¿Dónde están las lesbianas? Aquí, sonando alto con Johdi Blamu
Para visibilizar a la comunidad lésbica de Venezuela, hay que empezar a hablar de ella y Johdi Blamu lo hace a través de la música. Lo ve como un acto político al que le pone ritmo, pasión y uno que otro despecho
Casi nadie se quiere ocultar una vez que acepta y abraza su orientación sexual. Incluso en medio de las múltiples preguntas de la etapa de autodescubrimiento, las ganas de hablar de libertad, deseo y desamor se escapan. Es especialmente obvio cuando te vinculas a algún tipo de arte: la obra se carga de lo que sientes. Así le pasó a Johdi Blamu, una cantante que creció en Upata (Bolívar) y que encontró en su música una forma de poner en palabras lo que sienten las mujeres lesbianas.
Como lo que se ve no se pregunta, Johdi no pide permiso para hablar de chanceo, de darse los besos y de amor entre mujeres. Lo hace con palabras comunes, con contextos y metáforas que una sáfica local podría entender fácilmente, quizás lo justo para un público que cuenta con muy pocas referencias nacionales.
Johdi Blamu hace música como una forma de reivindicación: «Escribir canciones para mujeres, porque han sido las experiencias que he tenido, para mí ha sido una decisión política. Así es como me posiciono en la música queer. Yo podría escribir una canción y hablar de que estoy enamorada de alguien, pero podría decir que no es una mujer. Para mí es político porque hay un contexto de prejuicios».
Llegar a pensar así le tomó años de autoreconocimiento. Johdi creció en una familia cristiana, con un padre pastor, y su acercamiento con la música fue, precisamente, a través de una agrupación religiosa. Primero aprendió a tocar el cuatro y luego llegó al trombón.
—En Upata no existía nada, solo había una casa cultural, y cuando fueron a abrir la orquesta (de El Sistema), mi papá me dijo: «Van a hacer una orquesta, deberíamos ir porque a ti te gusta la música». Así aprendí a tocar el trombón.
Johdi tenía 16 cuando le escribió la primera canción a una chama y la letra se le olvidó con el tiempo. Fue un acercamiento tímido a lo que sentía, pero le costaba asumir: «Lo solté un poco. Era limitante sentir que no podía exponerme como lesbiana abiertamente, (…) pero cuando te encuentras con tu vulnerabilidad y te das cuenta de que puedes conectar con ella a través de algún medio, como la música, es un puente que te salva de alguna manera u otra».
Unirse para representar
El último single de Johdi Blamu es «Gatas«, una canción que produjo en colaboración con THE ALBERTOZ, y que Cúsica describió como un «electro-funk queer». Hay una mezcla de sintetizadores y un ritmo medio caribeño que invita a mover el cuerpo en cualquier lugar.
—Las veces que he colaborado con alguien es porque honestamente lo escucho y me gusta. Muchas veces ha sido un proceso de acercarme, perdiendo la pena, y preguntar: «¿quieres colaborar conmigo?». Con «Gatas» pasó que escuché el Spotify del productor, que es THE ALBERTOZ, y me encantó su música. Le dije que me gustaría que trabajáramos con la canción y él me dijo, de una, que sí. Ha sido muy lindo en ese sentido.
A inicios de año lanzó «Sirenas», un featuring con DAASHA, otra cantante independiente local, y el resto de sus canciones han sido en solitario. Colaborar con otros artistas ha sido importante para ella por el intercambio que se genera.
—Es complicado crear en equipo porque hay como una percepción de que entre los artistas independientes hay una competencia. Es como «es que aquel sí suena más, que aquel no sé qué». Pero, para mí, más allá del posicionamiento, que obviamente es importante para llegar a tener mayor alcance con otro público, también hay que entender el contexto del país. Crear es una manera de resistir en este país que pareciera que todo te lo pone cuesta arriba. Sacar música, hacer videos, todo eso tiene un costo, necesitas financiarte, pero cuando conoces a otros, fotógrafos, productores, puedes hacer equipo. Es una manera de resistir porque la situación hace que a veces uno quiera desistir. Esto tiene más valor cuando se trata de una población disidente, que no tiene tanta visibilidad, y siento que es como el doble de esfuerzo en mantenerse.
Aunque claramente hay una conexión importante con lo urbano, no es lo que busca en el fondo.
—Hay mucha gente que podría decir: «tú haces música urbana». Pero yo no me siento tan ahí porque, de alguna manera, he intentado fusionar géneros. Desde lo electrónico, desde lo pop y desde el urbano, pero me cuesta encasillarme en un solo género porque siento que con mis canciones he intentado fluir o fusionar con distintos ritmos. Pero, sin duda, fácilmente yo podría caer como en lo pop y lo urbano, aunque a mí me cuesta presentarlo así.
Johdi ha encontrado inspiración en la música de la chilena Javiera Mena: «Ella hace un tipo de música desde los sintetizadores, como muy electrónica y cuando la escuché fue como: «¡Wow, qué loco!». Ella tampoco es una artista muy mainstream. Así que para mí es un referente»
—También lo es Rosalía. Me encanta la capacidad que tiene de crear y aventarse con su mundo creativo al abismo y navegar por sí misma. Ella cree en su proyecto y le ha puesto full ganas, entonces me inspira. Y bueno, también esta banda que se llama Buscabulla«.
La música queer también debe ser sáfica
Si bien no todos sus representantes tienen que gustarte, la movida musical LGBTIQ+ de Venezuela ahora es más elocuente, visible y vibrante. Los maricos, las maricas y les mariques ya no tienen tanta pena de hablar de sus propias experiencias y ponerle ritmo, incluso desde lo abstracto y experimental.
Arca es, probablemente, la máxima exponente de ese poder queer. Yadam también ha hecho un trabajo profundo. Por ahí andan también Stangah y La Cruz para mostrar algo urbano. Sin embargo, en palabras de Johdi Blamu, a la comunidad lésbica le hace falta más y tiene argumentos: «Yo creo que, principalmente, crear música desde este lugar fomenta la comunidad porque puedes reconocerte con alguien más».
—Muchas chicas me han escrito tipo: «Wow, yo también me he sentido así. No sabía que esta historia le pasaba a alguien más». Yo siento que en Venezuela se escucha más hablar de los gays que de las lesbianas. Como que en todos lados hay gays, pero… ¿dónde están las lesbianas? (risas). Obviamente hay un estigma más grande por ser mujer y vivir relaciones sexoafectivas de otras maneras que no son las heteronormativas. De alguna manera, esto sí genera comunidad: encontrarte con otra persona que tal vez está pasando lo mismo que tú. Y bueno, también que visibilizarse como lesbiana es una decisión muy política porque hay muchas artistas que son lesbianas o son bisexuales, pero no se presentan así. Es solo su música y eso también está bien.
Pero la transparencia es esencial, sobre todo en estos momentos donde busca retomarse la vergüenza: «Yo usaba pronombres para generalizar a la persona, para que no supieran que era una mujer, pero luego para mí no tenía ningún sentido que yo cantara eso porque ni siquiera lo entendía«.
Formarse para crear
Johdi Blamu mezcla su música con el activismo LGBTIQ+ y su labor como trabajadora social. Es inherente a su identidad y no lo negocia. Su proyecto es una búsqueda de demostrar que la irreverencia de la mirada femenina tampoco se puede evadir.
—Yo siento que las mujeres han querido ser visibilizadas, pero ha sido un trabajo de reconocimiento con otras mujeres y de hacer fuerza a través de la hermandad (…) somos nosotras las que hemos resignificado el reconocimiento (…) que tú te hayas sentido interesada por saber de mí, eso también dice mucho; que yo busque hacer una canción con otra cantante también fortalece ese tejido creativo. No digo que todas sean así, pero sí hay muchas que brindan estos espacios.
La formación musical de Johdi empezó alrededor de los nueve años y continúa a sus 28. Semana a semana toma clases de canto. Compone con el cuatro y ahora toca el piano.
—He tratado de organizarme en mis días libres y ha sido mucha voluntad también, asumir mi proyecto como algo profesional y no como una musa que llega. Es un ejercicio de: veo clases de canto y luego estudio con el piano; después estudio para producir. Hay que sacar tiempo.
Las coordenadas
La música de Johdi Blamu está disponible en todas las plataformas digitales: Spotify, Youtube y Apple Music.
Para conocer más de su proyecto, puedes visitar su perfil de Instagram: @johdiblamu