La opulencia de la última fiesta; un discurso que, entre mentiras e imprecaciones a los opositores de su mandato, intentaba maquillar el descontento de un país que clamaba por un cambio. La última de Navidad de Marcos Pérez Jiménez en Venezuela se caracterizó por una confabulación en su contra que se terminaba de armar entre risas tímidas y champaña el 31 de diciembre de 1957. Una falsa calma que concluiría en la revuelta del 23 de enero 1958. Le puso el punto final a una dictadura. Este lunes Pérez Jiménez cumpliría 102 años.
Con 6.438 fallecidos según el gobierno central, más de 1.000 desaparecidos según el gobierno regional y cerca de 800 edificios colapsados total o parcialmente, La Guaira y Caracas intentan seguir adelante
Con este acuerdo, la empresa SLB busca invertir en la evolución de tecnologías para mejorar la eficiencia y confiabilidad de las operaciones de petróleo y gas en Venezuela