A 100 días de su muerte, el silencio y las incongruencias reinan en caso de Fernando Albán

El abogado Ramón Aguilar, quien representaba la familia del concejal Fernando Albán, denuncia que la Fiscalía continúa negando el acceso al expediente y a las copias certificadas del caso.

A 100 días de su muerte, el silencio y las incongruencias reinan en caso de Fernando Albán

¿El argumento? Desde que el fiscal del caso no está o está en una audiencia hasta que no hay papel. Lo cierto es que la Fiscalía 59 nacional y su titular, el fiscal Ángel Betancourt, se mantienen en silencio.
Este caso ha causado conmoción. Un concejal detenido por efectivos del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) que cae de un piso 10 en la sede de ese cuerpo de seguridad.
Rápidamente el fiscal designado por la Asamblea Nacional Constituyente(ANC), Tareck William Saab, salió a decir que Albán se había suicidado. Una versión que tuvo varias modificaciones probarte de funcionarios gubernamentales.
A propósito de esto, Aguilar recuerda que el pasado 4 de diciembre introdujeron ante el Ministerio Público una denuncia por desaparición forzada, tratos crueles y posible asesinato de Albán así como la solicitud de que Saab se inhiba del caso por adelantar opinión.
Esta denuncia no solo no ha sido respondida sino que tampoco ha sido procesada. No se sabe dónde está ese expediente ni quién lo maneja.
“Este caso está lleno de vacíos, incongruencias y falsedades”, manifiesta el abogado.
Hace unos dos meses, la anterior defensa del concejal había denunciando parte de estas “incongruencias” empezando por el hecho de que la fiscalía abrió la investigación por homicidio.
Aguilar señala además que diez oficiales aseguran que Albán estaba esposado, sin embargo, su cuerpo se halló sin esposas.
Solo un oficial, uno de los dos que está imputado por incumplimiento del deber de custodia, dice que el concejal no tenía esposas.
Otro “detalle”, es que el cuerpo apareció sin zapatos cuando los oficiales también aseguran que los tenía puestos.
Saab llegó a señalar que hubo un “gran charco de sangre” para reforzar la teoría del suicidio pero no hay fotos que corroboren eso como tampoco hay fotos del cuerpo en el piso.
A las irregularidades en el caso se le suma el hecho de qué hay dos certificados de defunción.
Uno firmado por Arnaldo José Perez, un médico comunitario, que coloca como causa de muerte un traumatismo craneoencefálico, dando a entender que el cuerpo cayó de espaldas.
Ese médico, que Aguilar aclara no tiene la preparación suficiente, no colocó la fecha de la muerte.
Cuando los abogados regresaron para que les colocara la fecha, les entregaron otro certificado. Esta vez coronado por un doctor llamado Manuel Sotelo, cédula 8.608.131 que cambiaba la causa de muerte. Según este doctor, Albán murrio producto de traumatismos en la cara. Es decir, señalaba que el cuerpo cayó de frente.
Sucede que al colocar la cédula del certificado en la página del CNE, no corresponde a Manuel Soteldo sino a un José Miguel López Arteaga.
Saab dijo también que Albán presentaba múltiples fracturas. Su abogado asegura que sólo se refleja una, en el fémur.
“¿Cómo una persona que cayó de un piso 10 tiene sólo una fractura? Hay demasiados vacíos que permiten concluir que hubo torturas”, sostiene Aguilar al revelar que el cuerpo de Albán presentaba un morado en el ojo y una serie de lesiones que no son consistentes con la caída.
A cien días de la muerte del concejal, el abogado de la familia considera que no queda más que recurrir a la justicia internacional. Sin embargo, agotarán las instancias introduciendo un Habeas data para acceder al expediente y solicitar la exhumación del cuerpo y que sea revisado por médicos “capacitados”.]]>