Ping Pong y Bolero regresan al mercado venezolano

Savoy Venezuela vuelve a sacar sus famosas grageas de chocolate, que deleíta a los consumidores con el mismo sabor de siempre. Ping Pong y Bolero ya se encuentran nuevamente en el mercado venezolano a nivel nacional.Los icónicos productos en forma de gragea de chocolate Bolero y Ping Pong, regresan al portafolio de chocolates Savoy, para cautivar a los consumidores y llenarlos del más puro sabor venezolano.

Bolero y Ping Pong han formado parte de los venezolanos desde 1949. Se han ganado por derecho propio su espacio en la memoria gustativa y en los sabores arraigados de todos.

Bolero es el pequeño bomboncito de cereal cubierto con el chocolate de leche característico de Savoy y vuelve al mercado de una manera muy especial que llena de muchísimo orgullo a Nestlé Venezuela: A través del apoyo constante y el esfuerzo del equipo que forma parte del programa de Desarrollo Agrícola e Industrial (PNDAI) se logró desarrollar y materializar el centro de cereal de este producto de producción 100% nacional. Ese programa es uno de los diez de Creación de Valor Compartido desde el año 2014 y busca que las materias primas sean 100% venezolanas mediante la capacitación técnica-social orientada al desarrollo de agricultores y proveedores industriales.

Ping Pong es la icónica gragea de maní tostado cubierta de chocolate de leche Savoy. Y regresa con su característica mezcla de texturas.

Foto: cortesía de Nestlé

Foto: Las grageas regresan con su sabor inalterable

Julián Páez, gerente del PNDAI, afirma que “este producto representa un gran orgullo y motivación para nuestros agricultores que están comprometidos con la calidad y la producción en nuestro país, así como con nuestros proveedores que se esfuerzan en producir materias primas de calidad y sostenibles. De esta manera fortalecemos la cadena de valor, dándole diversidad y sostenibilidad a nuestro mercado”.

Estos icónicos chocolates se podrán encontrar a nivel nacional en los principales puntos de venta en los formatos de siempre, una bolsita individual para satisfacer ese antojo de media tarde y una bolsa más grande, perfecta para compartir con amigos y seres queridos.