Política

Juan Requesens: "Tenemos demasiados peos encima y hay que resolverlos"

Juan Requesens se presenta como candidato a la gobernación de Miranda consciente de la enorme tarea que le espera en tan poco tiempo: movilizar a los votantes. En medio de ese reto, no hay espacio para pelear con quienes piensan que la estrategia es la abstención

Juan requesens
Daniel Hernández
Publicidad

Lo que primero corrió como rumor con su respectiva respuesta cargada de veneno en las redes sociales, ya es un hecho formal: Juan Requesens es candidato a la gobernación de Miranda con el apoyo de los partidos Unión y Cambio y Un Nuevo Tiempo.

Hoy martes 29 de abril, Requesens hizo su primer acto en La Trinidad, acompañado -entre otros- por Henrique Capriles. Y allí presentó su lema: «Yo me niego a rendirme». Le espera una tarea difícil que va más allá de cargar con el rechazo de quienes ven como un acto de traición cualquier participación en las elecciones del 25 de mayo: convencer a los mirandinos no solo de salir a votar por él, sino de asumir el riesgo de cuidar los votos.

-¿Cómo llegan a tu designación como aspirante a la gobernación de Miranda y quiénes toman esa decisión?

-La decisión la tomo yo. Fue una propuesta que me hicieron los amigos políticos. Tuve mucho apoyo de la dirigencia de base, tengo que decir que los cuadros con los que vengo haciendo política me insistieron en esta postulación. Ciertamente hubo muchas dificultades para tomar esta decisión. Primero, por razones personales. Miedo, retomar otra vez el liderazgo, la vanguardia. Y políticas, porque había muchos que también podrían ser candidatos para Miranda. Pero las dificultades y las complejidades que puso el gobierno para poder inscribir un candidato hicieron que se diera todo. Qué sé yo, David que no se inscribió. Caleca, que está inhabilitado. Guzmán que también lo inhabilitaron. Esa selectividad del gobierno para inhabilitar y habilitar gente hacía muy difícil armar una maqueta para que uno tuviera la certeza de poder participar.

-¿No puede pasar que te inhabiliten?

-Mañana. O en una hora. O puede pasar que me agarren preso. Puede pasar cualquier vaina. Con este gobierno… cualquier cosa puede pasar.

-Lo decía además porque ya fuiste prisionero del gobierno, hubo acusaciones en tu contra… ¿eso no pesaría como para justificar una inhabilitación?

-Recuerda que yo salí por una negociación en Barbados. Gerardo Blyde encabezaba eso… A mí me dieron un indulto. Yo fui condenado 8 años por el delito de conspiración, nunca me acusaron por ese deliro, pero me condenaron por eso, y cuando salí fue por un indulto, lo que hace que yo recupere mis derechos políticos. Pero yo no soy candidato porque estoy habilitado, soy candidato porque el gobierno no me inhabilitó en este momento, como Capriles, como Edmundo…. O sea, el gobierno si quiere inhabilitar a alguien va y lo inhabilita y si lo deja correr, lo deja correr.

-Cuando dices que fue una propuesta de los compañeros con los que estuviste haciendo política, ¿te refieres a gente de Primero Justicia, no?

-Sí, claro. De Primero Justicia, de Un Nuevo Tiempo, de Henrique Capriles, que también me insistió. Amigos míos que aunque les daba miedo me decían “tú eres una buena opción para Miranda”.

Creo que ahorita hay una diferencia notable entre lo que piensa el dirigente y lo que piensa el ciudadano. Son dos mundos que hoy están bastante distanciados. Los políticos tenemos que reconectar con la gente, porque tú escuchas a los políticos hablando -incluyéndome- y parece que hablamos en otros códigos, a veces. Obviamente, para la dirigencia política que yo sea candidato lo que recibo es mucha motivación, mucho entusiasmo. Sé que hay mucha gente del ciudadano común que me quiere, que me aprecia, que rezó por mí y que hoy cuestionan la decisión que tomé, pero a nivel de dirigencia política ese cariño y esa receptividad es más intensa porque convivo con ella.

-¿Nadie te ha dicho “tú eres loco, cómo te vas a meter en eso otra vez en este momento”?

-No… Digamos, entre las personas que creen que tomé una mala decisión está mi familia… Mi esposa, que es una persona a la que escucho mucho, me empujó a participar pero no porque ella quisiera, sino porque sabe que esto es lo que a mí me gusta. Ella me dice, “bueno, Juan, dale” y por supuesto le da miedo. También a mi papá. Es un grupo de personas que me decían no lo hagas porque te pueden volver a meter preso. Otro grupo me decía, “no lo hagas porque te van a criticar y puedes perder el capital político que tienes”.

Eso del capital político… yo no camino con eso. Obviamente puedo evitar decir cosas que pienso porque son muy polémicas. Pero yo digo lo que pienso y si gusta bien, si no, también. Y si me equivoqué rectifico y si creo que tengo la razón, sigo… Y están quienes piensan que yo me vendí. Porque hay una matriz de opinión que dice que quienes participamos nos vendimos al gobierno.

-Esa es la matriz de opinión que los arropa a todos en este momento. Sin embargo, tienes la particularidad de que ese pensamiento automático de “se vendió” en tu caso cuesta que entre de primera…

-Pero igualito me disparan en Instagram… igualito me dan. Creo que hay un tema que es de la contemporaneidad y es global. Y me parece que va en dos direcciones. El primero, no escuchamos. Nosotros solo escuchamos cosas buenas de las personas que nos gustan y solo escuchamos cosas malas de las personas que no nos gustan. Es ad hominem. Siempre cuestionamos o valoramos la opinión a través de su interlocutor. Y lo segundo, que es un mal de todos los políticos de oposición -incluyéndome- es que no medimos y cuando alguien no está de acuerdo con nuestra política decimos que es un traidor.

Te voy a contar algo que me pasó. ¿Te acuerdas de Yon Goicoechea? Se postuló para la Alcaldía de El Hatillo por Avanzada Progresista (2017). Recuerdo que luego de eso una vez me iba a reunir en la sede de Voluntad Popular y dije “no, ¿y si Yon está mandándole información al gobierno?”. Estuvo mal lo que hice. Y le pedí disculpas a Yon. Pana, nosotros los líderes opositores no podemos seguir autodestruyéndonos porque haya personas que piensen distinto a nosotros.

requesens
Juan Requesens en el acto público en La Trinidad el martes 29 de abril (Fotos: Daniel Hernández)

Conversaba con alguien esta mañana y le decía: todos ustedes dicen que yo tuve una posición coherente porque renuncié al partido, porque si no hubiera renunciado al partido estarían cayéndome a palo. Entonces el problema es que yo era militante del partido y cuestionaba las decisiones. ¿Me entiendes? La Venezuela que queremos necesita de eso, de contradecir, de deliberar, de debatir. Y cuando cuestionamos decisiones u opiniones no podemos calificar a la gente como traidor de buenas a primeras.

No niego que aquí pueda haber traidores, no niego que haya gente que se volteó. Conozco a gente que se fue al gobierno y hoy están en altos cargos. Pero, ¿cómo me vendo yo? ¿Con mi familia, mi esposa, mis hijos? ¡Si yo estaba tranquilo! Me paraba, trabajaba, corría… Ahora candidato a la gobernación de Miranda…

-Estando en el lugar, te hubiera dicho que ibas a cometer una locura… Pero volviendo a lo que estás planteando sobre la dinámica de la discusión, ¿no te parece que está muy marcada por las redes sociales? Eso refleja algo de lo que está sucediendo, pero no es necesariamente la calle. Ahí hay una cámara de eco dirigida, muy agresiva. ¿Y eso es lo que está determinando las decisiones políticas en el país?

-Todo ciudadano que emite una opinión a través de su red social, debe ser valorado. Las redes sociales hablan. Esa frase de que “las redes sociales no son el país”, no, también es el país. Pero lo que más me ha sorprendido de la actualidad es que antes nos renuíamos un poco de dirigentes políticos de clases altas y media-alta para ver cómo llegábamos a los barrios. Hoy nos reunimos en los barrios para ver cómo motivamos a la clase alta.

Parece mentira, bro, pero es más fácil lograr la participación en Barlovento que en Chacao. Pero eso responde a las dinámicas y a las vivencias de cada quien y todas son válidas y todas son legítimas.

La mamá que tuvo que enterrar a su muchacho porque se lo mataron el 29 de julio, ¿cómo le digo que no esté brava y que vaya a votar? ¡Coño vale, enterró a su muchacho! ¿Cómo a una persona que se tuvo que ir por el Darien le digo que no le tenga rabia a los políticos? Claro que la tiene. Pero ese ciudadano que vive en Charallave, que no tiene acceso a un puesto de socorro porque el gobierno es inútil y no hace nada bueno, coño pana, quiere a un gobernador que le resuelva sus problemas.

Y esos contrastes de venezolanos que afuera luchan por su día a día, y que adentro también luchan por su día a día, requieren que los políticos nos aboquemos a buscar soluciones a cada una de sus demandas. Hay gente cuya preocupación son los derechos humanos, que los violan todos los días en el país, pero hay otras personas que no tienen comida en sus neveras, pana. Y yo como gobernador tendré la responsabilidad de luchar por la reconciliación nacional, por la reconciliación del país, luchar por los derechos humanos, luchar por el cambio en el país, luchar por generar espacios de acuerdo y de negociación, luchar por la liberación de los presos políticos y luchar para que la gente tenga agua.

No es verdad que el que está afuera no tiene derecho a opinar sobre lo que pasa adentro. Pero es verdad que lo que pasa adentro es distinto a lo que pasa afuera. Todos estamos sufriendo, porque el que está afuera está loco por volver y el que está adentro está loco porque esto se resuelva. La gente está obstinada. Y obstinada significa ¡obstinada!

Esta mañana publiqué un video en Instagram, un video tranquilo, reflexivo… Y hay gente que dice Juan ese no eres tú, la gente lo que quiere es que tú hables duro, que des coñazo, que grites… pero yo pienso, ajá, pero yo soy otro Juan, tengo propuestas concretas que quiero presentar, hablar de cómo sé que puedo solucionar problemas cotidianos de la gente, coño, proponer una vaina de la que podamos sentirnos orgullosos de Miranda. Qué fastidio tener que comparar que si en Miranda pintan calles, no que en La Guaira pintan casas, no que en Carabobo hacen conciertos. No, pana. Esa no es la visión de país ni de gobernación que yo tengo. ¿Por qué la alcaldía de Quito hace más cosas que cualquier gobernación de este país? No podemos ser tan mediocres, tan conformistas.

-¿Entre tus planes estaba meterte en algo como esto?

-No vale, yo lo que tenía en mis planes era conseguir mi pasaporte para ir a visitar a mis muchachos. Qué gobernación de Miranda, ¡yo vengo de ser diputado por el Táchira!

-Por eso, ¿te habías planteado optar por una gobernación?

-No, no. De verdad que no. Yo sé que todos los políticos dicen que no lo han pensado. La mitad dice que no lo quería y la otra mitad dice que estaba destinado. Yo no estaba destinado a ser gobernador de Miranda, pero sí quiero ser gobernador de Miranda. Por supuesto, la ambición, la aspiración, las ganas de poder gobernar un estado como Miranda al que conozco, con el que trabajé muchos años, seguir el ejemplo de gobernadores como Mendoza, como Capriles, que fueron tan buenos, como Arnaldo Arocha, y poder dejar mi granito de arena y mi marca. Todos los políticos tenemos nuestro ego y queremos tener una gestión que se recuerde.

-¿Qué vas a hacer para intentar lograr eso? ¿Cómo arranca tu campaña, cuáles son tus propuestas?

-Esta campaña va en cuatro direcciones. La primera, convencer a la gente de votar. Tarea compleja, ¿no? Solo un dato: si el 30% de los que votaron por Edmundo votan por mí, arrasamos en las elecciones. El chavismo no tiene votos. No estoy negando su relevancia en el país, su influencia, su poder, pero sabemos lo que pasó el 28.

-Y no tienen un candidato en Miranda que luzca muy fuerte…

-Eeeh, chamo yo no…

-No lo quieres juzgar, pero da la impresión de que es como si dijeran “estamos dispuestos a perder este estado”.

-O lo que no quieren es que se active políticamente el estado. A veces digo imagínate que hubieran puesto a un monstruo de esos, a un súper arrecho del chavismo de esos jefes, capaz el opositor por ser una persona relevante se activa. Pero Elio Serrano ha sido un mal gobernador encargado. Héctor Rodríguez fue un desastre de gobernador, pero dentro de las filas del gobierno tiene un valor, un reconocimiento y años de trayectoria. Igual creo que fue un desastre. El gobierno de Miranda no tiene ni una sola buena cosa para mostrar.

-Sigamos por donde ibas: tienes que convencer a la gente de votar. ¿Cuáles son los otros pilares de la campaña?

-Voy a convencer a los seguidores del chavismo de que pueden votar por mí y que voy a ser un mejor gobernador, porque el chavismo también sabe lo que está pasando. Y está obstinado también. Tercero, hay que cuidar los votos. Y luego viene un proceso duro: de ganar, poder cobrar. Eso va a ser difícil, va a ser complejo. Es una tarea titánica. No depende solo de mí.

-Eso nos lleva a un punto importante: lo que se logró el 28 de julio fue gracias a que hubo una movilización enorme, al mismo tiempo hubo un sistema, una red humana y técnica, que cuidó y preservó el voto y que reunió las pruebas para poder reclamar lo que se reclamó luego. Pero esa red ya no existe, ese sistema no está activado para las elecciones que vienen. Y hubo gente, testigos de mesas, técnicos, perseguidos y apresados. ¿Cómo organiza tu equipo, la gente que alienta tu candidatura, ese sistema para resguardar el voto?

-Conseguir 5.400 testigos, dos por mesa…

-¿Ya los tienes?

-No, estamos en eso. Hoy había 750 dirigentes en un acto que hice en Parque Trini (La Trinidad, Caracas). Esos son 750 testigos. Y hay en los municipios. Va a ser muy difícil porque hay mucho miedo, desmotivación, pero hay que armarlo.

-Además de convencer a votar también tienes que convencer a gente de que participe como testigo de mesa…

-Sabes que el 28 de julio tenías que ser testigo en el centro donde votabas. Eso representaba un problema, ahora no. En la búsqueda de 5.400 testigos, hermano, quien quiera ofrecerse como testigo, buenísimo.

Entonces esos son los retos que tenemos: convencer a la gente de votar, convencer al chavismo de votar por nosotros, armar un padrón electoral y cobrar.

Juan Requesens

-¿Qué argumento le presentas al chavismo para que vote por ti?

-Que vean su calidad de vida. Miranda siempre ha tenido gobernadores opositores -Mendoza y Capriles- que han gobernado para todos. Lo que yo me encuentro es increíble, la gente de Charallave, trabajadores de la casa del pueblo que eran del Psuv. Esa es la Venezuela que queremos y esa es la Venezuela que vamos a construir. Lo dije en un video, a los que les preocupe que llegue friendo cabezas, no vale, ese no es nuestro estilo ni es el estilo con el que vamos a gobernar. Venezuela tiene que reconstruirse con todos los colores. Y ese no es un cliché, pana, es una convicción.

-¿Cómo manejas en tu cabeza y en tus emociones, el hecho de que si llegas a ser gobernador de Miranda vas a tener que sentarte a conversar, a negociar, a trabajar con tus captores?

-Mira, hoy me preguntaron, ¿tú te sentarías con María Corina? Pero, ¿cómo no?

-Sentarse con María Corina es lo de menos…

-Con quien sea me siento. Tenemos demasiados peos encima y hay que resolverlos. Desde nuestros hermanos que están presos, hasta que no hay agua. Y para resolver esos peos, me siento con quien sea que me tenga que sentar. Con quien sea. Estamos aquí y tenemos que resolverlos. ¿Que tengo que ir a Miraflores a ver cómo resuelvo el peo de los servicios básicos del estado Miranda? Me voy a Miraflores a resolverlos. ¿Que tengo que hablar con Diosdado Cabello pa que suelten a los presos políticos? Con quien sea…

Yo antes no era así… Recuerdo una vez que entré a la Asamblea y le dije a los diputados del Psuv “a mí no me salude nadie, pana”. Esto no quiere decir que yo sea amigo de ellos, pero entre las cosas que también demanda la gente, demanda solventar los problemas. Porque sí, queremos democracia, pero también necesitamos luz.

-Es como dejen el peo y resuelvan algo pues…

-Coño, hay que resolver. Hay gente que me decía “cuando caiga Maduro tú sales”. No vale, hermano, necesitamos sacar a nuestros presos ya. Eso tiene que ser un clamor nacional. Respetar el 28 de julio, sí, pero suelten a los presos. Y así muchas cosas: la luz, el agua, la calidad de vida… Aquí los jóvenes están pensando o en ver cómo se van o en ver con quién se conectan. No vale, es mucho más que eso lo que queremos. Hoy te lo digo, yo me siento con quien me tenga que sentar para ver cómo resolver este peo que tenemos encima, que es fuerte.

-¿Cómo es tu plan de campaña? No es que tengas mucho tiempo para eso…

-Tenemos tres semanas. Aquí lo que hay que hacer es armar padrón, motivar a dirigentes y convencer a gente. Hay que echarle pichón, pana, rápido. Creo que a la gente hay que llegarle por redes sociales, hay que armar padrón y motivar a la dirigencia yendo a visitarlos, recorrer el estado, activar a los dirigentes. A donde voy, llamo al que va a participar y al abstencionista, no distingo, son amigos míos.

-Gente que tiene experiencia en el estado, como Henrique Capriles, por ejemplo, ¿te acompaña en esto?

-Sí, claro. Elías, Capriles, diputados. Hay un buen equipo motivado para esta campaña porque hay muchas ganas de recuperar Miranda.

-¿Cómo ves el presente y el futuro de Primero Justicia después de este sacudón?

-Yo renuncié. Ya no estoy calificado para hablar de Primero Justicia. Quiero a mucha gente de Primero Justicia, hice cuestionamientos y críticas y los hice donde los tenía que hacer. Creo que hay grandes seres humanos allí y creo que ahora que me fui me quieren un poquito más porque adentro jodía mucho. Ya esa etapa pasó. Yo soy una persona que cree en los partidos políticos, ya nos tocará reconstruirlo. Nos vamos a reencontrar. Si gano la gobernación de Miranda, voy a llamar a mis amigos de Primero Justicia también y vamos a echarle pichón porque es gente muy capaz, gente muy buena.

-Si bien es cierto que es un error que una figura política califique de traidores a quienes quieren participar en las elecciones, también es un error que del otro lado el mensaje constante sea también de descalificación. Hablando claro, me refiero a María Corina de un lado y a Capriles y a otros dirigentes de la oposición que quiere participar…

-Eso no tiene sentido…

-Están perdiendo un tiempo valioso porque tú me tienes que convencer de ir a votar y no me vas a convencer peleando con María Corina…

-Pana… Hay unidad cuando pensamos igual. No hay unidad cuando no pensamos igual. Hoy no pensamos igual sobre cómo defender lo que pasó el 28 y sobre cómo avanzar. Listo. Usted piensa que hay que abstenerse, absténgase y promueva la abstención. Nosotros pensamos que hay que participar. Nosotros vamos a trabajar para convencer a más gente de la que quiere abstenerse y de la que vaya a votar por otros candidatos. Listo. Eso no es un delito, no es criminalizable. Yo creo que hay que votar, usted cree que no. No pasa nada, seguimos. Y el 26 nos encontramos.

¿En qué afecta a la causa democrática que Juan Requesens sea gobernador? ¿Qué es mejor para la causa democrática, que Juan Requesens sea gobernador o que sea gobernador el chavismo?

-Está ese criterio de que no estás haciendo valer el resultado del 28, que estás validando a un régimen con una elección en la que el chavismo va a hacer lo que quiera…

-Mira, cada vez que un candidato habla, reivindica lo que pasó el 28. Hay otros candidatos que no lo hacen… El chavismo siempre hace lo que quiere porque tiene la fuerza, pero a nosotros nos queda resistir y avanzar. Nos dan un centímetro, conquistamos ese centímetro y avanzamos. Es complejo, pero no queda otra que seguir a contracorriente. Esa es nuestra responsabilidad, somos políticos y nos toca.

-Esa es la chamba…

-Esa es la chamba, bróder… Invertir en este país no tiene sentido, y la gente invierte.

-¿Crees que trotar, el running tal como lo practicas- te ayuda a tener una claridad de mente en medio de este asunto tan confuso como la política?

-Yo corro para escapar de los demonios… No corro porque me dé claridad. Me da claridad mi mujer, mis amigos, hablar con ellos. Me da claridad que la gente me diga cuando lo hago bien y cuando estoy pelando bolas, eso es lo que me da claridad. Y por eso trato de rodearme de gente que ponga los pies en la tierra. Peleo mucho con ellos, porque a veces creo que no tienen razón, a veces sí, pero como te digo, mi esposa es la primera. Yo corro porque aquí no hay nada que hacer, aquí hay pocos hobbies que puedan servir para algo…

-No se te ocurra ahora meterte a jugar pádel…

-No, no… lo intenté, pero es demasiado caro y no jugué más.

Publicidad
Publicidad