Sin Categoría

Los huérfanos del Deportivo Anzoátegui

Las deudas en la plantilla de Primera División masculina del equipo oriental es sola la punta del iceberg de una institución que tiene en ascuas a sus integrantes.

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Texto: Luis Vilchez | Fotografía: Prensa Deportivo Anzoátegui

En Venezuela, lamentablemente, se está volviendo costumbre que enfermedades desaparecidas vuelvan a azotar a la población, tales como el paludismo y, recientemente en Carabobo, la difteria. Sin embargo, en el fútbol criollo no se pueden hablar de padecimientos erradicados, sino de vicios crónicos (y uno nuevo como el del arreglo de partidos). El mal más común son las deudas y su protagonista en los últimos años por antonomasia es el Deportivo Anzoátegui.
La crisis económica le pega en el bolsillo a todos los venezolanos como si de un golpe del pugilista norteamericano Mike Tyson se tratara y la inflación parece un monoplaza conducido por el piloto alemán Michael Schumacher. Ningún sueldo (a menos que sea en divisas extranjeras) logra evitar ser pulverizado. Ahora pregúntense ¿Qué harías usted si usted tiene más de un mes sin cobrar su sueldo? Una interrogante habitual en los camerinos del estadio José Antonio Anzoátegui desde hace varios años y que en este 2017 pone al Deportivo Anzoátegui en jaque.
El año inició con esperanzas en Puerta La Cruz con un plantel que aligeró su costo con la salida de varios extranjeros para mantener sus dos pilares: el volante Ricardo «Kuki» Martins y el delantero Charlis Ortiz, quienes percibían parte de su salario en dólares. Aunado al Apertura, en el horizonte estaba la Copa Sudamericana, un competición internacional que generaría divisas en la arcas aurirrojas. Todo eso se reflejó en la presentación de la plantilla en el hotel Venetur, donde se vendió el eslogan: «Más que un equipo, una familia».
Y es que el Anzoátegui sin tener una plantilla repleta de apellidos rimbobamtes o entrenadores con pergaminos de peso, siempre era animador de los torneos locales y un asiduo participante de los campeonatos internacionales. Todo a pesar de la deuda y basado en la unión que había en el plantel.
El quiebre llegó a la mitad de 2017 donde el plantel sufrió una desbandada de sus principales jugadores y los económico pesó dentro del campo. Quedarón eliminados de la Copa Venezuela por Margarita FC (equipo de Segunda División), quedaron de últimos en el Clausura, en donde además perdieron tres puntos debido a la deuda que acarreaban, y rompieron una racha de siete años consecutivos yendo a competiciones intercionales. Ahora se debate sobre el tapete la posibilidad de la desaparición o la inevitable venta para subsistir.
El tema de la venta suena como la más viable, pero no asegura nada puesto que en diciembre de 2015 con la llegada Carlos Silva parecía que solucionaría todo. Al principio fue pan pero al sol de hoy son lagrimas en los camerinos de jugadores que le deben dos meses de sueldo, los cuáles viven consternados de cómo alimentar su familia.
«Nos sentimos preocupados por el tema organización. No sabemos que pasará con el club y eso genera incertidumbre en mis jugadores», afirmó Charles López, entrenador del DANZ, en el transcurso del Clausura. El estratega agregó:»No nos gusta caer en chismes. He tratado de comunicarme con el presidente (Juan Velásquez) y hasta pasamos por las oficinas para ver si tenemos respuestas, pero no».
El Anzoátegui cayó en la austeridad de empezar a viajar en buses y no en avión, aunque uno de sus principales patrocinadores es la aereolínea Rutaca. Tres de los fisioterapeutas del primer equipo se marcharon por las deudas, además habían pedido, junto a los utileros, ajustar los sueldos a la realidad país, pero solo consiguieron oidos sordos.
A todo esto se le suma la polémica de Jholvis Acevedo, delantero del DANZ que sufrió una lesión en los ligamentos de su rodilla y todavía no recibe respuestas del club para realizar su operación. Una situación que no es nueva en Anzoátegui, ya que Luis Caraballo también la sufrió y pudo realizar su intervención quirúrgica gracias a la Asociación Única de Futbolista Profesionales de Venezuela.
«Jugaron con nuestros hogares»

Charlis Ortiz fue la carta de gol del Anzoátegui y su mayor referente de ataque, hasta que se desvinculó del club para fichar por Mineros este Clausura 2017. A Ortiz le deben desde hace un año parte de su pago en dólares y todavía sigue esperando.
«Cuando Carlos (Silva) llegó hizo las cosas bien, no hay que negarlo. El camerino de Anzoategui es de los mejores en el fútbol venezolano (…) Perdimos la comunicación con el desde la tercera fecha del Apertura pasado (2017)», confesó Ortiz.
El delantero redondeó: «Primero tuvo problemas de salud y lo respetamos, pero se curó y lo veíamos en lo partidos de Marinos. Soy fanático de Marinos, pero ver que le daba más plata allá y nosotros generándole una buena cantidad de dinero (por derechos televisivos, competiciones internacionales y finales en el torneo local), te daba rabia y tristeza».
La incertidimbre reinaba en el vestuario. «Era dificil entrar a un camerino y no escuchar una queja de algo que falta». Pero el otro sentimiento que se cimentó fue la indignación.
«Uno sacrifica muchas cosas por esto, que es nuestro trabajo. Uno se para a las cinco de la mañana, en pretemporada entrena hasta tres turnos, estás lejos de tu familia, tienes que concentrar, te pierdes el nacimiento de tu hijo o al momento de un familiar enfermo o del sepelio no puedes estar (…)Arriesgas muchas cosas y no sabes si te van a pagar para mejorar tu familia», confesó Ortiz. El delantero cerró: «Jugaron con nuestros hogares y nuestra familia».
El otro ex líder del DANZ, Martins, dio su punto de vista. «Siempre había ese problemita (deudas) y al final se agravó bastante. A mí me quedaron debiendo en divisas seis meses, más dos meses en bolívares», indicó el mediocampista que hace vida en Caracas FC desde el Clausura 2017.
«Era difícil, pero los que nos matuvo unidos hasta el final fue el grupo, siempre fuimos una familia (…)Al final jugabamos los partidos por prestigio y profesionalismo, para mostrarnos y salir del club», reveló sobre la última etapa en el club.
Martins coincidió que en 2017 se terminó la paciencia.»En lo personal este ultimo semestre me empece a cansar demasiado con la promesas inclumpidas y uno se aburre». El volante finalizó: «Como capitanes del equipo hay que mantener el equipo alegre, pero es complicado cuando no aparece la plata al final del mes».
Ley seca

En tiempo de elecciones u otros eventos la Ley Seca significa que queda prohíbido el dispendió de alcohol por un número determinado de días. En los entrenamientos del Deportivo Anzoátegui tienen su propía versión: no hay agua y las practicas son bajo el inclemente sol de Puerto La Cruz de 2 a 4 de la tarde. Tampoco cuentan con uniformes y no han recibido el primer Bolívar desde que la el torneo femenino pasó a ser profesional: Superliga.
También son ignoradas por la prensa del equipo, que ni un tuit le ha dedicado este Clausura. La AUFPV las ayuda con un pago, para paliar un poco la situación. Estos desembocó en otro éxodo de jugadoras, dejando la base en solo 15 atletas.
«No pude fichar porque el equipo está bloqueado por las demandas de ex jugadores(…) Las que están aquí hacen un esfuerzo enorme por jugar, por venir a entrenar pues muchas de ellas viven lejos y no tienen ni para el pasaje», aseveró Virgilio Gómez, entrenador de las femninas, quien agregó: » El DANZ Nunca nos han pagado ni un mes y ellas viven de esto».
Para colmo de males solo tenían cinco balones, que les otorgó la Federación Venezolana de Fútbol, y uno ya se les perdió en un partido. Solo cuenta con cuatro esféricos para todo y siendo profesio.ales.
Una exjugadora, que pidió anónimato, relató la odisea:»En cinco meses de torneo las fallas del club para con nosotras fueron muchas. Entrenar día a día sin agua y a las 2 pm era horrible. Los uniformes nunca llegaron y siempre hubo problemas con eso, era muy estresante todo, usabamos los uniformes de Primera División y nos quedaba todo grande». La atléta cerró: «Buscamos muchas veces al presidente Juan Velasquez y nos agarraba de burla. Hasta nos retó».
Los más pequeños no se salvan
La deudas se mantienen como una constante y se le añade un desliz logístico que hizo que el filial aurirrojos diera forfeit. Una cantera que le ha brindado jugadores al Primer equipo se le ha retribuido con la misma moneda que al resto: la indiferencia.
«En lo deportivo, todas las categorías han tenido buenos resultados. La Tercera División va muy bien y les deben 6 meses. Ls deudas nos afecta a todos, hasta llos entrenadores nos deben dos meses», expuso José Daniel González, entrenador del equipo de Tercera. El DT agregó: «Se nos fueron tres puntos contra Fundación UDC por la mala coordinación, no compraron los pasajes a tiempo y nunca ibamos a llegar».
González concluyó con otro relato de lamento:» Era coordinador de las categorías menores pero renuncie por la situación que vive el equipo, me quedé solo como DT de la reserva. Es muy dificil buscar quién te de respuestas y no conseguir. Luego te toca dar la cara y uno queda como mentiroso por los demás. Prefiero estar tranquilo con mi cara en alto».
Desde el cierre de RCTV la producción de drámaticos cayó de forma abrupta. Pero el pintoresco fútbol venezolano siempre regala una novela, para entretener al público en tiempos de crisis. La última la protagoniza la posible desaparición o su compra del Deportivo Anzoátegui, un equipo aguerrido en el campo, pero que siempre da más de qué hablar en lo extra futbolístico.]]>

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