María Corina Machado en El Rodeo I: las horas previas al fin del campamento por la libertad
En El Rodeo I, se dieron las primeras excarcelaciones masivas a inicios de 2026. Allí se vio la organización de los familiares de presos políticos para sostenerse y la voluntad para denunciar los malos tratos y torturas; y horas antes de su cierre, pasó lo que era impensable hace días: llegó María Corina Machado para ver la realidad con sus ojos
A lo mejor era una deuda pendiente. Una forma de decirles: “Yo estoy aquí”. Pero en términos concretos, la visita de María Corina Machado al Rodeo I fue la previa a un hecho inminente: el campamento de familiares de presos políticos, que lleva poco más de 300 días en un terreno de la calle que sube a este penal, se levanta el próximo domingo 8 de noviembre.
Las decenas de carpas que había a inicios de febrero de 2026, cuando se cumplían pocas semanas de que Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, anunciara la excarcelación de detenidos políticos, ya no están. Quedan pocas y el desgaste, aunque intenten seguir, es claro y convoca —con sentido de urgencia— otras formas de protesta.
Familiares de presos políticos frente a la entrada del Rodeo I. Foto: Daniel Hernández
Aun así, el espacio se preparó para recibir a la líder opositora. Banderas y dos toldos. Un par de sillas para los adultos mayores. Agua filtrada y café en una carpa. La movilización de los familiares cuyos seres queridos ni siquiera están allí. Y lo que recientemente pasa cuando se trata de Machado, una emoción colectiva y la espera a ver qué dice, a ver si la foto sale fácil con subirse a un poste o el techo.
La presencia de Machado fue significativa. No porque tenga el poder inmediato de abrir una reja y otorgar libertad plena, sino porque los que la recibieron, familiares de detenidos, excarcelados y varios vecinos de la zona, la ven como una posibilidad de compañía y cambio real.
Fotos: Daniel Hernández
“Que ella esté aquí es un rayito de esperanza para todos los venezolanos”, dijo María Gabriela López, una ama de casa que se escapó un rato porque su mamá le avisó, de imprevisto, que la tarde del 6 de noviembre llegaba María Corina.
La validación de la visita de María Corina Machado a El Rodeo I no viene solo de lo emocional, del momento político, del ojalá y sí. Para muchos de los presentes, tenía una justificación en sus acciones del pasado.
Antes de la llegada de Machado, los familiares volvieron a gritar consignas por la libertad de todos los presos políticos. Foto: Daniel Hernández
—María Corina Machado ha sido perseguida perseguida. Cuando estábamos presos, mis compañeros y yo, ella fue una de las primeras que se pronunció por nuestra libertad. En aquel momento, muchos líderes, bajo el miedo y la amenaza, no eran capaces de hablar. Ella tragó lacrimógenas con nosotros, perdigones y disparos—comentó Néstor Astudillo, uno de los seis sindicalistas que fue excarcelado el 19 de diciembre de 2023 tras un acuerdo de Estados Unidos y el gobierno de Nicolás Maduro para devolver a Alex Saab.
Tanto a él como María Gabriela les habría gustado ver a Machado de cerca, pero no se pudo.
Vecina del Rodeo I que llegó a recibir a Machado. Foto: Daniel HernándezDiego Casanova, vocero del Comité por la Libertad de los Presos Políticos. Foto: Daniel HernándezFamiliares esperando en la sombra la llegada de Machado. Foto: Daniel Hernández
—Eso es demasiado alboroto, pero ojalá les pegue un gritico a los presos políticos. Su presencia ayuda a mantener la esperanza a casi un año de aquel acontecimiento que parece que no cambió tanto las cosas—señaló María Gabriela.
Los 400 nombres de presos políticos que leyó María Corina en voz alta, no los escuchó. Las cámaras de la prensa la ocultaron hasta que salió a hacer lo que María Gabriela priorizó en su mente: estrecharle la mano a las madres y esposas, y gritarle a los presos políticos desde la lomita que ha sido el único canal para informar las enfermedades, los allanamientos, las esperanzas y las torturas.
En ese río de gente, que era una mezcla de vecinos curiosos y familiares de presos políticos, se escuchó de todo: “¡María, voltea, aquí están los familiares! ¡Aquí está la familia! ¡Aquí los familiares!”.
Si oyó a las mujeres, a María Corina no pudo acercarse. A ellas tampoco les dio chance de verla porque otra vez las cámaras, el rebulicio, los empujones, lo impidieron.
Junto a unas 200 personas, María Corina Machado hizo el recorrido que múltiples veces han hecho madres, esposas, hermanas, activistas y defensores: subió unos 2 kilómetros, o poco más, a pie hasta el punto de comunicación. Los más expertos fueron los que le abrieron el camino. “Hay que estar pila porque eso es un barranco”, dijo.
María Corina Machado subiendo a la loma para comunicarse con los detenidos políticos. Foto: Daniel HernándezMaría Corina Machado en el camino que da hacia el barranco para gritar. Foto: Daniel Hernández
—Oídooooooooo… breve mensaje… de nuestra líder María… Corina… Machado—gritó otro miembro del Comité por la Libertad de los Presos Políticos hacia las instalaciones del Rodeo I.
Ante un silencio forzado a ver si escuchaban, un detenido respondió que estaban atentos. Frente a ese vacío, que hizo eco, Machado empezó a pronunciar parte de las palabras que incluyó en su encuentro con la prensa en la UCAB.
—Estoy aquí, con ustedes. No están solos. Libertad para todos los presos políticos. Justicia para las víctimas. Reparación para los familiares. Memoria para que nunca vuelva a ocurrir. Garantías para la justicia y la libertad. Con Dios de la mano. Hasta el final. Venezuela será libre para siempre—dijo a través de un megáfono
Foto: Daniel Hernández
De todas las palabras que gritaron los presos políticos desde El Rodeo I, solo se escucho una con claridad: “¡Libertad! Libertad! Libertad! Libertad!”. Y el llanto de Machado, un poco contenido, salió a flote.
María Corina se retiró casi después de que la gente detuviera el cántico de libertad. En el camino, por el bululú, fueron quedando algunas fotos de los presos políticos y pancartas con sus nombres.
—Eso estuvo salvaje, ¿no? Yo perdí la foto de mi hermano Igbert, me tocará imprimir otra—comentó Ignell Marín, hermana del militar y preso político Igbert Marín Chaparro, quien tiene más de ocho años detenido y se encuentra en el Rodeo I, a sus padres.
Ignell Marín, hermana de Igbert Marín, detenido hace más de ocho años. Foto: Daniel HernándezPadres del teniente coronal Marín Chaparro. Foto: Daniel Hernández
A pesar del desorden, varios familiares coincidieron en que esa visita era necesaria. Un check a la lista de cosas que parecían imposibles hasta hace tres semanas, y más antes del 3 de enero de 2026. Un golpe de realidad, que consideran que ella, su líder, debía ver.
—Ella vio cómo están en esta cárcel, que es como una mazmorra. Ella lo quería verificar con sus propios medios. Y me parece que es una persona que puede dar respuesta a lo que nosotros estamos exigiendo: libertad para todos—expresó Estilista de Rivas, madre del preso político José Luis Rivas Rodríguez, un teniente coronel detenido desde hace tres años y 10 meses, al irse.
Machado y González Urrutia consideran que el plan de tres fases es una "vía razonable para avanzar hacia la plena recuperación del orden constitucional en Venezuela". Días antes, durante su encuentro con la prensa, la líder opositora reafirmó que desea que tenga éxito el proceso que lleva a cabo la mesa de diálogo
Los ucabistas sacaron teléfonos y se escaparon de clases para vivir la historia en presente: fueron a ver a una líder política, pero también a una mujer que recorrió y vivió ese campus durante su época universitaria. Ella le habló al país, mostró lo que planeó durante meses a la prensa y dejó claro algo: su proyecto se mueve también con ellos
Machado se reunió con la prensa en la UCAB y desde allí anunció Punto de Acuerdo, una iniciativa de al menos 1.000 asambleas donde los venezolanos debatirán el futuro del país. Aquí te dejamos las citas más importantes de su declaración