Durante el ataque militar de Estados Unidos para capturar a Nicolás Maduro, murieron 32 cubanos que formaban parte de su anillo permanente de seguridad, según confirmó Miguel Díaz Canel, mandatario de la isla.
La seguridad física de Maduro, al igual que la de Hugo Chávez, está hace años en manos del régimen cubano. Especialistas han estimado que la noche del 3 de enero había 85 escoltas cubanos .
En su comunicado, el gobierno de Cuba calificó de «criminal ataque» el de Estados Unidos y certificó que «perdieron la vida en acciones combativas 32 cubanos que cumplían misiones en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior, a solicitud de órganos homólogos” venezolanos.
También afirmaron que murieron «tras férrea resistencia, en combate directo contra los atacantes o como resultado de los bombardeos a las instalaciones”.
El gobierno de Cuba aseguró que les dará «el merecido tributo» y apoyo a sus familias.
Según narró Dan Caine, jefe de Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Nicolás Maduro y Cilia Flores intentaron esconderse en una fortaleza pero no lograron cerrar la puerta y se rindieron de inmediato.