Señaló que lo que se evidencia hoy en día es un “proceso Darwiniano” entre líderes políticos que tratan de destacar unos sobre otros en un escenario donde la figura de la oposición está debilitada y su credibilidad es muy baja; esto se debe a las consecuencias de las acciones propias de la Mesa de la Unidad Democrática y de los mecanismos del gobierno.
Indicó que cada día que pasa en Venezuela sin que se tomen acciones concretas, miles de personas pierden la vida por falta de medicamentos, ciudadanos salen del país y parte de la población se ve afectada por la desnutrición, “el país no puede seguir viviendo las consecuencias de un proceso de selección natural” de un líder que pueda ganar la confianza de la sociedad.
Este planteamiento de transición contempla el desarrollo de una elección primaria donde se escoja a un líder que conduzca la transición democrática. “A partir de allí es más fácil orientar la propuesta que ha sido conversada con actores políticos y discutida con el Frente Amplio”, dijo.
Explicó que entre los líderes de oposición existe un dilema de “prisionero” y esto nos mantiene estancados en un proceso donde el país está estancado. Manifestó que el cambio en el país solo puede tener éxito si tiene a la sociedad civil como figura principal integrada por sectores con credibilidad como lo es la Iglesia Católica, las universidades, los estudiantes, gremios y trabajadores.