Miguel Zambrano y su caminar por la carretera trasandina
A Miguel Zambrano, fotógrafo y documentalista, lo mueve la curiosidad y el sentido de pertenencia. Por eso emprendió una ruta por la carretera transandina. Recorrerla a pie tiene un objetivo: registrar, resguardar y compartir lo que tantos pobladores han vivido a la orilla de esa vía
No hay nada más sabroso para un fotógrafo que caminar para registrar la vida. Hacerlo es una vaina impropia de los rigores, de las formalidades. Quienes pateamos lo sabemos. Pero es aún más interesante saber que un amigo admirado está caminado con el propósito de contar, muy pronto, cómo es la vida y la historia de la carretera Trasandina, una vía que une a los estados de Táchira, Mérida y Trujillo.
Su nombre es Miguel Zambrano y verlo es recrear la escena de Forrest Gump donde corría y corría, solo que él camina para observar. Lo hace con su mochila a cuestas y en recorridos de hasta 35 kilómetros por día mientras captura con su cámara algún detalle que lo paraliza o lo estremece. Quizás las dos cosas a la vez.
Miguel Zambrano es el documentalista que va caminando por la carretera transandina. Quiere conocer la vida en esta vía que cumplirá 100 años. Una selfie del autor para registrar su ruta. Foto: Miguel Zambrano.La vista es impresionante. Son extensiones viales que se entretejen con la naturaleza de la región andina. Foto: Miguel Zambrano.
Miguel Zambrano va tranquilo. Su andar es una apuesta por la cordialidad de los que viven aislados en esa carretera que ideó el dictador Juan Vicente Gómez y mandó a construir hace 100 años con los presos políticos de la época. El esfuerzo y la inversión dio resultados: el 24 de julio de 1925 los primeros vehículos pudieron pasar por esa vía de 1.500 kilómetros.
Para Miguel la carretera transandina tiene un significado profundo porque es parte de su identidad. La ha transitado múltiples veces porque se crió en Mérida y algunos familiares viven a sus orillas, entre la niebla que la cubre y sus verdes. Es importante porque lo conecta con su gente y el relato de cómo sus vidas evolucionaron con ella.
La ruta de Miguel inició en Táchira y caminará hasta el estado Lara. Su travesía la mueve la curiosidad con la que creció: quiere tomar fotos y conocer personas, sus caseríos y formas de vida. Quiere documentarlo y mostrárselo al mundo, como ha hecho con otros de sus trabajos.
El clima de la región invade por horas los paisajes. Foto: Miguel Zambrano.Miguel Zambrano va por esta vía conociendo familias. Casi todos son hospitalarios con él porque por lo general el andino es amable y receptivo. Foto: Miguel Zambrano.Las familias que va conociendo tienen mucha historia. Ellos se asentaron en la región y fueron creciendo. Las fotografías de álbumes familiares narran esa historia. Foto: Miguel Zambrano.
Para el momento en que lees esto, Miguel Zambrano se encuentra en Mérida, donde hace un respaldo de todo lo que ya ha fotografiado e investigado. Su viaje inició el 1 de diciembre en Tariba, estado Táchira y partirá hasta el pueblo de Escagüey a buscar a otras familias de la zona.
Cada paso que ha dado lo ha publicado en su cuenta de TikTok e Instagram: Miguel se ha quedado en casitas de árbol de los nietos de sus anfitriones. Ha comido arepas y tomado café caliente con personas desconocidas. Y por insistencia, y gran fortuna, se ha encontrado con los cronistas de algunos pueblos que le abren las puertas de sus archivos.
Miguel ha profundizado la nostalgia de los que se fueron y recorrieron la carretera transandina, pero especialmente ha impulsado el sentido de pertenencia. Por su voluntad, y quizás la dosis de buena vibra que genera cada vlog, sumó nuevos seguidores. Ellos lo entusiasman a continuar e incluso le han hecho llegar donativos para que siga contando lo que ve.
El recorrido de Miguel por la carretera transandina es una inversión de su propio dinero. La comida y algunas noches de hospedaje las ha pagado por su cuenta. No ha sido nada ostentoso: al inicio su mejor compañero fue un pan con mortadela. Las noches es hostales o pequeños hoteles le sirven para coger fuerza y levantarse temprano para continuar.
«¿Y no se cansa?», dirán algunos. Claro que sí, pero sus paradas ocurren cada siete u ocho kilómetros.
Lo que hace Miguel hay que compartirlo. Esperemos que logre su objetivo para que en los próximos meses pueda narrar con fotografías la historia de las personas que vivieron y aún residen a lo largo de la carretera que un día fue una de las obras más importantes del general Juan Vicente Gómez.
Dato de interés:
Lacarretera TrasandinaoTroncal 7,según el sistema de numeración, es la principal vía que atraviesa losAndes venezolanos. La vía se extiende por 1.529kilómetros de longitud partiendo desde la ciudad deCaracas, en el centro del país, hasta la ciudad deSan Antonio del Táchira, que tiene frontera conColombia.
Esta carretera pasa por lacordillera de la Costay lacordillera de los Andes y atraviesa Táchira, Mérida, Trujillo, Lara, Yaracuy, Carabobo, Aragua, Miranda y Distrito Capital. Miguel Zambrano solo hará su recorrido por la región andina.
Nota del editor: trabajo hecho con el apoyo de María José Dugarte.
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