena de abusos y violaciones. Afirmaban que era incapaz de entender el motivo de la ejecució. Incluso la Corte Interamericana de Derechos Humanos se unió a ellos, alegando que un encefalograma detectó falta de materia gris.

Como medida final, la defensa de Lisa había solicitado a Donald Trump que conmute la pena a cadena perpetua, pero el actual presidente (a quien le quedan 7 días de mandato), no se manifestó.

James Hanlon, juez del distrito sur de Indiana, aplazó ayer  la ejecución hasta que se evalúen correctamente sus capacidades mentales. La familia tenía la esperanza de suspenderla definitivamente, pues se sabe que Joe Biden, presidente de EE UU a partir del 20 de enero, es contrario a la pena de muerte.

No hubo tiempo. La sentencia fue aplicada inmediatamente la Corte de Apelaciones dio su veredicto. Lisa Montgomery se convirtió en la primera mujer en cumplir pena de muerte federal en 70 años.

Lisa Montgomery

Este fue el camino que hizo Lisa Montgomery para matar a Bobbie Jo

Peor que en las películas de terror

El caso es difícil porque el crimen se planificó durante meses y fue macabro. La familia y los vecinos de Bobbie Joe Stinnett protestaron rudamente la suspensión de la sentencia. Incluso los policías que acudieron a la escena del crimen aseguraron que, si hubiera estado allí, el juez habría ordenado aplicar la pena capital de inmediato.

Cuando hizo el viaje de 9 horas por las autopistas de Estados Unidos, la homicida sabía bien a lo que iba. Conoció a Bobbie Jo, una criadora de perros de 23 años, en un web chat llamado Ratter Chatter. Se hizo pasar por otra mujer embarazada de nombre Darlene. Se ganó la confianza de Bobbie Jo, intercambiaron correos, se hicieron «amigas» virtuales y, cuando se acercaba el fin del embarazo, la falsa Darlene le dijo a Bobbie que quería comprarle un cachorro de raza terrier.

Lisa tuvo tiempo de arrepentirse. En algún momento del largo camino entre Kansas y Missouri pudo girar en algún retorno y volver a Kansas. Pero no. Una vez dentro de la casa de Bobbie Jo, la atacó y la estranguló hasta que perdió el conocimiento. Luego, le abrió el vientre con un cuchillo de cocina. Con el impacto de la puñalada, Bobbie Jo despertó y trató de pelear. Lisa volvió a estrangularla y terminó su macabra tarea.

Finalmente se llevó a la bebé a su casa, como si no hubiera pasado nada.

¿Por qué hizo todo eso? Porque se acababa de casar y, aunque ya tenía cuatro hijos de un matrimonio anterior, quería un bebé con su nuevo esposo. Pero no podía porque, años antes, se había ligado las trompas para quedar estéril.

El terror del descubrimiento

Bobbie Jo era una chica querida. Justo antes de recibir a Lisa, le había contado a su madre que estaba esperando a una mujer de Kansas que le compraría un cachorro. Fue ella quien la encontró tirada en un charco de sangre, «como si le hubiera explotado el vientre», según describió a la policía apenas una hora después del crimen.

Aunque perdió la vida, Bobbie Jo logró lo que probablemente más le importaba: proteger a su bebé. En sus puños apretados encontraron hebras de cabello rubio. No pasó mucho tiempo para que la policía de Missouri hiciera el match que le permitiría apresar a la asesina y devolver a la pequeñita con su familia legítima. En un trabajo conjunto con el cuerpo policial de Kansas, apresaron a Lisa Montgomery en su propia casa al día siguiente.

Victoria Jo, la hija de Bobbie Jo, fue atendida de inmediato. Ahora tiene 16 años y vive con su padre Zeb, que estaba en la oficina cuando mataron a su esposa.

Lisa pide clemencia

Es difícil creer que Lisa no sabía lo que hacía. Durante meses fingió estar embarazada para ganarse la confianza de otra mujer que sí esperaba un bebé. Cuando calculó que la criatura podía sobrevivir fuera del vientre, inventó la excusa que la acercaría a la madre. Luego manejó casi 9 horas para perpetrar el crimen. Incluso dentro de la casa de Bobbie Jo, podía haberse detenido cuando ella reaccionó después del primer estrangulamiento. Pero siguió adelante con su plan de secuestrar a la niña.

Sin embargo, Lisa ha pedido clemencia en varias ocasiones. Quiere conmutar su pena a cadena perpetua. Sus abogados aseguran que tiene daño cerebral permanente por el alcoholismo de su madre durante la gestación.

Según ellos, su vida fue de «un terror inconcebible». Su padrastro y sus amigos la violaron varias veces y su propia madre la transó sexualmente a cambio de drogas y alcohol. A los 18 años la casaron con su hermanastro, que tampoco la trató bien.

La hermana mayor de Lisa, Diane, es una de las personas que más la defiende y que ha contado el infierno que fue la infancia de Lisa.

Incluso la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha solicitado aplazamiento de la pena, por considerar que la mujer no tiene una buena defensa. También esgrimen que en un encefalograma que se le realizó, se determinó que le falta materia gris. Y se quejan de que la celda donde está es fría y no puede usar ropa interior.

El último recurso que intentó la defensa y la familia de Lisa Montgomery fue el 5 de enero de este año, cuando pidieron clemencia a Donald Trump. No le restan un ápice de gravedad al crimen, pero solicitaron que le cambien la pena debido a los factores externos que convirtieron a Lisa en una persona capaz de cometer un asesinato así.

 

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