Casa Ronanti: artesanos charcuteros que simbolizan la resiliencia de La Guaira
Los esposos Johaan Ron e Ivonne Antillano llevan 10 años produciendo embutidos en Caraballeda. Los primeros días después del terremoto, sin saber si seguirían o no, se dedicaron a apoyar a sus vecinos y a Cáritas Venezuela. Finalmente decidieron quedarse en La Guaira y reactivar su marca. Lo primero que hicieron fueron dos productos emblemáticos: chorizo con miel y especias y salsiccia italiana
Fotos @sobreelmantel |Composición de imagen Swuany Uzcátegui
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Durante 10 años, Johaan Ron e Ivonne Antillano han elaborado embutidos artesanales en La Guaira, con su marca Casa Ronanti. Hoy, la vida les demanda que apliquen lo aprendido en el oficio: con la misma delicadeza que elaboran las piezas, reconstruyen su rutina en el estado, y con la misma paciencia con la que ven curar sus embutidos, esperan por la recuperación de su comunidad, su mercado y su entorno.
Pero lo que es seguro es que no se van de La Guaira. Y ya comenzaron a elaborar, otra vez, sus embutidos.
Ivonne preparando pastrami. Foto cortesía Casa RonantiJohaan en los curados. Foto cortesía
Casa Ronanti tiene más de 20 recetas propias. Su portafolio es muy amplio y entre lo que más les piden está la mortadela estilo italiano, la salsiccia curada y fresca, chorizos de miel y especias, picante, tipo argentino, de ajo, coppa, bresaola, salchichón, salame de Génova, jamón ahumado y tocineta ahumada.
Mortadela estilo italiano. Foto @sobreelmantel Salchicha italiana curada. Foto @sobreelmantel Foto cortesía Casa Ronanti Foto cortesía Casa Ronanti
Estos esposos y su hijo Luis, de 14 años, son uno de los símbolos de la resiliencia de los guaireños. Su casa en Palmar Oeste, Caraballeda, sufrió algunos daños con el terremoto, pero lo más importante es que se les dañaron algunos equipos.
La primera noche, y los días inmediatos, repartieron entre los vecinos, los embutidos que ya habían preparado para unos eventos que tenían. En esos días no había luz, agua ni señal de Internet, aunque Casa Ronanti tiene planta eléctrica, con la que mantenían refrigerados los insumos. Luego se sumaron al equipo de Caritas La Guaira para ayudar en el manejo de alimentos destinados a rescatistas, voluntarios y damnificados. Fueron días de incertidumbre y no sabían si se quedarían en el golpeado estado o se mudarían a Caracas.
Fue Luis, su hijo adolescente, quien les pidió que se quedaran en La Guaira, y la ayudaran a salir adelante. Y es lo que hicieron. Pero ¿cómo hacerlo si con el doble terremoto perdieron cerca del 98% de sus clientes? Replanteándose de nuevo el plan para su empresa.
Ivonne, Luis y Johaan. Foto @sobreelmantel
Recomenzar con r de resiliencia y de recuerdos
Lo primero es comenzar a producir, aunque duela y los recuerdos los apabullen. El 27 de julio iniciaron de nuevo su producción de salchichas, chorizos y productos de charcutería. Lo primero que hicieron fue su emblemático chorizo de miel y especias y, además, probaron los productos madurados que llegaron a término antes del 24 de junio, el día de los terremotos: la salsiccia italiana madurada y salame de cordero, que fue un encargo especial.
Salame de cordero. Foto @sobreelmantel
«Nosotros tenemos proveedores seleccionados de cerdo en Caracas, son los que nos surten desde hace muchos años, porque nos ofrecen la trazabilidad del animal. Para nosotros es muy importante saber de dónde viene nuestra proteína, conocer las condiciones en que se crían. Con ellos estamos confiados y les seguimos comprando», cuentan Ivonne y Johaan.
Compran paleta y pernil pero ellos mismos hacen el desposte y el deshuesado para garantizar que cumplan con la norma: «Por ejemplo, si hacemos jamón de París, tienen que estar los 5 músculos del cerdo en la misma pieza». El mismo cuidado usan con otras proteínas, como el cordero, del que no usan nada de su grasa en los embutidos.
Ivonne y Johaan hablan de Casa Ronanti al tiempo que comienzan a elaborar la mezcla para la salsiccia. El aroma de las especias que usan como el ajo, la paprika, el hinojo y el peperoncino, y del vino blanco, invaden inmediatamente el obrador. Al ser añadidos totalmente naturales, esas notas se trasladan al sabor final. Luego, con destreza, Ivonne prepara la tripa en la que irá la salchicha que su esposo pasa por el embutidor. Por cada kilo de producto, se usa cerca de 1,7 metros de tripa.
El momento de embutir la salchicha italiana, que puede prepararse en rueda o en trozos. Foto @sobreelmantel Los dos amarran juntos las salchichas. Foto @sobreelmantel Ivonne hidrata y prepara la tripa. Foto @sobreelmantel Johaan hace la mezcla. Foto @sobreelmantel
Desde 2025 acarician un sueño: tener su propia tienda donde, además de ofrecer sus productos, también preparen sándwiches pues Johaan también hace pan de masa madre e Ivonne las salsas. «Antes del terremoto vimos varios locales y, por una razón u otra, el negocio no se cerraba. Pues todos esos locales se perdieron con los sismos», dicen y aclaran que seguirán trabajando en ello.
La última degustación que hicieron en Rocazul, emblemático supermercado de Caraballeda que colapsó con los terremotos. Foto cortesía Casa Ronanti
Por los momentos, están trabajando por encargo tanto para clientes que quedan en La Guaira como para algunos de Caracas. «Con ellos acordamos un día y hora de entrega en algún punto de la capital», dice Johaan. Los fines de semana se abastecen de ingredientes y comienzan a producir los lunes. En el caso de embutidos que no necesitan curado, en dos o tres días están listos.
Paciencia, resiliencia y dedicación es lo que aplican al hacer su charcutería y al trabajar por la reconstrucción de su gran hogar que es La Guaira.
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