Viciosidades

OnlyFans cambió las reglas para monetizar el deseo... y tú mirando

Leonid Radvinsky, propietario de OnlyFans, construyó una de las plataformas más rentables sin inversionistas ni exposición pública, cambiando para siempre el negocio de monetizar el deseo

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Leonid Radvinsky murió a los 43 años y dejó detrás una de las máquinas de dinero más eficientes de internet. Hizo lo que tenía que hacer, algo que era inevitable: rentabilizó y posicionó un nuevo canal de difusión para el contenido de entretenimiento para adultos en la era de las redes sociales. En 2018, el empresario adquirió el 75% de OnlyFans, una plataforma fundada apenas dos años antes por Tim Stokely, quien invirtió solo 12.500 dólares en su fase inicial. Cuentan que, en sus inicios, Stokely no tenía como propósito rentabilizar el contenido para adultos, pero Radvinsky cambió la jugada y supo aprovechar la oportunidad.

OnlyFans generó 7.200 millones de dólares en el año 2025. Sin inversionistas ni rondas de capital. Mientras la mayoría de las redes sociales han necesitado un fondo de inversión que les dé una “ayudita”, esta es una de las pocas que se ha sostenido con sus propios ingresos. Con 305 millones de usuarios registrados —aunque no comparables con los 3.000 millones de Instagram—, la plataforma no solo redefinió el contenido para adultos; también redefinió la suscripción en redes sociales: quién la cobra, cómo se cobra y por qué cosas la gente está dispuesta a pagar. Algo interesante de la plataforma es que mantuvo una premisa de privacidad, no existe la opción de descargar el contenido, uno de los retos más grandes que siempre ha tenido la industria.

OnlyFans no inventó el deseo. Lo que hizo fue diseñar la forma más eficiente de monetizarlo en la era digital. Sin intermediarios, sin estructuras tradicionales, sin necesidad de legitimación externa. Lo curioso es que quien impulsó este aprovechamiento directo de la exposición personal, trató de mantener el bajo perfil .

No hay entrevistas. No hay apariciones públicas. No hay narrativa personal. Él construyó su fortuna casi desde el anonimato. Forbes estimaba su patrimonio en 4.700 millones de dólares, suficiente para entrar en el grupo de las mayores fortunas del mundo.

Hablemos del business y de las que más facturan

El deseo siempre ha sido negocio; lo único que ha cambiado es quién lo comercializa. Por primera vez en la historia, se eliminaron los intermediarios. Quienes trabajan y ponen su cuerpo, erotismo y actuación se quedan con la mayor parte de la ganancia: 80%, para ser precisos. OnlyFans se queda con 20%. Esto es ingreso directo y sin fricción para quienes se lo ganan.

A modo de comparación, otras plataformas como PedidosYa y Uber Eats, que funcionan como puente para que las personas brinden servicios, cobran entre 25% y 35% de las ganancias del comercio, conductor o proveedor. En ese contexto, OnlyFans no está nada mal. En el caso de Patreon, la comisión generalmente oscila entre 5% y 12% de los ingresos mensuales de los creadores.

Algunos datos interesantes de Only Fans según Data Club Hub:

  • 70% de los creadores de contenido son mujeres.
  • 87% de los suscriptores, es decir, gente que paga, son hombres.
  • 50% de los creadores marcaron que tienen un nivel de estudio de «Escuela Secundaria», 5% de ellos marcó «Universitario».
  • 45% de los creadores se encuentran en Estados Unidos, el 20% en Reino Unido y el 10% en Canadá.
  • Más de 50% de los creadores de contenido facturan $180 aproximados al mes.
  • Entre $10-$20 son los valores de las suscripciones más populares. Luego le siguen las de $4.99 a $10.
  • El precio máximo de suscripción es de $49.99 y el mínimo es de $4.99.
  • El año de mayor crecimiento fue el 2023.
  • Los estados de USA que más creadores de contenido concentran son California, Florida y Texas.


En la cima de este negocio están figuras como Sophie Rain, una de las creadoras más rentables del planeta. Afirma haber generado más de 100 millones de dólares desde 2023, con modelos de monetización que van más allá de la suscripción: contenido exclusivo, mensajes personalizados, experiencias pagadas. Incluso ha señalado que uno de sus seguidores llegó a gastar 1,4 millones de dólares en su contenido. Todo un VIP.

Según contó a la revista GQ, la clave del contenido de Sophie no responde a la idea tradicional de la industria para adultos. No tiene un lenguaje ni una narrativa explícita, tampoco una producción elaborada. Lo suyo es otra cosa: insinuación, coqueteo continuo, algo más delicado. Un tipo de contenido que se mueve entre lo que se muestra y lo que el consumidor imagina. Algo así como un sexting casual que cualquiera podría mandar desde su propia habitación.

Otra de las cosas que comenta en la entrevista es que parte de su atractivo está en la contradicción. Se define como virgen, cristiana, reservada. Y, al mismo tiempo, ha construido una de las audiencias más lucrativas de OnlyFans. Hay algo interesante ahí: no es solo lo que muestra, sino el personaje que construye. La ilusión de que, en un espacio donde todo parece disponible, todavía existe algo fuera de alcance. Es como si la chama “santa” de la uni te estuviera mandando fotos.

Claro, donde se paga por ver, el truco más rentable es que siempre quieras ver más, que nunca puedas saciarte. Como explica el escritor Daniel Kolitz en GQ, su atractivo está en ser «este tipo de figura inalcanzable». No es solo deseo, es distancia. El juego de lo cercano con lo lejano. La fantasía no es acceso, es precisamente lo contrario: la idea de que esa persona nunca te miraría en la vida real. Y ahí está el negocio. En un internet donde todo parece inmediato, lo que realmente engancha es lo que todavía se siente imposible.

Rain compartió su enfoque: “me gusta jugar con la idea de que puedes estar en esta industria sin ser súper sexual». Su propuesta no es romper con el sistema, sino hackearlo desde adentro. En lugar de competir con lo explícito, construye tensión con su audiencia. Y en esa economía de la insinuación, encontró un espacio donde destacar no depende de mostrar más, sino de mostrar distinto.

Algo simpático sobre la OnlyFans es que no se limita a personas que son conocidas por hacer contenido de adultos, también hay celebridades, cantantes, actrices y otras modelos como Cardi B,Bella Thorne, Cazzu,Celia Lora, Karely Ruiz yNinel Conde que aprovechan de facturar de una forma más privada por este canal también.


Por otro lado, en el contexto local, aunque sea difícil acceder a los números reales porque no son públicos, algunas de las venezolanas que más conocidas en OnlyFans son María Antonella Alonso -La Sirena 69-, Kim Valentina y Shanny Lam, quien, según US Weekly tiene al menos 1 millón de seguidores suscritos a la plataforma.

En definitiva, el legado de Leonid Radvinsky no es solo el de una plataforma. Es haber demostrado que lo íntimo también es escalable. Que la fantasía puede estructurarse como modelo de negocio. Y que, en un ecosistema donde todo compite por visibilidad, el poder también puede construirse desde lo privado. Solo con una idea clara: siempre habrá alguien dispuesto a pagar por mirar.

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