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Pilotos venezolanos huyeron de la crisis y los mató el terrorismo en Kabul

Adelsis Ramos y Pablo Chiossone eran los dos pilotos venezolanos cuya muerte fue provocada por un acto terrorista en Kabul,capital de Afganistán, perpetrado por cuatro talibanes dentro del Hotel Intercontinental, donde perdieron la vida al menos 18 personas, mientras que  alrededor de 200 fueron afectados.

Ambos trabajaban para la aerolínea afgana Kam Air (KA), la cual realiza operaciones desde agosto de 2003 con sus seis aviones. Antes de emigrar obligados por los conflictos del país, los pilotos prestaron servicios para Aeropostal, Avensa, Aserca y la desaparecida Viasa.

Ana Luisa Chiossone, prima de Pablo, vive en el exterior, explicó a El Estímulo que tenían muchos años sin verse y su contacto era remoto, y nos detalló que él provenía de Barquisimeto estado Lara, al noroeste de Venezuela.

Lo describió como «un excelente piloto» y en referencia a los padres del fallecido, explicó que «eran personas muy queridas»: Pablo Chiossone, reconocido juez penal en la capital larense, y Yuyita Ríos de Chissone, dedicada al mundo de la cultura y la música.

Yuyita Ríos de Chiossone escribió en Facebook  que su esposo estaba muy enfermo, por lo que decidió mantener la noticia en secreto para no empeorar su estado.

Indirectamente culpó al Gobierno Nacional de lo ocurrido «Aún estaría vivo el hijo de mi alma, si no hubiese emigrado en  busca de un futuro con suficientes recursos para su familia».

Chiossone tenía un hijo de 10 años, de nombre Juan Pablo. Su abuela señaló en redes sociales que el menor quedará en mano de varios de sus allegados, pero con dolor agregó que «ahora venía lo peor», en referencia al regreso del cuerpo.

Jorge Figuera, cuñado de Adelsis Ramos, relató a El Estímulo que la víctima llevaba dos meses trabajando con la aerolínea afgana y se debatía sobre su permanencia en Kabul. «Los pilotos viven como en una cárcel producto de toda la custodia que rodea el edificio» le había dicho Ramos.

Tenía 59 años, dos hijos y su esposa, Mayanin Figuera, madre de Alejandro Ramos (23) y Luis Gustavo Ramos (21), ambos estudiantes en universidades de Caracas, donde residen.

Sobre sus últimos minutos, Figuera relató que el cuerpo fue encontrado en el baño de la habitación, ubicada en el cuarto piso, por donde el grupo de terroristas ingresó y al ver al venezolano, le dispararon con fusiles de asalto AK-47.

«Ellos sabían en donde se hospedaban los extranjeros. Fueron directamente por ellos», denunció.

 

Uno de las inquietudes de los dolientes es la repatriación de los cuerpos. La aerolínea cubrirá con los gastos, mientras que la asistenta del ministro de Relaciones Exteriores de Afganistan, Amina Zia, los mantuvo al tanto de lo ocurrido, y un tercer piloto venezolano de la aerolínea, quien no se encontraba en el hotel, reconoció los cadáveres.

La viuda se enteró de la noticia el pasado 21 de enero a las 11:55 a.m. cuando Alejandro Valles, nombre del tercer piloto, llamó a Caracas para informar.

A pesar de la crisis, Adelsis nunca quiso abandonar su país, siempre tuvo la creencia de una nueva Venezuela construida por su pueblo. Sin embargo, necesitaba darle estabilidad a sus hijos y a su mujer, por eso luego que un amigo lo enlazara con KA aceptó el reto.

Según lo informado por diversas agencias de noticias. En el Hotel Intercontinental murieron 14 extranjeros de los 18 confirmados, mientras que 41 se salvaron, luego de la explosión provocada en el piso tres del emblemático hotel fundado en 1969.

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