Fabio Bastardo, el niño de 9 años que estaba bajo los escombros del edificio Tahití de Caraballeda, fue hallado sin vida en la mañana de este 13 de julio, 19 días después del doble terremoto que colapsó más de 180 edificios en La Guaira.
El caso de Fabio se hizo viral porque, durante varios días dio señales de vida, según su padre, Francisco Bastardo, quien lideró la búsqueda sin descanso y quien vino del exterior apenas supo del derrumbe del edificio donde vivía su hijo con su mamá, Kiriaki Navarro.
Los cuerpos de ambos, madre e hijo, fueron encontrados juntos.
La maquinaria pesada demoró muchos días en llegar, por lo que gran parte de la búsqueda la hicieron voluntarios y amigos de la familia, con herramientas. El edificio Tahití quedaba cerca del supermercado Roca Azul, que también se desplomó.
Al igual que Lucas Gámez, Fabio se convirtió en un símbolo de esperanza y de unión entre los venezolanos, que ansiaban que fuera rescatado con vida.