Salina esperó un mes a la fecha del alumbramiento para entregar a la niña a Remmy Teresa Franco González, una empleada del servicio de seguridad de la maternidad que era intermediaria de la venta, informaron fuentes de la Policía Científica y del centro asistencial citadas por diarios marabinos.
María Díaz, directora de la maternidad, informó que al momento que la madre intentó registrar a la pequeña con información falsa, la seguridad del hospital y el departamento de trabajo social fueron notificados de la novedad.
Los oficiales se desplegaron por las inmediaciones de la maternidad. Salina y Franco esperaban a los futuros compradores. A ambas las capturaron y las llevaron a los calabozos de la Policía Científica en la capital zuliana.
Según las investigaciones, a la recién nacida la llevarían a Colombia. Se presume que le pagarían a la madre 500 mil y revenderían a la pequeña en el país vecino por unos 300 millones de pesos. Salina además negociaba a la niña por una pensión permanente para dar de comer a sus otros tres hijos.
Salina y Franco se encuentran detenidas y puestas a la orden del Ministerio Público bajo los cargos: lucros propios en contra de un neonato y usurpación de identidad.