Dijo que el modelo de la llamada revolución bolivariana que dirige el presidente Nicolás Maduro por herencia y designación del difunto Hugo Chávez «es irreversible». Atribuyó a lo que calificó como «un cerco mediático» las informaciones que cada día dan cuenta de la severa crisis humanitaria, escasez de alimentos, medicinas, violencia criminal, inflación desbocada y corrupción que logran publicar medios nacionales e internacionales.
En el debate sobre la segunda revisión periódica universal de la situación de los derechos humanos en Venezuela, en Ginebra, la canciller afirmó que este país ha hecho «avances importantes» desde el primer examen en 2011.
Acusó a lo que calificó como poderes «imperialistas y foráneos, mediáticos y económicos» de tratar de desestabilizar la política del Gobierno de Nicolás Maduro.
Según la canciller, «los logros y avances son innegables» en Venezuela en materia de derechos humanos, ya que garantizan el desarrollo en materia educativa, de salud, vivienda, alimentación y la inclusión política.
«A pesar de la guerra económica, no convencional, de este intento de desestabilización en Venezuela, nosotros mantenemos nuestro modelo de derechos humanos», sostuvo Rodríguez.
Según expertos, academias de Economía, Medicina, Historia, personas comunes, dirigentes opositores y organizaciones de defensa de los derechos humanos, el modelo económico y social populista forjado por el chavismo durante 17 años ha colapsado.
Cada día se suceden los reportes de decenas de asesinatos a manos de la delincuencia común, de un sistema judicial colapsado, prisiones en manos de bandas criminales que controlan desde dentro delitos de secuestros, tráfico de drogas y sicariatos en las calles de las ciudades del país.
La inflación más alta del mundo y una profunda depresión económica que ha pulverizado un tercio de la economía en tres años, completan el cuadro macro de un país en ebullición donde según encuestas de prestigiosas universidades la pobreza ha escalado en los últimos años.
El aumento de la pobreza ha sido reconocido hasta por el organismo oficial de estadísticas.
Pese a la manifiesta censura oficial, también hay informes documentados del colapso de los servicios en los hospitales públicos y de cómo cada día mueren enfermos no por sus padecimientos sino por falta de medicinas y tratamientos oportunos y adecuados.
La canciller venezolana dijo que muchos se han preguntado desde los «centros hegemónicos de poder por qué no se ha dado una implosión social en Venezuela a pesar del cerco económico, el bloqueo financiero, el acoso mediático».
«No lo hay porque en una democracia participativa (..), el pueblo con el Gobierno venezolano trabaja de la mano en la defensa de un modelo que ya se hizo irreversible», señaló.
Cada día los pocos medios independientes que quedan en el país reportan conatos de saqueos, protestas focalizadas y la tensión en las colas que durante horas debe hacer la gente más pobre para conseguir comprar algunos alimentos subsidiados.
Rodríguez aseguró que Venezuela es un objetivo imperial del gobierno de Estados Unidos.
(Con declaraciones transcritas por la Agencia EFE)