Opinión

Las noticias que no pudo ver Carlos Correa mientras estuvo detenido e incomunicado

Entre la tarde del 7 de enero y la madrugada del 16 de enero, el periodista y defensor de derechos humanos Carlos Correa estuvo en condición de desaparecido, dado que ni su esposa ni sus abogados pudieron hablar con él ni saber oficialmente dónde estaba. El promotor y defensor del libre acceso a la información estuvo incomunicado todo ese tiempo

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En 1991 hice una de las entrevistas que más honda huella dejaron en mi vida adulta. En el contexto del premio Casa de las Américas, que promovía el régimen castrista en La Habana, y que aún se mantiene languideciente, pude conversar extensamente con el periodista y ex guerrillero uruguayo Eleuterio Fernández Huidobro, quien falleció en 2016 tras ocupar por varios años el cargo de ministro de la Defensa en su país, durante los gobiernos de izquierdas de Pepe Mujica y Tabaré Vásquez.

Fernández Huidobro, un activo guerrillero de Tupamaros durante los años de la dictadura militar en Uruguay, enfrentó largos años de prisión. Con este hombre, que en aquel momento me doblaba en edad, pude corroborar algo que se me venía pasando por la cabeza (entonces y ahora también): cómo sobrelleva un periodista una situación de detención que incluya incomunicación.

Fernández Huidobro me confirmó que la dictadura le permitía tener libros, es decir pudo seguir leyendo, tenía acceso a lápiz y papel, y de hecho de sus años en prisión escribió luego varios libros, pero durante muchos años no sabía qué pasaba o se podía enterar a cuentas gotas cuando recibía visitas.

No tenía acceso ni al periódico ni a la radio, no tenía acceso a las noticias del día a día, que es una de las prácticas cotidianas para quienes nos hemos formado inicialmente como periodistas. Es el caso de Carlos Correa, con quien nos iniciamos en el periodismo en la señal caraqueña de 1390 AM de Radio Fe y Alegría.

En aquella entrevista Fernández Huidobro me confesó cómo tras salir de prisión fue a una hemeroteca en Montevideo para leer los periódicos que no había podido leer en aquellos años que estuvo detenido. Me hizo un recuento, entre emoción y lágrimas, de todas los hechos que no pudo conocer recién cuando habían ocurrido.

Obviamente no hay comparación entre varios años de detención férrea, entre los 1970 y 1980, como fue el caso de Fernández Huidobro, y los poco más de ocho días también duros en que mi amigo Carlos Correa estuvo detenido e incomunicado. Sin embargo, ahora que el director y fundador de la ONG Espacio Público está en libertad me permito hacerle una apretada síntesis de las cosas que ocurrieron en el campo político venezolano mientras él estaba en un calabozo sin acceso a las noticias.

Horas después de conocerse tu desaparición Carlos, el gobernante Nicolás Maduro anunció que se habían detenido a siete “mercenarios extranjeros”, de los cuales no se supo nada más. El día 8, durante una visita de Edmundo González Urrutia a Panamá, de cuyo yerno aún se desconoce el paradero o lugar de detención, la oposición entregó en resguardo al gobierno del istmo las actas originales recabadas el 28 de julio, que ahora reposan en las bóvedas del Banco Nacional de Panamá. Un día después de que te llevaran a la fuerza, Nicolás Maduro dijo que su primer decreto para el 2025-2031 sería crear una comisión para reformar la Constitución, lo cual cumplió luego al designar al fiscal Tarek William Saab al frente de esta iniciativa.

Como otros críticos del gobierno venezolano, el canciller de Panamá, Javier Martínez-Acha Vásquez, dijo el 8 de enero que «hay una gran sorpresa que va a estremecer al continente» el día 10E. Anuncios de este tipo contribuyeron a alimentar una expectativa entre los venezolanos de que una cosa distinta a la juramentación de Maduro podría ocurrir el pasado viernes.

De forma llamativa, ya que las fuerzas armadas han reiterado que están con el gobierno de Maduro, el gobernante encabezó actos con trabajadores de diversas instituciones públicas de Venezuela, para entregarles armamento militar tras ser juramentados como Cuerpo Combatiente.

El día 9E, que fue cuando te presentaron ante un tribunal según pudimos conocer después, miles de venezolanos salieron a las calles en muy diversos puntos del país, tras un llamado de María Corina Machado. La líder opositora fue detenida y luego liberada en unos sucesos bastante confusos, que fueron seguidos de un largo silencio en el liderazgo opositor hasta después del acto de juramentación de Maduro el 10E. A ese acto, en rechazo a tu detención y a la de Enrique Márquez, el presidente colombiano Gustavo Petro se negó a asistir.

El día 10E no ocurrió una cosa distinta a la juramentación de Maduro y comenzó desde ese día lo que puede llamarse como la usurpación, ya que no se respetó la voluntad popular expresada en las urnas el 28J. Para la Plataforma Unitaria Democrática, el 10E se consumó el golpe de Estado.

Carlos, mientras estabas incomunicado, falleció uno de esas personas que nuestra historia recordara de forma crítica porque contribuyeron desde el poder al retroceso en materia de derechos humanos y Estado de Derecho. Hablo de Isaías Rodríguez, ex vicepresidente y ex fiscal general de la nación. Por otro lado, la organización Foro Penal reportó 75 detenciones arbitrarias en 15 estados de Venezuela en los primeros 10 días de 2025. En esa cifra, lamentablemente, figurabas tú.

El día 14 de enero, cuando se cumplían cinco meses y medio sin que el CNE brindara resultados desagregados y verificables que demuestren un triunfo en las urnas de Maduro el 28J, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, anunció que en 2025 habrá nueve, sí nueve, procesos electorales en Venezuela.

Y con este cierro este rápido recuento de noticias, de las cosas que pasaron mientras tu, Carlos, estabas incomunicado y detenido, y en muchos lugares de Venezuela y del mundo se reclamaba por tu libertad.

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