El gobierno de Colombia manifestó su rechazo al «acoso sistemático» contra la líder opositora venezolana María Corina Machado, que según su equipo fue «retenida por la fuerza» en Caracas y luego liberada tras participar en una protesta contra el presidente Nicolás Maduro.
«El acoso sistemático a líderes opositores, incluyendo a María Corina Machado, llevan al Gobierno Colombiano a reiterar el llamado a las autoridades venezolanas a que se respeten integralmente sus derechos», expresó la Cancillería colombiana en un comunicado.
«Colombia (…) insta a las autoridades venezolanas para que en todo momento y circunstancia brinden plenas garantías para el ejercicio del derecho a la oposición política y la movilización social, como elementos fundamentales del conjunto de derechos civiles y políticos en cualquier democracia», agrega el texto.
El gobierno de Nicolás Maduro respondió cerrando las fronteras terrestres y el espacio aéreo con Colombia durante 3 días.
A pocas horas de que Maduro asuma un tercer mandato consecutivo el viernes, el gobierno de Colombia ha subido el tono para rechazar el arresto de líderes opositores en Venezuela, un acoso sistemático que arreció después de las cuestionadas elecciones del 29 de julio que dieron ganador a Maduro.
El miércoles el presidente Gustavo Petro anunció su decisión de no asistir al acto de investidura. En representación del mandatario izquierdista asistirá el embajador en Caracas, Milton Rengifo.
El canciller colombiano, Luis Gilberto Murillo, expresó la noche del viernes una «profunda preocupación» ante el «incremento y la gravedad de las denuncias de violaciones a los derechos humanos» en el país vecino, cuyos resultados electorales Colombia no reconoce al considerar que «no fueron unas elecciones libres», dijo.
Pero Murillo insistió en mantener «responsablemente» la diplomacia bilateral. «Romper relaciones con Venezuela no sirve de nada y afecta a todo el país», añadió en especial a los habitantes de la conflictiva frontera común de 2.200 kilómetros, donde operan grupos armados como la guerrilla del ELN.
Caracas es sede de las negociaciones entre el gobierno de Colombia con esa y otras organizaciones alzadas en armas.