Teixeira alertó que varios locutores en la entidad están siendo perseguidos por el Sebin, luego de que ellos informaran del colapso de la estructura cuando ocurrió. Uno de ellos, Rafael Hernández, ya ha sido interrogado por la Policía Política.
Según el dirigente opositor, Rafael Hernández es simpatizante del oficialismo y «ese día denunció con indignación la tragedia del arrollamiento de las dos niñas (hecho ocurrido en Macuto a tempranas horas de la mañana del mismo martes) y terminó su comentario diciendo ‘ahora no esperen a que se caiga también el puente de Guanape», comentario que hizo dudar a las autoridades y suponer que estaba orquestado lo ocurrido en el puente.
De igual forma, alertó que el Sebin ha interrogado a todos los vecinos que viven en los alrededores del puente de Guanape para saber a qué hora escuchó el estruendo de su caída y si en el lugar vieron a diputados de la oposición.
La Mesa de la Unidad dio un espaldarazo a los diputados afines a la oposición, al tiempo que insistió en que hay suficientes pruebas y testimonios de las denuncias presentadas por dirigentes comunitarios y vecinos desde hace meses, incluso por escrito, sobre el peligro que corría el puente, las cuales que no fueron atendidas.
Protesta por comida y falta de los CLAP
Por su parte, el secretario ejecutivo de la MUD Jesús Torrealba, hizo mención a la protesta que encabezaron vecinos de Campo Rico en Caracas para denunciar que pagaron por unas bolsas CLAP que no recibieron.
Para el comunicador social, es un mecanismo implementado por el Gobierno para afianzar un control político sobre la población y advirtió que esa situación se revertirá próximamente.
Reprochó también cómo ha desmejorado el contenido de las bolsas y cómo ha aumentado de precio entre diciembre pasado y enero de este año.
Informó que la lista de alimentos que traía la bolsa de los CLAP en diciembre incluía 2 paquetes de leche, 4 de harina PAN, 2 de pasta, 2 de azúcar, 2 de arroz, 2 de caraotas negras y un litro aceite y que el precio era de cinco mil bolívares.
Las que están distribuyendo en este momento – que ya no son bolsas sino cajas selladas, tal vez para evitar que las abran y se roben los productos – incluye 2 paquetes de pasta 454 gramos, 2 de arroz, 1 kilo harina trigo todo uso, 2 latas carne de cerdo o jamonada, 2 microlatas de atún de 170 gramos, 1 paquete de leche en polvo 800 gramos, 1 pote de aceite de mezcla vegetal, 2 envases de mayonesa 200 gramos, 2 paquetes de caraotas negras o rojas de 450 gramos, 2 paquetes de arvejas partidas, 1 paquete de azúcar de 900 gramos, 1 pote salsa tomate tipo kétchup. No traen harina PAN y cuesta 10 mil bolívares.
“El gobierno admite la inflación para ellos, pero no para el resto del país”, comentó Torrealba, agregando que los productos de esta caja son todos panameños o mexicanos. “Esa es la soberanía alimentaria”, añadió.
Con información de nota de prensa