Apenas se supo que la nueva canciller de Colombia, designada por el presidente Gustavo Petro, era Rosa Villavicencio Mapy, la revista Semana recordó que esta funcionaria ha escalado dentro del servicio exterior durante el actual gobierno de izquierdas sin saber inglés, lo cual sin duda constituye una limitante para una persona que debe representar internacionalmente a su país.
Aunque no está claro si esta mujer con formación en el área y simpatizante de las posiciones izquierdistas de Petro termine llevando el timón de la política exterior dado el carácter interino de su designación que se hizo efectiva el 8 de julio, su nombramiento constituye en sí una ganancia para el chavismo venezolano por su abierta simpatía con el fallecido Hugo Chávez y su respaldo inequívoco a la narrativa oficial del gobierno de Nicolás Maduro de que éste fue reelecto el pasado 28 de julio de 2024.
Villavicencio Mapy fue designada como ministra de Relaciones Exteriores encargada, luego de la explosiva renuncia de Laura Sarabia el pasado 3 de julio. Asume el liderazgo de la Cancillería en un momento crucial con varios frentes abiertos para la diplomacia colombiana y teniendo aún la papa caliente de la emisión de pasaportes, tema que llevó a la separación de Sarabia del gobierno, rompiendo la relación cercana que sostenía con el presidente.
Al momento de ser designada canciller, Villavicencio Mapy tenía un escaso mes de haber sido nombrada vicecanciller en medio de una gestión convulsa. Colombia ha tenido tres cancilleres en menos de tres años y Sarabia no logró completar ni siquiera un semestre en el cargo. Previamente la ahora ministra había estado al frente del Grupo de Trabajo Interno del Ministerio de Relaciones Exteriores relacionado con la migración.
Algunos medios de prensa, en Bogotá, aseguran que Petro priorizó su perfil técnico y experiencia en asuntos internacionales para garantizar una transición institucional estable. Sus posiciones en relación con Venezuela, empero, dejan al desnudo una abierta toma de posición favorable al chavismo.
La nueva canciller y el chavismo
Tal como ha reseñado Semana, Villavicencio Mapy ha dejado un estela de posiciones polémicas en redes sociales que permiten ahora, pese a su formación académica, colocar en tela de juicio su designación para tan estratégico puesto en vista de su posicionamiento con Venezuela, el vecino incómodo en estos tiempos, por la permanencia de Maduro en el poder pese a no poder mostrar que triunfó con las actas respectivas, una extensa frontera plagada de grupos irregulares (otrora guerrillas, narcos) y la masiva emigración de venezolanos que tiene a Colombia como primer punto de salida bien sea para permanencia o tránsito hacia otros destinos.
Villavicencio Mapy defendió en redes los resultados electorales oficiales en Venezuela y la narrativa de que Maduro resultó reelegido el 28J. Aunque Maduro se negó a mostrarle las actas a la comunidad internacional, incluso a Petro y a su entonces canciller Murillo, la ahora ministra defendió los resultados. Hasta se enfrentó en redes sociales con un ex ministro de Petro, Alejandro Gaviria, quien aseguró que en las elecciones venezolanas de 2024 había ocurrido un fraude.
“Qué ligero de opinión. Malintencionada y perversa. Desde su comodidad es fácil lanzar dudas y crear zozobra que poco demócrata es usted. El Consejo Nacional Electoral y los observadores, testigos y partidos en Venezuela saben que el pueblo eligió”, sostuvo Villavicencio Mapy en sus redes sociales, en respuesta a Gaviria.
Su simpatía con el chavismo proviene de antes, como lo demuestra un texto suyo publicado en marzo de 2013, a propósito del anuncio oficial en Caracas de que Hugo Chávez había fallecido: “El difunto presidente reivindicó a los pobres y les otorgó la dignidad que no le dieron en 150 años los gobernantes anteriores. No era perfecto, como no lo ha sido nadie, y no resulta admisible que la prensa internacional, —defensora de ciertos intereses en América Latina— cuestione que gobernó 14 años”.
“Chávez ha muerto y nos deja grandes enseñanzas para no repetir la historia. No olvidar su ideario, mantener lo positivo y reformar democráticamente lo no deseable hace parte de la historia de América Latina. No bajar la cabeza, no ser lacayo de nadie y dirigir nuestro destino con nuestros errores y aciertos… Eso no tiene reversa, le duela a quien le duela”, así cerraba su texto en marzo de 2013 dedicado a Chávez la hoy encargada de la política exterior de Colombia.
Al solicitarle a la inteligencia artificial Grok de X un perfil de la nueva canciller colombiana escribió lo siguiente: “Economista de la Universidad Cooperativa de Colombia, con una especialización en Cooperación Internacional para el Desarrollo y una maestría en Migración y Relaciones Intercomunitarias de la Universidad Autónoma de Madrid, Villavicencio Mapy se convierte en una figura clave del gobierno de Gustavo Petro, marcada por su trayectoria diplomática y su abierta inclinación hacia posturas de izquierda, incluyendo una controversial admiración por el chavismo venezolano”.