Cine y TV

"Equipaje de mano": final explicado del inesperado éxito de Netflix

Una película que combina acción, con navidad y terroristas, está rindiendo en Netflix. Desde el éxito de "Dic Hard", muchos intentan copiar el éxito que la producción que le dio la fama mundial a Bruce Willis. Esta vez se trata de una maleta muy peligrosa y un joven agente de seguridad de un aeropuerto. Respondemos los confusos momentos de "Equipaje de mano"

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Desde que «Die Hard» («Duro de matar» o «La jungla de cristal») se convirtió en un clásico navideño, las películas que combinan las fiestas de diciembre con la acción suelen aparecer estos días. «Equipaje de mano» («Carry-On») es la representante de 2024, al menos en los servicios de streaming, y parece que la apuesta le ha funcionado a Netflix.

Con una propuesta para nada original pero sí funcional, «Equipaje de mano» se trepó a lo más visto de Netflix. La sinopsis es la siguiente: un misterioso viajero chantajea a Ethan Kopek (Taron Egerton), un joven agente de la Administración de Seguridad en el Transporte, para que deje pasar un peligroso paquete por seguridad y lo introduzca en un vuelo el día de Navidad.

No vamos a analizar la calidad de la película. Eso sí, ten en cuenta que para disfrutarla debes aceptar que es totalmente normal que un individuo, en uno de los sistemas más paranoicos de seguridad del mundo, puede correr por todos los pasillos de un aeropuerto, recibir disparos, hablar solo y golpear personas sin despertar sospechas.

Pasada la advertencia, vamos a explicar los puntos claves de la producción, obviamente con spoilers.

¿Qué es lo que quiere el villano?

La película que dirige Jaume Collet-Serra («Unknown», «La Huérfana») no tiene grises. Los buenos son muy buenos y los malos muy malos. Así conocemos al buenagente de Kopek y al malvado, Traveler (Jason Bateman). Este último tiene varios socios criminales, el más reconocible es Watcher (Theo Rossi), actor de moda (De. Julian Rosh en «El Pinguino») en el mundo de los personajes secundarios y desquiciados.

El plan de Traveler es simple: quiere que una maleta pase los controles de seguridad a pesar de que contiene una bomba con un agente tóxico letal. Para eso necesita la ayuda del encargado de revisar las valijas en el aeropuerto. En principio, Kopek no tendría que estar en ese puesto, pero lo ocupa porque quiere un aumento de sueldo ante su inminente paternidad, además de que su novia, Nora (Sofía Carson), lo invitaba a ser más agresivo en sus intereses laborales.

De tal manera que luego de que Kopek fuera puesto a prueba en su posible ascenso, se convierte en el objetivo de Traveler. Este último intentará por todos los medios de que el agente y protagonista de la película consiga pasar la valija. Para demostrarle que no está jugando, el personaje que interpreta Bateman asesina a a Lionel (Curtiss Cook). Luego, le advierte a Kopek que lo mismo le pasará a Nora si no coopera.

Kopek, que intentó por todos los medios impedir que la maleta ingresara al avión, se ve de manos atadas. Fracasó cuando llamó al 911; enviando mensajes de texto (desde el teléfono inteligente usando su voz) y escribiendo con un marcador transparente que solo es visible con una luz especial (este intento es el que lleva a la muerte a Lionel).

¿Es Traveler un terrorista?

Ante la reiterativa pregunta de Kopek, Traveler responde que no es un terrorista sino un tipo que consigue que «sucedan cosas». Para el villano, el traslado de la bomba tóxica no es más que un trabajo por el cual recibe una remuneración. Simplemente le han pagado para que la maleta llegue a un avión.

Sin embargo, como vemos en el desarrollo final de la producción y en el plot twist, en efecto Traveler tiene un papel activo en la detonación de la bomba. De manera que sí, es un terrorista aunque se ve a sí mismo como un comerciante. La pregunta natural entonces es: ¿a quién beneficia la activación de esta bomba?

Una bomba contra una política

Diferentes personajes, aunque de manera atropellada, explican quién es el target de la bomba: la congresista Grace Turner (Jill Flint). La razón es simple: ella promueve en el Congreso de Estados Unidos un proyecto de ley para invertir en la «defensa de las democracias» en diferentes partes del mundo. Esto significaría oponerse a la política expansionista de Rusia, que apoya regímenes autoritarios.

Sin embargo, detrás de esta ley hay un interés mayor: favorecer a contratistas privados. Si Traveler tiene éxito, y mata a Turner, en el Congreso acelerarán la aprobación de la iniciativa porque la opinión pública, y Washington, concluirían que los rusos están detrás de la bomba y los asesinatos. En consecuencia, no solo se apoyaría el proyecto de ley, sino que se abriría una
una «manguera de financiación» sin recelo como se explica en la película.

En resumen, con la activación de la bomba y la muerte de Turner, los contratistas privados obtendrían «más de lo que soñaron», como dice Elena Cole (Danielle Deadwyler), la detective y aliada final de Kopek y Nora.

¿Quién es el hombre secuestrado en la camioneta?

Desde un inicio sabemos que Watcher es el cómplice de Traveler. Es un especie de hacker/asesino que puede vulnerar cualquier dispositivo de seguridad. Es por eso que hackea las cámaras del aeropuerto y puede ver lo que hace Kopek en tiempo real. De hecho es quien le revela al antagonista principal todo lo que hace el agente. Pero además, Watcher tiene a un rehén en su camioneta.

Al principio no comprendemos de quién se trata, hasta que se revela uno de los secretos de la película. Mateo Flores (Tonatiuh), el cómplice que lleva al principio la maleta con el gas tóxico no forma parte de la banda de Traveler sino que es otra víctima escogida al azar para que lleve el dispositivo.

Mateo cumple con las indicaciones que Traveler le da, mediante un dispositivo en la oreja, tal cual como lo hace con Kopek. Y al final el villano le pide que elimine al protagonista. La razón por la que Mateo responde a las órdenes es porque Watcher tiene a su pareja, Jesse (Adam Stephenson), maniatado en la camioneta. Si no cumple con la misión, el secuestrado será ejecutado.

Como vemos en la resolución final, Jesse logra liberarse y es quien mata a Watcher, salvando a Kopek y Nora, con el rifle de largo alcance. Mateo, sin embargo, falleció debido a que la pistola casera de plástico repercutió por calentamiento mientras intentaba asesinar a Kopek.

El plot twist final

Jesse le explica a Kopek que en realidad a Mateo le dieron dos boletos, por lo tanto, el protagonista siguió una pista equivocada. Traveler necesita subirse al vuelo que va a Washington, DC, el mismo donde está la congresista Turner. Ante este panorama, Ethan activa un nuevo plan.

Antes de que Traveler consiga la maleta, gracias al rastreador que lleva, Ethan cambia el contenido a otra cajuela parecida, pero más grande. Como luego comprobamos, esto es para que no quepa en el comportamiento de equipaje de mano. Por último, anota el número de la etiqueta de la maleta. Esto es clave para comprender el final.

Como la maleta es más grande, y no cabe como equipaje de mano, la azafata explica que debe ir a resguardo en la parte final del avión, donde está la bodega. Ethan Kopek, con el número en mano de la valija, ingresa por la puerta trasera de la bodega antes del despegue y la consigue.

Para que lo anterior haya sido posible, y siguiendo las órdenes de Kopek, Nora tuvo que convencer a Elena de que dejara despegar el vuelo, para que Traveler no sospechara nada y no activara la bomba desde el celular

La muerte de Traveler

Traveler tiene un especie de monitor de la bomba en su teléfono. Por lo tanto, recibe una alerta cuando Kopek desarma el dispositivo. Por eso ambos se enfrentan en la bodega y el villano hiere al protagonista en una pierna. Sin embargo, Ethan, que siempre tiene un plan b, ha hecho algo inesperado: de alguna manera consiguió extraer el bote que contiene solamente el gas venenoso.

Siguiendo el contexto anterior, en un descuido, Kopek empuja a Treveler hacia un refrigerador de sello al vacío donde se ponen productos con riesgo de dañarse. Y activa en ese espacio el gas venenoso. El terrorista muere de manera trágica y el avión regresa a suelo sin lesiones graves. Así, un simple agente de aduana en su primer día de chequeo de equipajes salva al mundo.

No obstante, aún hay más. En un epílogo, después de un año de lo sucedido, la familia Kopek decide cumplir la promesa del viaje a Tahití, ahora con nuevo integrante y una placa de policía de Los Ángeles que brilla en mano. El protagonista ha cumplido su sueño, tal vez ayudado por la agente Cole, quien le había advertido que la contactara, luego de acabar con Traveler.

Y llegamos al final con canción navideña incluida: ¡Gracias Kopek, algún día también iremos a Tahití!

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