«Lo he visto en su totalidad, juez Hellerstein. Rechazo todo este documento», dijo Nicolás Maduro, expresidente de Venezuela, este miércoles 15 de octubre en su audiencia por los cargos de conspiración para torturar que le imputaron jueces federales de Nueva York hace una semana. Tras sus comentarios, el juez tomó las palabras de Maduro como una declaración de no culpabilidad, aseguró Reuters.
Maduro expresó que los cargos que le imputaron eran mentiras en su contra. El juez no lo dejó argumentar aunque intentó explicarse. Cilia Flores también aseguró que era inocente: «Soy completamente inocente. No soy culpable».
La acusación de los jueces federales no señala a Maduro y Flores de cometer actos de tortura directamente, sino de ordenarlas para que otros funcionarios las aplicaran a opositores, y específicamente en este caso, a ciudadanos estadounidenses que fueron detenidos arbitrariamente.
El juez Hellerstein pospuso la fecha de inicio del juicio en dos semanas hasta el 14 de junio de 2027, debido a los nuevos cargos.
Nizar El Fakih, abogado y activista que estuvo presente en la audiencia, dijo que Maduro y Flores renunciaron a lo que se conoce como «juicio rápido»: «Es un derecho para que ellos puedan acelerar el proceso y tener un jurado de juicio constituido de forma rápida para conocer el desenlace pronto. Ellos renunciaron a ese derecho en el pasado y ahora».
«Llama la atención que ellos deseen que el proceso siga su curso (…) no entrar a hablar del material probatorio ni a la fase de juicio. Pollack, el abogado de Maduro, le dijo al juez que las fechas son muy ajustadas para la defensa. Ellos no están muy agradados», expresó el abogado.
Y agrega: «Lo que todo apunta, en cualquier caso, es que no quieren confrontar las pruebas en la fase de juicio. No quieren confrontar al jurado de juicio y están tratando de empujar esa fecha hacia más adelante y la fiscalía, por el contrario, presiona para que el proceso siga su curso».
La acusación presentada ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York se refiere a la presunta tortura de personas encarceladas en Venezuela mientras Maduro estaba al frente de la presidencia, es decir, entre los años 2013 y 2026.
Los delitos que se le imputan a Maduro son cargos federales graves. El primero es conspiración para cometer narcoterrorismo, es decir, tráfico de drogas asociado a grupos armados o terroristas. El segundo es conspiración para la importación de cocaína a Estados Unidos. Otros dos se refieren a posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, y a conspiración para poseer ese tipo de armamento. Y ahora se suma el de tortura.