SOS Orinoco, ONG ambientalista, exige total transparencia tras los acuerdos que estableció Estados Unidos con el gobierno interino de Venezuela para empezar a extraer y procesar oro y otros minerales en el territorio nacional.
SOS Orinoco reporta que Minerven «podría suministrar hasta 1000 kilogramos de lingotes de oro doré a la empresa comercializadora de materias primas Trafigura, con destino, según se informa, a refinerías estadounidenses». Frente a esto, la ONG alertó que cualquier negocio que implique la comercialización de oro venezolano «debe ser objeto de escrutinio riguroso».
«El oro del sur de Venezuela se ha relacionado durante mucho tiempo con la minería ilegal, la devastación medioambiental y las redes de delincuencia organizada que operan en el Arco Minero del Orinoco», denuncia.
Cristina Burelli, directora ejecutiva de SOS Orinoco, dice sobre estas nuevas negociaciones: «Si el oro venezolano está entrando ahora en los mercados internacionales con la participación de Estados Unidos, los venezolanos y la comunidad internacional merecen una divulgación completa, dólar por dólar y kilogramo por kilogramo».
Transparencia y medidas ambientales
SOS Orinoco cuestiona de dónde proviene el oro que Minerven ofreció y cuáles son las refinerías estadounidenses que procesarán el oro.
También le preocupa qué mecanismos de trazabilidad garantizarán el cumplimiento de las sanciones, las protecciones medioambientales y las normas internacionales de derechos humanos.
Si bien Doug Burgum, secretario de Interior de Estados Unidos, dijo al cierre de su jornada en Venezuela que se cumplirían todas las medidas de seguridad en la zona minera, aún no es claro cómo. La opacidad todavía está presente y esta ONG teme que el daño se agrave con la entrada de nuevas industrias.
«Gran parte de la producción de Venezuela tiene su origen en operaciones ilegales en áreas protegidas como el Parque Nacional Canaima, un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y devastado por la contaminación por mercurio, la deforestación y las incursiones en territorios indígenas», recuerda.
Doug Burgum fue cuestionado por CBS sobre la presencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y otros grupos armados en el sur de Venezuela, pero no dio respuestas sobre los métodos que usaría EEUU para controlar una situación violenta.
«Sin transparencia y trazabilidad desde el principio, el mundo corre el riesgo de financiar las mismas redes criminales que Venezuela está tratando de desmantelar», dijo Burelli en una entrevista con The Washington Post.