Los países más tristes (y felices) del mundo

La condición humana reside en una vasta continuidad entre lo “miserable” y lo “feliz”. En la esfera económica, la miseria tiende a fluir desde la alta inflación, los precipitosos costos de endeudamiento y el desempleo. La forma más segura de mitigar dicha miseria es el crecimiento económico. El resto igual, la felicidad tiende a florecer cuento el crecimiento es sólido, las tasas de interés e inflación bajan a pleno empleo.]]>